30/08/26

Buscando a la chica de la foto

Recordar es vivir, es sentirse del lado del mundo ... a veces son solo sueños, pero nunca sabremos si fueron sueño o realidad
Imagen obtenida con la ayuda de Grok

30 agosto 2026

Hoy repetiré aquí una vieja historia sólo apetecible para aburridos moradores del mal sueño, pero que de vez en cuando me gusta dejarla ver en el tendedero de asuntos para guardar.
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Hola: ¿sabes quién soy?

- Así empezaba una conversación entre un chaval de unos 30 años y una guapísima mujer, de más o menos la misma edad que él, esta madrugada, (la del jueves), en la mesa de al lado de la animadísima cafetería de La Clínica que hay en la Avenida de Denia.

- La chica le mira con cara de gran asombro y le acaba diciendo: ¿Te conozco?, claro - contestó él - yo soy Héctor, ¿no te acuerdas?, y entonces el chaval se pone a cantar una canción del estilo de las que canta el viudo de la Jurado, ante el estupor del resto del local.

- La chica avergonzada, le coge del brazo y lo sienta, en señal de “leñe”, (ya sabéis lo que significa leñe, ¿verdad?), siéntate y no me hagas esto, pero ya en un tono algo más familiar, como si lo hubiera reconocido, pero era que NO, o por lo menos lo parecía. Insiste la chica, ¿Eso es de la “Uni”, Empresas 2007?, Bingo tía, le dice él. Pero yo no me acuerdo de ti Héctor, dice ella. Entonces él, baja la mirada, se coge las dos manos, se les aprieta una contra otra y le dice, claro que no me conoces yo ni siquiera era un admirador tuyo, pero en cierta ocasión coincidimos en un “festorrio” en el fin de curso y nos hicimos una foto juntos que yo no supe que existía hasta hace dos años cuando en una concentración de excompañeros de la “Uni”, alguien me la dio.

- Me contaron, proseguía el chaval, que esa misma noche, en medio de una gran concentración de efectos etílicos, tuve un lío con una guapísima niña en la habitación de los padres de Marín, pero nunca supe quién era hasta que me mostraron la foto y pensé que a lo mejor la que pasó la noche conmigo podría haber sido ella. El chaval que ya parecía el Brad Pitt, soltaba su alegato, mientras alternaba miradas penetrantes hacia la chica, con otras repentinas a su propias manos, adornando su relato de tal manera que a mi comenzaba a caérseme la “baba”.

- Ella se mantenía callada y ahora era también ella la que mantenía la cara firme y seria y las manos prietas sobre la mesa. De pronto se arrancó a hablar él, otra vez, y dijo: Llevo dos años buscándote, al final he llegado, de casualidad, a tu primo Juan, (creo que ha dicho Juan), de Yecla y me ha dado una dirección en el Cabo de las Huertas. Fui anoche y me dijeron que ya no vivías allí, era tu madre, pero me dijo que hoy estarías aquí temprano.

- Ella no decía ni palabra, ni tampoco levantaba la cabeza, de pronto lo hizo, lo miró con ojos de rabia, totalmente enrojecidos y con gesto del que está a punto de llorar, alzó la cabeza y se soltó las manos, parecía que iba a explotar con alguna expresión, pero de pronto un enorme terremoto en forma de niño de unos 10 años, rubio como la chica y muy vivaz, se colgó del cuello de ella y le dijo: Mamá me han dicho que no tengo nada roto que es solo un esguince, y entonces, el niño, dándose media vuelta, dijo; ¿Verdad Jalf?, (o algo así), dirigiéndose a un corpulento individuo que venía tras él y al que éste correspondió con un... “Si cariño, Héctor tiene razón, no es nada, no hay escayola ni nada roto, ¿qué suerte no?”. Entonces ella se levantó y de un modo brusco y con gesto “cortado”, dijo; Jalf, (o algo así), éste es un excompañero de la Universidad, Héctor vámonos, dile adiós al señor…

- Se marcharon los tres y él se quedó allí sentado, sin hacer nada y yo estaba casi llorando de pena de ver lo estúpida que puede ser la vida y lo mucho que le ayudamos a serlo, en la mayoría de las veces. Son sucesos, seguramente, aplicables tan solo a la especie humana.



28/08/26

Mañana empieza

Cuando los sueños dejan de avisar y empiezan a cumplirse

Imagen obtenida con la ayuda de Microsoft

28 agosto 2026

- Alguna vez sueño que me hubiera gustado ser alguien importante. Otras veces sueño que nunca lo fui. Y las más, y las que menos sé interpretar, sueño que nazco mañana, siempre mañana. Estos sueños llevan conmigo muchos años.

- Son sueños que llegan sin pedir permiso, que se sientan a mi lado y me recuerdan que la vida no es una línea recta, sino un ir y venir de intuiciones, de deseos que no siempre se cumplen y de otros que aparecen cuando ya no los esperábamos. Sueños que nos devuelven a ese lugar detrás del ojo que oculta la maldad, las guerras, la política y las malas gestas humanas, ese rincón donde sólo sobreviven la salud, el clima y los sentimientos que alimentan nuestras ganas de vivir.

- Y, sin embargo, hoy siento que esos sueños no vienen a confundirnos, sino a avisarnos. A decirnos que, aunque nos cueste reconocerlo, aunque nos resistamos por prudencia o por miedo, hay algo bueno acercándose. Algo grande. Algo que no depende del azar, sino de la forma en que hemos aprendido a sostenernos, a cuidarnos, a esperar sin rendirnos. Un futuro luminoso que ya está llamando a la puerta y que, por fin, vamos a dejar entrar.

