17/05/26

En el SPA de la salud

17 mayo 2025

Mi padre está ingresado en el Hospital desde el martes 12 por la tarde. Le están haciendo muchas pruebas. Hasta el martes 19 no esperamos algo de luz para un diagnóstico claro. 

En cuanto él pueda ya os lo contará.  De momento está inquieto, pero estable.

11/05/26

Citas, cansancio y gratitud

Un breve apunte sobre estos días intensos y el ánimo que me regaláis

Imagen de uso irrealmente ilustrativo

11 mayo 2026

- Amigos, estos días enlazo citas con esos admirables y siempre ocupados amigos del estetoscopio que me revisan, me escuchan y me orientan. Ellos hacen lo que pueden y yo hago lo que alcanzo, aunque mi capacidad para mantener un ritmo activo se ha reducido bastante en los dos últimos meses y, sobre todo, en estas tres últimas semanas que han sido especialmente intensas. 

- Aun así, sigo buscando ánimo contra el cansancio y un poco de luz contra la oscuridad que a veces asoma. Y si lo consigo es, en gran parte, por vosotros, mis amigos blogueros y lectores casuales: por vuestro tesón incansable, por ese afecto que no se agota y por la manera en que me insufláis ganas de mantenerme en pie. Gracias, de verdad, por no soltarme la mano. 

- Un fuerte abrazo a todos.

PD: Disculpadme si tardo algo más en ir a visitaros.


09/05/26

Cuando el alma pide distancia

Un día para dejar que lo más profundo siga respirando


09 mayo 2026

- Hay días en que se hace muy necesario separar el cuerpo del alma y dejar que esta vuele por aquellos sentimientos en los que el cuerpo atrapado en su anhedonia ya no puede hacerlo.

Soñar, seguir amando y mantener el alma en disposición de hacerlo sigue siendo posible si permitimos esa separación justo cuando más la necesitamos.

- Hoy, sí, hoy es uno de esos días.

07/05/26

Estados del ánimo

Estamos

Pintura de Alberto Pancorbo

07 mayo 2026

- Seré breve, lo cual para mí no es fácil, pero hoy sí lo seré y es para deciros que estoy en casa, que estoy bien y que las gestas de ayer con mis amigos de las batas verdes no han sido definitivas y habrá que seguir, pero aquí estoy.

- Si acaso y con vuestro permiso, me voy a permitir dejar aquí uno de mis poemas preferidos y, como no, es del Gran Mario Benedetti: Estados de ánimo

Unas veces me siento
como pobre colina
y otras como montaña
de cumbres repetidas.

Unas veces me siento
como un acantilado
y en otras como un cielo
azul pero lejano.

A veces uno es
manantial entre rocas
y otras veces un árbol
con las últimas hojas.
Pero hoy me siento apenas
como laguna insomne
con un embarcadero
ya sin embarcaciones
una laguna verde
inmóvil y paciente
conforme con sus algas
sus musgos y sus peces,
sereno en mi confianza
confiando en que una tarde
te acerques y te mires,
te mires al mirarme.

05/05/26

Cuando el cuerpo avisa

 Entre el miedo, la lucidez y la petición humilde de una oración


Imagen de uso ilustrativo

05 mayo 2026

- Hoy es un día importante para mí. Estoy en tensión; no sé si es miedo, preocupación o simplemente un nuevo estado de alerta que se ha activado en mis células emocionales y sensitivas. Mañana me espera una cita con el quirófano.

- A estas alturas de la vida ya he pasado por unas cuantas, y no siempre por el mismo motivo. Con la FSHD, lo inquietante nunca es la intervención en sí, ni la técnica que toque. Lo que pesa de verdad es la reanimación, ese tránsito inevitable por la UCI que, al menos para mí, no es precisamente el mejor viaje del mundo.

- Si lo sentís, os agradeceré que quien pueda y sepa hacerlo, rece por mí.

