24/08/26

Más pruebas

24 agosto 2026

Me han ingresado esta madrugada en mi SPA favorito (HSJ) y voy a estar 3/5 días haciéndome pruebas y algún paso por el quirófano. 

Intentaré seguir escribiendo, pero me será difícil responder a los comentarios o visitar vuestros magníficos blogs.

En cuanto pueda daré información de mi feliz estancia en ese querido SPA.

Un fuerte abrazo a todos. 

La serenidad de un no a tiempo

Cuando poner límites se convierte en una forma de libertad.

Fotografía de Eddie O’Bryan, el maestro del blanco y negro

24 agosto 2026

- Aprendí a decir no cuando es no. Me costó años entender que ese no no es un muro, sino una forma de cuidarse. El Gran Gabo lo resumió mejor que nadie: “Lo más importante que aprendí a hacer después de los cuarenta años fue a decir no cuando es no”. Y qué razón tenía. Decir no a tiempo evita malentendidos, desgastes y silencios que pesan más que cualquier palabra.

- Con los años descubres que él no ordena la vida, aclara el rumbo y te devuelve a tu sitio. Y, curiosamente, te permite decir sí con más verdad. Hoy, actualizando este rincón, sigo creyendo que aprender a decir no en el momento correcto es una de las formas más serenas de libertad.

22/08/26

Cuando el recuerdo vuelve sin avisar

La luz que permanece incluso en los días sin ganas de escribir

Imagen obtenida con la ayuda de Grok

22 agosto 2026

- No es hoy un día en el que tenga un especial deseo de lanzar mis dedos sobre el teclado, pero hay recuerdos que no admiten demora. A veces regresan sin avisar, como una música que vuelve a sonar dentro de uno mismo, y entonces no queda más remedio que dejarles pasar, abrirles la puerta y permitir que digan lo que tengan que decir.

- Hoy ha vuelto aquella noche que marcó un antes y un después, la escena que sigue viva en mí como si el tiempo no hubiera conseguido desgastarla. Ella bailaba descalza, ligera, apoyando sus pies sobre los míos, y el mundo parecía detenerse en ese gesto tan simple como definitivo. No importaba el lugar, ni las sombras que nos rodeaban, ni la torpeza de mis diecisiete años: importaba ese sí que no se pronunció en voz alta, pero que se escuchó con una claridad que aún hoy me acompaña.

- No escribo esto para mirar atrás con nostalgia, sino para reconocer que hay instantes que se quedan dentro de uno como una luz que no se apaga. No son un refugio, ni una excusa, ni una idealización del pasado: son parte de lo que nos sostiene cuando el presente exige calma, lucidez y cariño. Quizá por eso vuelven, porque todavía tienen algo que decirnos, porque siguen siendo verdad.

- Y así, sin haberlo buscado, este día sin ganas de escribir se convierte en un día necesario. A veces basta con recordar para que todo vuelva a su sitio.

20/08/26

Los pequeños milagros del día a día

 A veces la felicidad llega en forma de sucesos mínimos que sostienen la luz incluso cuando toca atravesar lo que menos apetece.

Fotografía de Javier Miserachs

20 agosto 2026

- A un día de que una de mis nietas cumpla quince años y a tres de que mi hijo cumpla cincuenta y tres, que más podría añadir a este texto de hoy que solo pretende manifestar que hay miles de sucesos que vienen  a nosotros un día tras otro para darnos una felicidad que no siempre nos damos cuenta de que  existen y que ellos suelen apagar el mal fuego de los que no nos gusta nada vivirlos como el que me espera mañana en mi SPA favorito en San Juan donde tengo una cita madrugadora con mi neumóloga.

La vida nunca deja de ofrecernos motivos para sonreír: un cumpleaños que se acerca, una presencia que nos quiere, un instante que nos devuelve la calma. Son esas pequeñas certezas las que mantienen encendida la alegría. 

18/08/26

Aquella casa que sigue dentro de mí

Me gusta rememorar mis pensamientos y saberme poseedor de ellos por mucho tiempo que pase.

Imagen obtenida con la ayuda de Grok

18 agosto 2026

- A veces vuelvo, sin querer, a aquellas escaleras interminables de la Barceloneta, donde subía los peldaños de tres en tres mientras mi madre me pedía prudencia desde su paso lento. Qué mundo aquel. Qué escenario tan humilde y tan grande a la vez, donde cada rellano tenía su vecina, su saludo y su pequeña ceremonia de barrio.

