23/07/26

Recordando aquel día en que todo cambió

La tercera edad y ese instante en que el mundo vuelve a empezar

Imagen creada con la ayuda de Bing

23 julio 2026

- Hay despertares que no anuncian un día más, sino un territorio desconocido. A veces ocurre sin ruido: abres los ojos, miras la luz que se cuela por la persiana y notas que algo ha cambiado. No es la hora, no es el sueño, no es el cuerpo. Es la vida, que de pronto te dice que ya no tienes que correr hacia ninguna parte.

- Durante décadas vivimos pendientes de horarios, compromisos, reuniones, obligaciones que nos ordenan la existencia. Y un día, sin ceremonia, ese engranaje se detiene. No porque falte fuerza, sino porque llega el momento en que el tiempo deja de ser un enemigo y empieza a ser un aliado.

- La jubilación —esa palabra que muchos pronuncian con miedo y otros con alivio— ya no es lo que era. Hoy no marca el final de nada, sino el principio de una etapa que exige una pregunta nueva: ¿qué quiero hacer con mi libertad?

- No es una pregunta sencilla. La rutina, tan fiel, intenta seguir mandando. Pero basta salir a la calle, sentir el aire en la cara, mirar el cielo sin prisa, para descubrir que el mundo sigue ahí, esperando que lo explores sin reloj. Ya no hay que vestirse para cumplir, sino para vivir. Ya no hay que correr, sino caminar a tu ritmo. Ya no hay que demostrar nada, solo disfrutar de lo que eres.

- La tercera edad ya no es un rincón silencioso. Es un territorio fértil donde cabe aprender, crear, equivocarse, empezar proyectos, cerrar heridas, abrir ventanas. Es el momento en que uno puede decidir cómo quiere que sea su día, su semana, su historia.

- Y entonces surge la pregunta inevitable: ¿y ahora qué?

Ahora, lo que quieras.
Ahora, lo que te haga sentir vivo.
Ahora, lo que nunca pudiste hacer.
Ahora, lo que te dé paz.
Ahora, lo que te dé alegría.
Ahora, lo que te dé sentido.

- Porque la vida, incluso cuando parece que se repliega, siempre ofrece una puerta. Y cruzarla es un acto de valentía, sí, pero también de celebración.

- La tercera edad no es un final.

- Es un comienzo que, por fin, depende solo de ti.

- Quienes estéis a punto de iniciar esta nueva etapa, permitidme deciros algo desde la distancia de los años: no temáis. Todos llegamos a ese momento con una mezcla de sorpresa y desconcierto. Yo lo viví hace muchos años, y recuerdo bien cómo uno se descubre, casi sin darse cuenta, estrenando un día sin trabajo. Cuarenta y cuatro años cotizados, una enfermedad muscular degenerativa y el inevitable paso del tiempo me habían llevado hasta allí. Había entrado en la tercera edad y, aun así, me sentía vital, válido y con ganas de hacer “nosequé”, pero de hacerlo sin orden ni concierto, a mi manera. Y los que ya estáis, como yo, muy inmersos en esa situación, sabéis bien que la jubilación no os quita nada esencial; al contrario, os devuelve tiempo, calma y una libertad que quizá nunca antes tuvimos. Aprovechadla sin prisa, sin miedo y con la certeza de que aún quedan muchos días buenos por vivir.

22/07/26

Cuando una frase deshace lo que parecía inquebrantable

Sesenta años de vida compartida y un instante que deja al corazón sin respuesta.

Imagen creada con la ayuda de Grok

22 julio 2026

- Hoy, muy temprano, tuve que escuchar en dos personas muy queridas y cercanas desde hace muchos años (muchos), que ella le dijera a él con rabia y tono amenazante: "eres una mala persona, me has hecho muchas, eres un egoista, solo piensas en ti, ojalá te murieras ahora mismo, no te aguanto más, te dejo aquí y yo me largo, ya estoy harta de ti y de todos tus desprecios, me usas como una criada".

- Me quedé atónito, sin palabras. Llevan 60 años casados y siempre han mostrado amor, complicidad y cariño. ¿Qué pasó?

A veces la vida nos sorprende con escenas que no encajan en la historia que conocíamos, y solo queda acompañar el desconcierto con un doloroso silencio.

21/07/26

El día en que salí a buscarme (todo un útil sueño)

La noche en que entendí que encontrarse es volver al lugar donde uno respira

Fotografía de Catalá Roca

21 julio 2026

- Soñé que todos salían a buscarme y no me encontraban. Yo quería ayudarles, pero tampoco podía. La ansiedad crecía en ellos y en mí, como si cada intento añadiera más distancia. Incluso yo mismo salí a buscarme, y ni así logré dar conmigo; quizá estaba demasiado ocupado para aparecer. 

- Pero encontrarse no es aparecer en un sitio: es recuperar la calma, volver a ser quien uno es, dejar de estar perdido en obligaciones que nos borran. Por eso importa. Porque cuando uno se encuentra, vuelve a su lugar, y desde ahí puede acompañar a los demás sin desaparecer de sí mismo.

19/07/26

Segunda estrella en el horizonte

 Cuando el sueño se vuelve camino

Fotografía de Cristophe Gilbert

19 julio 2026

- Nada como saber verse los pies por debajo, o el alma de costado… entre piernas. Esa forma tan nuestra de comprobar que seguimos aquí, que aún hay un cuerpo que sostiene una historia y un alma que insiste en contarnos que la vida, incluso ahora, sigue teniendo sentido.