03/05/26

¡HOY TAMPOCO ES EL DÍA DE LA MADRE!

Porque lo que ellas hacen no cabe en un solo día del calendario

Imagen obtenida con la ayuda de la IA de Microsoft

03 mayo 2026

- Ella era la que te repetía que comieras para hacerte fuerte; la que comprobaba, cuando todos dormían, que el gas estaba cerrado; la que te dejaba acurrucarte en su cama cuando el miedo te vencía; la que madrugaba incluso los domingos para que la casa siguiera latiendo.

- Ella era la que te defendía siempre, incluso cuando no había defensa posible; la que sostenía la casa y seguía la educación de los hijos mientras Él trabajaba de sol a sol; la que pasaba horas y horas cosiendo camisas —o lo que hiciera falta— para que nada faltara; la que convirtió el hogar en su taller y su jornada en un esfuerzo interminable.

- Ellas —todas ellas— sostienen el mundo sin pedir aplausos.
Por eso hoy no es su día.
Ni mañana.
Ni pasado.
Porque todos los días lo son.

- Para ellas no existe el descanso absoluto: cada jornada vuelve a empezar, cada gesto vuelve a repetirse, cada entrega vuelve a ser entrega.
Y, aun así, siguen.
Y, aun así, aman.

- Por eso, por Ella y por Ellas, va mi gratitud.

- A las madres que están, a las que estuvieron y a las que siguen acompañándonos desde algún lugar que no sabemos nombrar.

Gracias, Mamá.
Gracias, Mamás.


 

01/05/26

Cuando el mar llevaba su nombre

 Un recuerdo de 1986, cuando la distancia se vencía con imaginación y deseo.

Imagen creada con la ayuda de la IA de Google

01 mayo 2026

- Hace muchísimo tiempo, era a mediados del año 86, cuando la vida todavía tenía ese brillo que solo se reconoce al mirar atrás. 

Era ese tiempo en el que la labor profesional me llevaba lejos de casa –lejos de Ella– ese tiempo cuando el único medio de comunicación a distancia era la cola de la cabina del arcaico y poco seguro teléfono público, cartas que tardaban demasiado, el telex o la imaginación.

- Me senté frente a Él, pies mojados ... culo mojado y la vista clavada en el horizonte. Anocheciendo. Empecé a susurrarle a ese mar distinto pero siempre amigo. 

- Días le había pedido que pusiera cualquiera de sus manos en la ola más mansa de su Mar, a una hora convenida, que yo haría lo mismo en la orilla más próxima de mi Océano. Lo hicimos ... funcionó ... sentí su mano como si cogiera la mía.

- La imaginación es, en los momentos más cruciales ... una bendita tabla de salvación ... cierra los ojos –o ábrelos–, abre los canales que inundan tus sentimientos, busca el sendero que te pueda conducir hacia ellos y encontrarás muchas razones para seguir, para ser feliz. Solo hay que querer serlo.

29/04/26

El amor que no se rinde

La historia de Pere y María, un recordatorio de que la memoria puede fallar, pero la lealtad no

María del mundo

29 abril 2026

- Pere ama profundamente a su María. La ama con esa fidelidad que no hace ruido, la que se sostiene incluso cuando la vida se desordena. Pero María ya no lo escucha. A veces le regala una sonrisa fugaz, otras no lo reconoce, y aun así, siempre, siempre, Pere se inclina hacia ella y le dice con una ternura que no se gasta: María, soy tu novio.

- Pere se escapa a comprar el pan, las verduras, el periódico y esas revistas que María hojea como si fueran cromos, buscando quizá un destello de algo que ya no sabe nombrar. Luego vuelve a casa, se sienta en su mesa, mezcla poleo de menta con manzanilla y suspira por la vida feliz que compartieron. Y en ese suspiro encuentra refugio, porque instalarse en lo vivido también es una forma de seguir amando. Y sonríe.