- Al llegar arriba siempre estaba Él, mi padrí, firme como un faro. Yo me abrazaba a sus pantalones como si cada encuentro fuera el último, como si en aquel gesto se sostuviera el mundo entero. Luego venían los besos a la yaya, quieta en su silla alta, y las historias que él me contaba hasta quedarse sin fuerzas, regalándome colores y fantasías que aún hoy me acompañan.

- Recorrer aquel pasillo largo, con sus sombras misteriosas, era entrar en un universo propio. El olor de la cocina, la punta de pan en la boca, el suspiro inevitable… todo eso era estar en casa, en la casa de la yaya, donde el tiempo tenía otro ritmo y la vida parecía más sencilla.

- Asomarme al balcón prohibido era el final perfecto de ese viaje. Un gesto pequeño, casi travieso, que convertía la tarde en aventura. Eran otros tiempos, sí, pero no menos vivos que ahora. Tiempos de rigor, de cariño, de contradicciones hermosas. Recuerdos que no se marchan porque forman parte de lo que somos.

- Dicen que los mayores solemos repetir que “nunca nada será como fue”. Puede ser. Pero los sentimientos, esos que nos sostienen, siguen intactos en quienes vienen detrás. Cambia el escenario, cambian las formas, pero la esencia permanece. No os inquietéis, abuelos del universo: el mundo seguirá siendo mundo, y las costumbres, aunque distintas, seguirán encontrando su lugar.

- Y hoy, tantos años después, me gusta pensar que aquella casa sigue viva en cada memoria que la toca, en cada olor que vuelve, en cada historia que se cuenta. Porque mientras recordemos, nada se pierde del todo.

16/08/26

Cuando el tiempo nos mira

Ausencias que caminan con nosotros y presencias que nos sostienen

Fotografía conseguida con la ayuda de Microsoft

16 agosto 2026

- A esta hora en la que uno busca no pensar demasiado para no remover lo ya vivido, vuelve la hora de los homenajes. Esa hora en la que el silencio se llena de nombres, de manos, de miradas que siguen ahí aunque ya no estén.

Haciendo de canguro —esas pocas veces que la vida te regala sensaciones casi divinas— descubres que el tiempo ha corrido sin avisar: de aquellos dulces enanos que dormían ante nosotros hemos pasado a ser quienes los contemplan ahora cuando juegan, cuando descansan, cuando te agarran la mano para que “no te caigas, avi”. Qué placer verlos crecer. Cuánta alegría y cuánta lucha.

- Hoy se cumplen 38 años desde que nos dejó Agustín. Toda una vida, como decía mi Santa y buena mujer, es ley de vida, sí… pero no me acostumbro. No me acostumbraré nunca. Hay ausencias que no se archivan, que no se guardan en ningún cajón; simplemente caminan contigo.

- Por todos los que ya no están y que tanto quise y quiero. Por todos esos recuerdos imborrables que siguen con Ella (Mi Santa Madre), y, hoy, especialmente, con Él (Mi Padre). Siguen de la mano, de su mano, como siempre.

14/08/26

El reflejo que nunca ganó, pero siempre habló

Una imagen, un premio esquivo y la certeza de que la libertad se construye mañana

Antigua imagen retocada con Grok

14 agosto 2026

- A veces no sé si debería decirlo, pero aquella imagen —la de arriba— fue propuesta (junto a otras dos), y yo también la propuse después, para el premio al mejor reflejo de lo que puede significar La Libertad.

- No ganó, no gané, incluso nos dejaron al margen, pero el verdadero premio se quedó en nosotros y, sobre todo, en mí. 

- Nunca nadie lo entendió, nadie; y ahora creo que yo tampoco, salvo cuando cierro los ojos y dejo que su mensaje gráfico me hable desde dentro. 

- Galeano lo dijo con esa claridad que atraviesa el tiempo: 

“Hay un único lugar donde ayer y hoy se encuentran y se reconocen y se abrazan. Ese lugar es mañana”. 

- Mañana será un mundo de libertad, estoy seguro. Pensar lo contrario, por muy difícil que hoy nos parezca, sería no comprender para qué hemos vivido.

Más pruebas

24 agosto 2026 Me han ingresado esta madrugada en mi SPA favorito (HSJ) y voy a estar 3/5 días haciéndome pruebas y algún paso por el quiróf...