A veces la felicidad llega en forma de sucesos mínimos que sostienen la luz incluso cuando toca atravesar lo que menos apetece.
20 agosto 2026
- A un día de que una de mis nietas cumpla quince años y a tres de que mi hijo cumpla cincuenta y tres, que más podría añadir a este texto de hoy que solo pretende manifestar que hay miles de sucesos que vienen a nosotros un día tras otro para darnos una felicidad que no siempre nos damos cuenta de que existen y que ellos suelen apagar el mal fuego de los que no nos gusta nada vivirlos como el que me espera mañana en mi SPA favorito en San Juan donde tengo una cita madrugadora con mi neumóloga.
- La vida nunca deja de ofrecernos motivos para sonreír: un cumpleaños que se acerca, una presencia que nos quiere, un instante que nos devuelve la calma. Son esas pequeñas certezas las que mantienen encendida la alegría.