- En la portada de su móvil no lleva la foto de ningún nieto, ni de ninguna estrella de cine enseñando sus cruces. No. Pere lleva una foto de María cuando tenía sesenta años, cuando aún lo miraba con esa luz que ahora solo él recuerda. La lleva ahí porque ese amor —el de verdad, el que permanece incluso cuando la memoria se apaga— es lo único que no ha cambiado.

- Este relato es una reedición de otro muy antiguo y que me gusta recordar y reeditar cada vez que vemos a una pareja como ellos que son o debieran ser un bonito ejemplo de amor eterno para un tiempo en el que el amor anda tan devaluado.

27/04/26

Cuando el ayer decide presentarse sin avisar

Imágenes que abren grietas en el tiempo y enseñan a vivir el instante

Fotografía de Catalá Roca

27 abril 2026

- Encontrarse con una imagen del ayer sigue siendo un acto lleno de resonancias inesperadas. No es solo memoria: es una grieta en el tiempo por donde se cuela algo que creíamos concluido, pero que insiste en volver con una luz distinta. Lo que más me atrae de ese regreso es su modo furtivo, casi clandestino, como si la imagen eligiera aparecer justo cuando la mente está desarmada. Llega envuelta en esos tonos grises que no pertenecen al pasado ni al presente, sino a ese territorio intermedio donde la imaginación dicta sus propias leyes. 

- A veces me sorprende comprobar cómo aquel pragmatismo profesional, tan rígido y tan necesario en su momento, ha quedado suspendido como un fósil útil pero ya inerte. En su lugar ha ido creciendo un espacio más libre, más ambiguo, donde conviven los sueños, los pequeños pecados que alivian el alma y esa gnosis íntima que uno no confiesa pero reconoce. Un espacio donde el demonio se vuelve casi un aliado irónico y el Dios de la infancia reaparece como un compañero inevitable, quizá aburrido, sí, pero tan necesario como la realidad de quienes dicen no creer en nada.

- Hoy, mi voto sigue siendo por el momento. Por cada instante que se abre ante mí sin exigir explicaciones. El siguiente ya llegará, y cuando llegue, también sabrá encontrarme.

25/04/26

La belleza de lo vivido y la serenidad del camino

Un recuerdo que sostiene el presente y una gratitud que me acompaña en cada paso

Passatge de la Vinyeta en la montaña de Montjuïc alrededor del año 1962. 
Fotografía de Jacques Léonard

25 abril 2026

- Hoy, más que nunca, después de una noche de sueños luminosos en la que recorría, paso a paso, esa escalera bella y difícil que ha sido mi vida, los eché en falta. Quizás pude cogerles de las manos; quizás estuve abrazándoles como quien dice un “hasta pronto” lleno de ternura; quizás no tuve tiempo de explicarles que el mundo cambió, que muchas de aquellas costumbres que Ellos me enseñaron ya casi nadie las respeta sin saberlo. Quizás quise contarles tantas cosas que, en mi absurda prisa de entonces, no supe encontrar el momento —estúpido de mí— mientras aún podía hacerlo, antes de su último viaje.

- Quizás ahora, más que nunca (siempre tarde, siempre a destiempo), entiendo su mensaje, su retiro, su entrega silenciosa, su manera de querer sin ruido. Quizás ahora me gustaría verme como ellos fueron… eso que Serrat cantó hace tantos años en aquella canción que tanto le gustaba a Ella: eran, sin duda, el mejor ejemplo de els vells amants.

- La nostalgia, cuando es limpia, no desprecia el presente; al contrario, lo sostiene, lo ilumina, lo hace más nuestro.

- Y hoy, mientras sigo subiendo mi propia escalera —con sus descansillos, sus giros inesperados y sus peldaños que a veces pesan— doy gracias por la suerte que me ha tocado vivir. Sea cual sea el camino que me quede por delante, lo ando con gratitud, con la serenidad de quien sabe que cada paso cuenta y con la alegría profunda de seguir aquí, acompañado por los míos y por todo lo que aún me queda por celebrar.

