13/09/26

La puerta que siempre estuvo abierta

Cuando el sueño insiste en cerrarnos lo que la vida ya nos ofrece


13 septiembre 2026

- Hay días en que te levantas (ahora ya siempre con mucha dificultad), con ganas de saber, de conocer que hay detrás de aquella puerta que siempre la sueñas y nunca se abre.

- Descubres que nada es para siempre, lo sabes, pero te resignas ... ¿por qué?

- Seguramente cualquier lector que ande por aquí se hará preguntas parecidas, aunque lo más probable es que el tipo de pregunta tenga mucho que ver con su edad, condición y lugar de sus existencia. Es más que probable que cada cual tenga que ver y tener su propia puerta, pero cada cual decide si la empuja o si la teme.

- Por fin me levanto, subo la persiana, abro la ventana y noto un frío desliz fresco de aire sobre mi rostro ... oigo su voz, me vuelvo, la veo y comprendo que Ella es la puerta que siempre ha estado abierta y yo, tonto de mí, buscando en la nube de mi sueño perverso, innecesario y estúpido esa otra puerta que, seguramente, seguirá ahí, pero que cuando se abra sé, sin querer saberlo, que hay detrás de ella.

Y así, en este 13 de septiembre, descubro algo que debería haber sabido desde siempre: que la vida no está en las puertas que se resisten, sino en las que ya están abiertas. En la presencia que permanece. En la voz que te llama. En el aire frío que te despierta. Lo demás, lo que algún día se abrirá, puede esperar.

11/09/26

Cuando la vida sonríe a través de los nietos

Instantes que acarician el alma y revelan que la felicidad suele estar más cerca de lo que creemos

Fotografía de internet

11 septiembre 2026

-Una sonrisa, un beso, un abrazo una fluida conversación con ellos dándome cuenta que desde que llevaban pañales hasta hoy ha pasado un mundo y para ello no hay más que verlos a ellos y a mí, claro.

- Tener nietos es lo mejor que te puede regalar Dios en esta vida. Cuando llegan contengo las lágrimas que siempre son de felicidad, pero cuando se van también lloro, esta vez plenamente, pero también son de felicidad y alegría. Me siento en mi silla del despacho, respiro hondo, cierro los ojos y pienso en lo feliz que soy... noto que Ella, me coge de la mano, nos miramos con los ojos muy brillantes los dos y acabamos abrazándonos. ¿Qué más puedo pedirle a la vida?

Y mientras termino estas líneas, siento que la felicidad no es un logro que haya que conquistar ni un premio reservado a los grandes éxitos. Está en cualquier parte, escondida en lo cotidiano, en lo que parece pequeño, en lo que pasa desapercibido. A veces está tan cerca que no nos damos cuenta, pero basta detenerse un instante para verla brillar.

09/09/26

Cuando la vida se sostiene en almas que rozan la tuya

Una reflexión sobre la fragilidad, la espera y el valor inmenso de quienes nos acompañan

Imagen obtenida con la ayuda de Microsoft

09 septiembre 2026

- Puedes sentir que la vida se te escapa; que la falta de movilidad te hace perder el sentido del placer de la vida; que las constantes salidas al por mi llamado SPA de la salud te hagan llevar una vida que se mantiene como en el del hilo de un trapecista; que las pruebas y más pruebas que los médicos deciden imponer a mi agenda hagan lo mismo con mi inestable estado emocional; que la espera de los resultados de las pruebas se conviertan en una espera siempre emocionada; pero lo que realmente es de agradecer es el comportamiento del personal sanitario (médicos y enfermeros), la familia y los amigos que se vuelcan ante ti demostrando una cariño y un amor que se siente y notas que sus almas rozan con la tuya cuando peor crees que estás.

Y quiero dirigirme a ti, lector, porque quizá también estés atravesando tus propias incertidumbres, tus cansancios o tus silencios. Si algo he aprendido en este camino es que la vida se sostiene gracias a quienes nos rodean: la familia que nos abraza incluso cuando no tenemos fuerzas, los amigos que aparecen sin pedir permiso, el mundo de los sentimientos que nos rescata cuando todo parece apagarse. Qué placer descubrir que no estamos solos, que siempre hay una mano, una palabra o una presencia que nos devuelve el sentido de seguir adelante. Ojalá nunca olvides el valor inmenso de quienes caminan contigo, porque son ellos —y no las circunstancias— quienes mantienen encendida la luz de cada día.