26/08/26

Cuando una mujer entra en la historia (Hay nota de actualización)

Cómo la presencia de una mujer cambia el rumbo de una vida

26 agosto 2026

- Mi madre solía decir que no le gustaba que la llamaran “Señora de Tal”. Repetía, con esa firmeza tranquila que solo tienen las mujeres que han vivido mucho, que ella tenía luz propia y que no era propiedad de nadie, por mucho que lo quisiera. Aquella frase siempre me acompañó, quizá porque resume una verdad que a veces olvidamos: la identidad de una mujer no se diluye en la relación, sino que la transforma.

- Recuerdo aquella historia tantas veces contada:

Obama y Michelle, cenando en un restaurante sencillo, alejados del protocolo. El dueño se acerca a saludarla con emoción, y al marcharse, Obama pregunta por qué aquel hombre parecía tan interesado. Michelle le confiesa que él estuvo enamorado de ella en su adolescencia. Obama, con humor, le dice que si se hubiera casado con él, ella sería la dueña del restaurante. Pero Michelle, con esa claridad que la define, responde:
“No… si me hubiera casado con él, él sería hoy el presidente de los Estados Unidos.”

Conclusión:

- Las mujeres no solo hacen la diferencia en una relación: muchas veces son la diferencia. Su manera de mirar el mundo, de sostenerlo y de impulsarlo, ilumina lo que toca. Y reconocerlo no resta nada a nadie; simplemente nos recuerda que la vida se construye mejor cuando cada cual brilla con su propia luz.


Nota: Esta tarde me han dado el alta del SPA y, aunque a medio gas, ya que lo del SPA cansa mucho, voy a intentar ponerme al día. Un abrazo a todos y gracias por vuestros deseos de feliz futuro. 

24/08/26

Más pruebas

24 agosto 2026

Me han ingresado esta madrugada en mi SPA favorito (HSJ) y voy a estar 3/5 días haciéndome pruebas y algún paso por el quirófano.

- Intentaré seguir escribiendo, pero me será difícil responder a los comentarios o visitar vuestros magníficos blogs.

- En cuanto pueda daré información de mi feliz estancia en ese querido SPA.

- Un fuerte abrazo a todos.

La serenidad de un no a tiempo

Cuando poner límites se convierte en una forma de libertad.

Fotografía de Eddie O’Bryan, el maestro del blanco y negro

24 agosto 2026

- Aprendí a decir no cuando es no. Me costó años entender que ese no no es un muro, sino una forma de cuidarse. El Gran Gabo lo resumió mejor que nadie: “Lo más importante que aprendí a hacer después de los cuarenta años fue a decir no cuando es no”. Y qué razón tenía. Decir no a tiempo evita malentendidos, desgastes y silencios que pesan más que cualquier palabra.

- Con los años descubres que él no ordena la vida, aclara el rumbo y te devuelve a tu sitio. Y, curiosamente, te permite decir sí con más verdad. Hoy, actualizando este rincón, sigo creyendo que aprender a decir no en el momento correcto es una de las formas más serenas de libertad.

22/08/26

Cuando el recuerdo vuelve sin avisar

La luz que permanece incluso en los días sin ganas de escribir

Imagen obtenida con la ayuda de Grok

22 agosto 2026

- No es hoy un día en el que tenga un especial deseo de lanzar mis dedos sobre el teclado, pero hay recuerdos que no admiten demora. A veces regresan sin avisar, como una música que vuelve a sonar dentro de uno mismo, y entonces no queda más remedio que dejarles pasar, abrirles la puerta y permitir que digan lo que tengan que decir.

- Hoy ha vuelto aquella noche que marcó un antes y un después, la escena que sigue viva en mí como si el tiempo no hubiera conseguido desgastarla. Ella bailaba descalza, ligera, apoyando sus pies sobre los míos, y el mundo parecía detenerse en ese gesto tan simple como definitivo. No importaba el lugar, ni las sombras que nos rodeaban, ni la torpeza de mis diecisiete años: importaba ese sí que no se pronunció en voz alta, pero que se escuchó con una claridad que aún hoy me acompaña.

- No escribo esto para mirar atrás con nostalgia, sino para reconocer que hay instantes que se quedan dentro de uno como una luz que no se apaga. No son un refugio, ni una excusa, ni una idealización del pasado: son parte de lo que nos sostiene cuando el presente exige calma, lucidez y cariño. Quizá por eso vuelven, porque todavía tienen algo que decirnos, porque siguen siendo verdad.

- Y así, sin haberlo buscado, este día sin ganas de escribir se convierte en un día necesario. A veces basta con recordar para que todo vuelva a su sitio.

20/08/26

Los pequeños milagros del día a día

 A veces la felicidad llega en forma de sucesos mínimos que sostienen la luz incluso cuando toca atravesar lo que menos apetece.

Fotografía de Javier Miserachs

20 agosto 2026

- A un día de que una de mis nietas cumpla quince años y a tres de que mi hijo cumpla cincuenta y tres, que más podría añadir a este texto de hoy que solo pretende manifestar que hay miles de sucesos que vienen  a nosotros un día tras otro para darnos una felicidad que no siempre nos damos cuenta de que  existen y que ellos suelen apagar el mal fuego de los que no nos gusta nada vivirlos como el que me espera mañana en mi SPA favorito en San Juan donde tengo una cita madrugadora con mi neumóloga.

La vida nunca deja de ofrecernos motivos para sonreír: un cumpleaños que se acerca, una presencia que nos quiere, un instante que nos devuelve la calma. Son esas pequeñas certezas las que mantienen encendida la alegría. 

Buscando a la chica de la foto

Recordar es vivir, es sentirse del lado del mundo ... a veces son solo sueños, pero nunca sabremos si fueron sueño o realidad Imagen obtenid...