23/04/26

El borde del miedo

Donde la incertidumbre se convierte en camino y la esperanza encuentra su forma más silenciosa

Pintura de Victor Bauer 

23 abril 2026 

- Hoy quiero montar un post que hable del miedo, sí, del miedo a lo desconocido. Y no hablo del amor de un infante ni de la guerra para un recluta al que mandan al frente. 

- Ese miedo vive en mí desde no hace mucho tiempo. Como decía un ilustre amigo: el aprecio a la vida es inversamente proporcional al tiempo que te queda para disfrutarla. 

- Entonces ya sé de qué miedo hablo, dirás, pero no ¿o sí? No lo sé. Es como cuando te cita la neuróloga de La Fe de Valencia para darte el resultado de la biopsia muscular que te hicieron días antes, o como cuando un ilustre bedel colocaba las notas de los exámenes en las vitrinas del pasillo. Yo no le llamaría miedo… más bien terror.

- Bien, pasa el tiempo… y pasa como siempre pasa. Uno cree que el miedo se queda, pero no: cambia de forma, se disfraza, se esconde detrás de un síntoma, de un silencio, de una sospecha. Y aun así, algo dentro —no sé si llamarlo instinto, terquedad o simple apego a seguir aquí— te empuja a avanzar un poco más.

- Quizá el secreto no sea vencer el miedo, sino aprender a caminar con él sin pedirle explicaciones. Aceptar que hay días en los que la vida se estrecha y otros en los que se abre como una ventana inesperada. Y en medio de todo, uno descubre que todavía queda una chispa: pequeña, sí, pero viva. Una chispa que recuerda que lo que viene no está escrito del todo, que aún puede sorprender, que aún puede ser luminoso.

- No sé qué traerán los próximos meses. Nadie lo sabe. Pero empiezo a intuir algo: incluso en la incertidumbre hay una forma de esperanza que no hace ruido, que no promete nada, pero acompaña. Una esperanza que te mira de reojo y susurra: sigue, que aún queda camino.
"La esperanza es el sueño del hombre despierto." — Aristóteles

21/04/26

Reflexiones sobre la vida y la felicidad

El secreto de estar necesitando vivir es, siempre, amar

Pintura de Alberto Pancorbo

21 abril 2026

- En un estado de salud que no me permite andar intentando ganar una maratón física, sí quisiera, y así lo intento, ganar o abrazar la de los sentimientos. El domingo me abracé con cada uno de mis cinco nietos, y no lo hice solo una vez. Primero con la mayor (19) y en ese abrazo noté esa sensación que uno guarda para las grandes ocasiones; sí, noté que nuestras almas se rozaron. Lloramos sin lágrimas, su padre nos miraba con los ojos muy brillantes por la humedad que suele producirse en las emociones sin palabras. Luego, uno tras otro, fueron pasando por mis brazos los otros cuatro, y las emociones se fueron manifestando tal y como cada uno supo interpretarlas, aunque la profundidad de la sensación fuera la misma.

- El día transcurría tranquilo, feliz, con charlas animadas, y es sorprendente ver cómo cada uno de ellos, pequeños y mayores, habla de sus cosas con una madurez que deja por tierra aquella imagen de niños en la pila bautismal o dando sus primeros pasos, jugando a querer andar. Cuando Ella me vio en ese estado, me lanzó una mirada cómplice, me cogió de la mano y me dijo, a modo de pregunta: ¿Feliz? Y yo le contesté acercándome a su oído y en voz inaudible: ¡Cada día más!