07/09/26

El valor de escuchar a quienes ya han dado todo

Un encuentro en la sala de espera que recuerda a la Sociedad familiar su deber más noble: acompañar, comprender y no abandonar a sus mayores.

Imagen obtenida con la ayuda de Microsoft

07 septiembre 2026

- La semana pasada en una de mis frecuentes visitas a mi SPA favorito cual es el HSJ (Hospital San Juan de Alicante), en esas, a veces, largas esperas en las antesalas de la visita médica, me encontré con todo un campeón del mundo de la superación de varias y muy crueles sentencias que ofrecen los diagnósticos que al campeón del mundo le van añadiendo a su CV-Médico los especialistas del SPA.

- Con el campeón hemos charlado en distintos episodios de nuestro viejo peregrinaje en esas maravillosas salas de espera durante mucho tiempo y desde hace ya, al menos, veinte años, pero esta semana pasada lo vi con más ganas de hablar que nunca, jamás lo había visto así.

- Mira, Enrique, nadie me cree, y yo noto que me miran como si fuera un cuentista y los reproches son constantes:
"Pero si ya te han visto tres otorrinos y todos te han dicho que no tienes nada, que tu tos no es reflujo o que puede ser de todo un poco incluida tu edad, pues a los 78 años no se puede pedir peras al olmo y que hay mucha gente que sufre de lo mismo y no se mueren por ello"

"No puedes con tu alma porque no te mueves, tus enfermedades musculares, ni la edad, nada tienen que ver con estos ahogos, eres un enfermo que somatiza cualquier síntoma"

"A ti lo que te pasa es que te gusta estar enfermo y te inventas o creas cualquier enfermedad con tal de parecer enfermo. Muchos de nosotros estamos peor y no nos quejamos tanto como tú"

"Tu hernia de hiato es pequeña y no entiendo que puedas estar comiendo en base a una dieta de un enfermo con problemas gástricos rabiosos. A quien le diga yo que dices que el tomate te sienta mal, te va a llamar loco"

"Te han hecho en los últimos meses decenas de Placas de RX de Tórax y de Abdomen buscando algo más que un derrame pleural en tu pulmón izquierdo o un desajuste en tus vísceras; un PET TAC; una gastroscopia; una colonoscopia, etc"

"Ya no pensamos acompañarte más a ningún médico pues estamos hartos de perder el tiempo"
En pantalla salió la llamada a mi cita médica y al levantarme me dijo: "Cuando vuelva a verte te cuento el resto"
Quiero cerrar este post con una llamada profunda a la Sociedad familiar, a todos los que aún tienen la fortuna de convivir con un mayor en su vida. Mundo joven y entorno próximo, por favor, Escuchadlos, Acompañadlos. No dejéis que la edad, las dolencias o el cansancio les roben la dignidad que han ganado durante décadas de servicio silencioso. Un enfermo que se siente mal no necesita juicios ni prisas: necesita cariño, paciencia, presencia. Y cuando ese enfermo ya ha entrado en la edad en que uno empieza a sentirse inútil o incluso un estorbo, entonces es cuando más debemos sostenerlo. No abandonéis a vuestros viejos; son la memoria viva de lo que sois, la raíz de todo lo que tenéis. Que nadie olvide que, detrás de cada cuerpo cansado, late todavía un corazón que quiere seguir siendo querido, útil y acompañado. Qué placer cuidar a quienes nos cuidaron.


05/09/26

El lado luminoso del ser

Un encuentro, dos caminos y la certeza de que el amor nunca se pierde

Pintura de Antoine de Villiers - Tutt'Art@

05 septiembre 2026

- Encontrando soles entre aquellos viejos textos de mi Madre.

- Ella lo miró con esa mezcla de curiosidad y urgencia que tienen quienes creen que la vida se mide por lo que se acumula, y lanzó la pregunta como quien abre una puerta sin saber qué hay detrás:
“¿Cuál es tu sueño? ¿Qué te gustaría tener?”
- Él no reaccionó de inmediato. Seguía observándola, casi fascinado, como si la luz del lugar se hubiera detenido en su rostro. Con una expresión suave, casi divertida, respondió: “No entiendo tu pregunta.”

- Ella insistió, ahora con más desconcierto: “¿Qué cosas te gustaría tener? Un coche, un barco, un apartamento en París, un balón de oro… algo.”