- Oscar Wilde dijo que “a veces podemos pasarnos años sin vivir en absoluto, y de pronto toda nuestra vida se concentra en un solo instante”. Con los años descubres que esos instantes no siempre llegan con fanfarria: a veces aparecen en mitad de un silencio, en una luz que entra sin pedir permiso, en un gesto mínimo que te recuerda que sigues siendo tú.

- Hoy, en este tiempo tan distinto, sigo pensando que la vida se resume en esos segundos que nos despiertan. No importa si el mundo anda revuelto, si las noticias se empeñan en recordarnos lo peor de nosotros, si el cansancio se ha quedado conmigo para siempre. Lo que importa es ese instante que nos devuelve a la vida, aunque sea por un breve destello.

- Quizá sea una conversación con alguien que queremos. Quizá sea un paseo corto, una canción que nos acompaña desde hace décadas, una mirada que no esperábamos. Quizá sea simplemente recordar que seguimos aquí, que aún sentimos, que aún nos emociona lo pequeño.

- Este espacio nació para eso: para escribir sobre salud, clima y los sentimientos que alimentan nuestras ganas de vivir. Y aunque el tiempo haya cambiado, aunque mis fuerzas ya no sean las mismas, sigo creyendo que vale la pena dejar constancia de estos instantes que nos sostienen.

- Y ahora, como decía mi abuela, “a seguir viviendo, que para eso estamos”.

18/07/26

Unicornio de porcelana

 18 julio 2026

- Un precioso vídeo para una bella y feliz tarde de julio. Aviso para las almas sensibles: este es un vídeo que acaricia la memoria, que la ordena con delicadeza y que deja en el aire una luz capaz de reconciliarnos con lo vivido.



17/07/26

Cuando te quieren, amanece mejor

Un saludo desde el coche, un abrazo del noterindas y el deseo de seguir viviendo

No te rindas, atribuido a Benedetti

17 julio 2026

- Amanece sin novedad pues todo sigue igual; Pepe me ha saludado al verme pasar y me ha lanzado un mensaje: «¿Tan temprano hoy?»; como siempre, le he respondido desde el coche, sin bajarme, con ese gesto rápido y cordial que nos basta para saber que todo sigue en su sitio.

- Volver al camino de la danza terapéutica del amor propio madrugador con esos chicos del noterindas y que se mueven como los mismos bailarines de la Rusia de antes, es ya una costumbre que tiene mucho de refugio; las cosas parecen todas en un mismo lugar; saber que no hay nada nuevo en la escasa o nula investigación sobre las causas que le obligan a seguir contigo a la discapacidad que le quita calidad a tu vida, es una prueba más que debes administrar en tu orden vivencial… sin remedio.

- Pero hoy, al contarlo, siento algo más luminoso que entonces: esa dignidad que mencionaba —refugio de administradores, de Reyes, de solventes emperadores, de inexistentes políticos de hoy— también es el refugio de quienes, como tú, solo quieren vivir y vivir y vivir… con el empeño de seguir haciéndolo porque son felices y porque quieren seguir siéndolo a pesar de todo.

- Y al grito del colectivo noterindas, abrazándonos, en la aun y corta distancia, intencionalmente todos y todas y hoy especialmente conmigo, hemos sentido que debemos seguir, que vale la pena querer vivir. Porque cuando te quieren, cuando te sostienen sin saberlo, cuando te miran como si fueras imprescindible, la vida se vuelve más grande que la propia herida. Ellos —los que te quieren, los que sin saberlo te animan a querer seguir— son el consuelo que llega cuando no hay consuelo fácil, el impulso que te recuerda que aún hay días por estrenar.

- Les despido igual que los recibí, sin bajar del coche y con la mano abierta, bajar del coche es otra cosa a la que aún no puedo mostrarme como era y con ello evidenciar mi escasa movilidad.

- No obstante, el mensaje se renueva, el mensaje es nuevamente válido… No te rindas, tengas lo que tengas encima para soportar. No te rindas, por favor. 

- Adiós, Chicos, adiós, Enrique ... cuando pueda, vuelvo.

15/07/26

La serenidad que vuelve cuando la nombramos

Una verdad tranquila para seguir caminando sin prisa.

Fotografía de Cartier-Bresson

15 julio 2026

Me levanté con el alma poética y me lancé a contarle, cantarle (una vez más), uno de los poemas más ilustres, dentro de mis favoritos:
Soñé que tú me llevabas
por una blanca vereda,
en medio del campo verde,
hacia el azul de las sierras,
hacia los montes azules,
una mañana serena.
 Sentí tu mano en la mía,
tu mano de compañera,
tu voz de niña en mi oído
como una campana nueva,
como una campana virgen
de un alba de primavera.
 ¡Eran tu voz y tu mano,
en sueños, tan verdaderas!…
Vive, esperanza, ¡quién sabe
lo que se traga la tierra!
 Lo escribió Antonio Machado 

- Y mientras releo estos versos que tantas veces me han acompañado, descubro que aún hoy siguen abriéndome una ventana limpia hacia lo que permanece. Porque incluso en los días más silenciosos, siempre queda una mano que recordar, un amanecer que esperar, una vereda blanca que vuelve a aparecer cuando menos lo imaginas. La vida, al final, suele estar en el otro lado de la cama, aguardando con paciencia a que volvamos a levantarnos para seguir caminando hacia esos montes azules que nunca se terminan.

Recordando aquel día en que todo cambió

La tercera edad y ese instante en que el mundo vuelve a empezar Imagen creada con la ayuda de Bing 23 julio 2026 - Hay despertares que no an...