- A estas alturas de mi vida, cuando la agenda sanitaria parece empeñada en recordarme que el cuerpo tiene sus propios ritmos, descubro que mi verdadera maratón es otra: la de mantener vivas las ganas de vivir. Y lo logro porque la felicidad —esa que no hace ruido, esa que se cuela entre los gestos cotidianos— sigue siendo mi mejor aliada. No necesito grandes gestas ni hazañas físicas; me basta con sentir que, incluso en medio de mis limitaciones, la vida continúa ofreciéndome motivos para celebrarla. Mientras pueda abrazar, escuchar, emocionarme y dejar que la ternura me atraviese, seguiré avanzando con la serenidad de quien sabe que cada día, incluso los más cansados, guarda un pequeño milagro.

19/04/26

Domingo

El día en que todo se aquieta y el corazón vuelve a casa

Fotografía de Robert Doisneau

19 abril 2026

- Hay un día que sigue siendo refugio, aunque todo alrededor vaya deprisa. El domingo. Para mí —y para muchos— es el día de la paz sencilla, de la familia que se reúne sin prisa, de la compañía que no exige nada, del amor que se expresa en gestos mínimos y verdaderos.

- Un día para bajar el ritmo, agradecer lo que permanece y recordar que, incluso en semanas agitadas, siempre hay un espacio donde el mundo se aquieta.

17/04/26

El hilo secreto de las generaciones

Un viaje de amor, gratitud y esperanza que atraviesa generaciones

Imagen de Pinterest sin autor conocido


17 de abril de 2026

- A veces vuelvo, sin querer, a aquellos días de mi infancia en los que los abuelos eran el centro cálido del mundo. Eran risas, eran historias, eran manos que sostenían sin pedir nada a cambio. Fueron, sin duda, una de las mayores felicidades de mi vida. Y también, con el tiempo, fueron mi primera experiencia de despedida, ese viaje infinito que emprendieron cuando yo ya no era tan niño y empecé a comprender que la vida avanza sin detenerse.

- Hoy, muchos años después, me descubro en su lugar. Ahora somos nosotros quienes ocupamos ese espacio: los abuelos de las risas, de los juegos, de los pequeños miedos y de las primeras certezas. Y lo digo con una alegría profunda: qué privilegio es estar aquí, en este tramo del camino, rodeado de amor, de familia, de gente que se quiere y se acompaña.

- No necesito entrar en detalles. Basta con decir que me siento agradecido. Agradecido por lo vivido, por lo que vivo y por lo que aún me espera. Agradecido por cada persona que forma parte de este viaje compartido.

- Y desde esa gratitud nace la pregunta que me ronda hoy:
¿Cuándo comprenderá la humanidad que estos son los valores con los que fuimos lanzados al mundo: el amor, el cuidado, la risa, la compañía? 
- Quizá el día que lo entendamos de verdad, la vida será un poco más sencilla para todos.

15/04/26

Mañanas que despiertan certezas

Cuando la vida tiembla un instante y el amor nos devuelve al lugar donde respirar

Robert Doisneau- Una de sus más famosas fotografías-1950

15 abril 2026

- Ayer la mañana terminó donde tantas veces empieza lo inesperado: en Urgencias, en ese territorio que conozco demasiado bien y que, aun así, nunca deja de imponer. 

- Una simple RX rutinaria encendió todas las alarmas y por un momento me vi otra vez ingresado, como aquel muy cercano 20 de marzo que aún llevo grabado en la memoria. Pero no, esta vez no.

- Esta vez tocó volver a casa, con medicación para ir drenando el líquido pleural y con esa tos que no afloja, con ese aire que a veces parece no llegar del todo, pero con algo que pesa más que todo eso: seguimos. 

- Ella ya no sabe qué más hacer, y aun así lo hace todo. Su entrega es absoluta, su amor una especie de refugio que sostiene incluso cuando el cuerpo flaquea. Y yo, con eso, feliz, agradecido, consciente de lo que importa. 

- Aquí debería escribir una despedida romántica, poética y esperanzadora, y quizá sea esta: que mientras haya manos que nos sostengan, la vida siempre encuentra la manera de seguir latiendo.
John Berger: "Lo que nos sostiene no es la fuerza, sino la claridad con la que miramos lo que nos ocurre."