- Él respiró despacio, sin apartar la mirada, como quien contempla una figura hecha de arena y viento. “Claro que me gustaría disfrutar de todo eso,” dijo con calma. “Pero si pudiera elegir… preferiría ser antes que tener.”

- Ella quedó inmóvil, sorprendida, como si aquella respuesta le hubiera movido un suelo que no sabía que tenía. Él tomó su mano y añadió, con una voz casi susurrada: “Olivia, tener alegra un rato, pero no sostiene una vida. Ser… eso sí construye. Ser es raíz, es camino, es verdad.”

- Pasaron siete años. Él se casó con el amor que le acompañaría siempre. Ella, en cambio, se unió primero a un empresario del ladrillo y después a un veterano magnate venezolano de la comunicación, hasta que un día su rastro se desdibujó y desapareció de la tierra conocida.

 

- Hoy, mientras el mundo sigue confundiendo brillo con sentido, pienso que aquella conversación fue más reveladora de lo que imaginábamos. Ella eligió tener; Él eligió ser. Y aunque la vida los llevó por caminos tan distintos, hay algo que permanece: la certeza de que lo que somos —lo que construimos con nuestras manos, nuestras dudas y nuestros afectos— siempre encuentra su lugar. Porque al final, incluso entre tropiezos, abandonos y pistas perdidas, el amor que damos y recibimos es lo único que nunca se extravía. Y ahí, en ese punto alto donde Ser vence a Tener, seguimos todos intentando vivir con la dignidad de quienes aún creen que vale la pena sentir.

03/09/26

Amanecer en primera fila

 Un paseo íntimo por la vida que despierta contigo.

Imagen obtenida con la ayuda de Microsoft

03 septiembre 2026

- Hay historias que ofrecen razonamientos que ayudan a vivir y, no sabiendo muy bien por qué, tanto me gusta recordar. Quizás sea por eso y para alimentar las razones de mi existencia en esta etapa de mi vida, hoy dejaré aquí una de ellas, de las que siempre sueño que fue ayer.

- El primer propósito nació truncado, hoy tampoco tenía ganas de hacer nada. La luz de la mañana entró tímida por el techo y me despertó el rumor de los primeros necesitados de vida que ya se manifestaban al pie de la ventana. Abrí y dejé que el aire fresco me encontrara.

- Vi cómo se mezclaban los voluntariosos runners con los rezagados reyes de la noche, esos que aún intentan alargar las últimas noches locas de un verano que ya termina. Para algunos es un modo de seguir viviendo; para otros, casi una inscripción acelerada a esa goût mort que nunca entenderé.

- Al fondo, en el parque, en uno de esos bancos románticos que la Cosa Pública instala a regañadientes, estaba él: mi viejo amigo de los bolos. Ese anciano que jugaba solo cada madrugada. Hacía tanto que no lo veía que su presencia me sorprendió. Quizá su ausencia no era tal; quizá era yo quien llevaba demasiado tiempo sin subir la persiana tan temprano.

- Me alegró verlo allí, en el centro de mi pequeño escenario matinal.

- Apoyé los brazos en el alféizar y dejé que el fresco de la madrugada me atravesara. Nunca duele. Nunca falla. Es un embrujo vital, como entrar en el primer día de una vida renovada. Miré hacia la Aitana y me dije, con la serenidad de quien ya ha vivido mucho:  ¡¡¡Qué suerte!!!

01/09/26

Desayunos que enseñan

Un pequeño ritual para recordar que también en lo mínimo se aprende a vivir

Imagen obtenida con la ayuda de Grok

01 septiembre 2026

- La verdad es que he estado a punto de pecar, pero mi formación religiosa urbana me lo ha impedido. La reflexión de hoy, a la hora del desayuno, es que, con los años, las costumbres cambian y ahora, en esta nueva etapa de mi todavía, “joven vida”, esto ya no me pirra. Antes era pan crujiente untado con tomate y un buen jamón encima, siempre acompañado de un buen vino; ahora debo conformarme con la serena y honesta compañía de una tostada Dextrin con AOVE y una leche de soja templada, que me sienta mejor y me acompaña sin estridencias.

- En fin, las cosas cambian, pero no tanto, yo sigo siendo igual de pobre y de feliz, o eso me parece, lo demás, me refiero a las tristezas, procuro no interesarme por ellas… y por las otras, tampoco.


La puerta que siempre estuvo abierta

Cuando el sueño insiste en cerrarnos lo que la vida ya nos ofrece 13 septiembre 2026 - Hay días en que te levantas (ahora ya siempre con muc...