13/04/26

Vivir, tener una cita, y seguir adelante

Releer el pasado para comprender el presente y abrazar lo que viene

Imagen de mi archivo de fotos - Playa San Juan, Alicante


13 abril 2026

- Vivir, tener una cita, y seguir adelante

- Releer lo que escribimos en plena pandemia es como abrir una ventana a un tiempo suspendido. Aquel abril de 2020 nos obligó a detenernos, a mirarnos por dentro y a sostenernos en palabras que, de algún modo, nos mantenían vivos cuando todo parecía frágil. Hoy, con la serenidad que da la distancia, vuelvo a esas citas que entonces me acompañaron y las dejo crecer hacia este presente más complejo, pero también más consciente.

- Decía Quevedo: “Mejor vida es morir que vivir muerto”. En aquellos días oscuros, esa frase era casi un latigazo. Hoy la siento como una advertencia luminosa: no dejarnos arrastrar por inercias que nos apagan, no convertirnos en espectadores de nuestra propia vida. Vivir exige presencia, decisión, incluso torpeza. Exige equivocarse y volver a empezar. Quevedo nos recuerda que la verdadera muerte es la renuncia a sentir.

Una amiga nos escribió entonces: “Tenemos una cita con vosotros”. Qué frase tan sencilla y tan poderosa. Una cita no es solo un encuentro: es una promesa de presencia, un pacto silencioso con el otro y con uno mismo. En tiempos de distancia, aquella frase era un abrazo. Hoy sigue siéndolo, porque cada cita —con un amigo, con un libro, con un amanecer— es una forma de decirnos que seguimos aquí, que seguimos apostando por la vida.

- Cortázar, siempre tan certero, nos dejó esta maravilla: “Probablemente de todos nuestros sentimientos el único que no es verdaderamente nuestro es la esperanza. La esperanza le pertenece a la vida, es la vida misma defendiéndose”. Qué verdad tan limpia. La esperanza no es ingenuidad: es un impulso profundo que nos empuja hacia adelante incluso cuando creemos que no queda nada. Es la vida recordándonos que quiere seguir siendo vida.

- Y luego está esa otra frase suya (de Cortázar), tan humana: “Si caes te levanto y si no, me acuesto contigo”. En 2020 la leímos como un gesto de complicidad en medio del encierro. Hoy la leo como una declaración de afecto radical: acompañar sin condiciones, estar en la caída y en la quietud, en la lucha y en el descanso. Querer sin exigir, sostener sin invadir.

- Todo aquello —las citas, los miedos, las risas, la incertidumbre— nos enseñó que la imaginación es un territorio inviolable. Por muy estrechos que sean los márgenes de la realidad, siempre queda un espacio interior donde podemos volar, recordar, inventar, soñar. Ese espacio es refugio y motor, memoria y porvenir.

- Hoy, en este tiempo nuevo, me quedo con esa lección: vivir es un acto de resistencia luminosa. No se trata de grandes gestas, sino de pequeños gestos que nos devuelven a nosotros mismos: una conversación, una lectura, un paseo, una cita inesperada, una esperanza que vuelve sin que la llamemos.

- Y por eso, ahora, mirando hacia adelante, quiero quedarme con lo que entonces apenas intuíamos: que la vida siempre encuentra la manera de abrirse paso. Que seguimos aquí, más frágiles quizá, pero también más atentos, más agradecidos, más capaces de reconocer la belleza que antes pasaba desapercibida. Que cada día es una oportunidad —modesta, imperfecta, real— para empezar de nuevo.

11/04/26

El arte sencillo de vivir

Una mirada serena a lo que aprendemos cuando dejamos de correr

 Fotografía de Judy Dater


11 abril 2025

- A veces uno llega a una edad —o quizá a un estado del alma— en el que empieza a comprender que muchas de las torpezas humanas no nacen de la maldad, sino de la simple ignorancia. Aceptarlo cuesta, y creérselo del todo, todavía más. Pero es un descanso cuando por fin ocurre.

- Durante años pensé que lo importante era llegar: alcanzar metas, cumplir etapas, sobrevivir a los días. Hoy sé que lo esencial está en otra parte. No en el destino, sino en la forma en que caminamos hacia él. En cómo miramos, cómo sentimos, cómo nos dejamos tocar por lo que sucede.

- Vivir debería ser sencillo. Lo difícil no es vivir, sino entender qué significa hacerlo de verdad. Y quizá ahí esté el misterio: en que cada cual lo descubre a su manera, a su ritmo, con sus heridas y sus luces.

- Yo sigo aprendiendo. Y sigo agradeciendo cada día esa posibilidad.

09/04/26

Cuando la noche también ilumina

Pequeños instantes que regresan desde la memoria para recordarnos quiénes fuimos

Imagen: Enzzo Barrena



09 abril 2026

- Hay noches —y esta fue una de ellas— en las que la vida se queda suspendida en un punto extraño, como si el tiempo caminara más lento y los pensamientos se empeñaran en quedarse despiertos contigo. Antes yo salía a buscarlas, esas noches largas que parecían no tener fin. Ahora, con la salud más frágil y el cuerpo pidiendo calma, ya no recorro la ciudad como entonces. Pero la memoria, generosa, me devuelve aquellas horas con una nitidez que a veces sorprende.

- A veces basta un pequeño gesto, un detalle mínimo, para que el subconsciente empiece a ordenar lo que fuimos. Guarda unas cosas, olvida otras, y de pronto te encuentras leyendo alguna de esas viejas ñoñerías que nadie comenta en revistas de moda, pero que a ti te sostienen. Pequeñas historias que hablan de la gente que te acompañó en aquellas noches, de quienes pasaron por tu vida sin hacer ruido y, aun así, dejaron una huella que hoy sigue viva.

- Durante años pensé —como tantos— que la especie humana tenía una inclinación natural a complicarse la existencia. Y quizá sea cierto. Pero también es verdad que hubo noches que me reconciliaron con el mundo. Noches de charla tranquila, de música que acompañaba, de amigos que no exigían nada y lo daban todo. Noches que hoy recuerdo con una mezcla de nostalgia y gratitud, como quien mira un álbum que ya no duele, sino que ilumina.

- La vida cambia, sí, pero no se apaga. Ahora camino menos, salgo poco, y sin embargo sigo encontrando motivos para brindar —aunque sea en silencio— por lo vivido. Porque incluso un viejo muerto viviente, como me gustaba decir de mí mismo en aquellos años, puede descubrir que el futuro aún guarda destellos de azul.

- La noche, al final, es también un lugar de la memoria. Y cuando la dejas entrar, te das cuenta de que aún queda mucho por sentir, incluso desde la quietud.

“A veces, el camino más difícil es el que conduce a la verdad de uno mismo.” — Albert Camus


07/04/26

Cuando Murphy se empeña… y la vida insiste

Entre fatalismos heredados y titulares sombríos, aún queda un resquicio para la luz

Imagen obtenida con la ayuda de la IA de Microsoft

07 abril 2026

- Dado que últimamente la llamada Ley de Murphy se está manifestando como férrea admiradora de mi existencia, quisiera romper una lanza en favor de la fuerza del destino la cual es, a mi juicio, muy superior a cualquier pretendida ley que contribuye a alimentar la existencia del fatalismo extremo.

- Hablamos de la predestinación y decidimos creer en su existencia apoyando agrios y consentidos esfuerzos en convencernos de su presencia.

- Por otra parte, creemos —o así nos enseñaron desde que aprendimos a ser personas de nuestro tiempo— que los malos siempre viven mal y acaban mal su existencia, es decir, viven en las tinieblas de la Sociedad que los construye de forma indeseable; y, claro, por otra parte, nos enseñan que los buenos siempre ganan las batallas de todo tipo, sí, las sociales, las profesionales, las familiares, y para ello viven una vida de ensueño y muy felizmente.

- Esta mañana escuché la radio bien temprano (las noticias), luego leí apresuradamente las portadas de los periódicos digitales… y aquí me paro. Sí, con ello aprendí que todo lo que he escrito más arriba necesita, indudablemente, un toque de realidad extrema.

Y, sin embargo, mientras avanzaba entre titulares sombríos y certezas prestadas, comprendí que la realidad —esa que a veces nos sacude y otras nos sostiene— no está reñida con la esperanza. Que incluso en los días en que Murphy parece llevar las riendas, siempre queda un resquicio por donde se cuela la posibilidad de un giro inesperado, de una luz discreta pero firme. Quizá no podamos domesticar el destino, pero sí acompañarlo con dignidad, con humor y con la convicción íntima de que, pese a todo, la vida sigue empeñada en ofrecernos pequeñas victorias que no hacen ruido, pero que sostienen el alma. Y eso, al final, también cuenta.


05/04/26

Cuando el tiempo empieza a hablar más alto que nosotros

Cuando la vida se estrecha, el sentido se ensancha

Entre la noche y el amanecer 

(Imagen obtenida con la ayuda de la IA de Microsoft)


05 abril 2026

- Hay un momento —no siempre llega a la misma edad, ni con el mismo aviso— en el que el sentido, el valor y la necesidad de la vida dejan de ser ideas abstractas y se convierten en algo urgente. Curiosamente, ese interés crece de forma inversamente proporcional al tiempo que sentimos que nos queda para disfrutarla. Como si la vida, al estrecharse, nos obligara a mirarla de frente.

- Cuando la salud se resiente en lo más profundo, cuando el cuerpo empieza a recordarte que no eres infinito, vuelven a tu memoria todos esos mensajes que llevas años viendo pasar por las redes:
“aprovecha cada segundo”,
“vive hoy, mañana puede ser tarde”,
“hazlo ahora”.

- Siempre los leímos como quien mira un cartel en la carretera: se ve, se reconoce, pero no se siente propio. Y además, muchos de ellos llegaban con ese “reenviado” que les quitaba alma y los convertía en ruido.

- Pero un día —sin pedir permiso— descubres que quizás ayer se hizo corto, que dejaste cosas por hacer, que el mañana empieza a cubrirse de nubes que no habías previsto. Y entonces entiendes que esos mensajes, tan repetidos, tan manidos, tenían más verdad de la que queríamos admitir.

- Aun así, no todo es pérdida. No todo es sombra. Porque vivir, incluso con sus aristas, ha sido una bendición.

Sí, me cuesta dormir.
Sí, mis males me van cercando.
Sí, hay noches en las que el silencio pesa más de lo que debería.

- Pero también sé esto:

  • Llegar hasta aquí ya es un éxito.

  • Haber amado, reído, creado, acompañado… eso no me lo quita nadie.

  • Cada día que pude caminar, escribir, escuchar, aprender, ha sido un regalo.

  • Y aunque el tiempo no siempre lo hayamos usado con la maestría que merecía, la vida no se mide por la perfección, sino por la presencia.

- Quizás no aproveché cada segundo.

- Quizás no viví con la intensidad que recomiendan esos mensajes reenviados.

- Pero viví.

- Y sigo viviendo.

- Y mientras quede un respiro, queda también una oportunidad: la de agradecer, la de mirar con serenidad, la de reconocer que, pese a todo, ha valido la pena.
"En medio del invierno aprendí por fin que había en mí un verano invencible." Albert Camus


 

En el SPA de la salud

17 mayo 2025 Mi padre está ingresado en el Hospital desde el martes 12 por la tarde. Le están haciendo muchas pruebas. Hasta el martes 19 no...