27/04/26

Cuando el ayer decide presentarse sin avisar

Imágenes que abren grietas en el tiempo y enseñan a vivir el instante

Fotografía de Catalá Roca

27 abril 2026

- Encontrarse con una imagen del ayer sigue siendo un acto lleno de resonancias inesperadas. No es solo memoria: es una grieta en el tiempo por donde se cuela algo que creíamos concluido, pero que insiste en volver con una luz distinta. Lo que más me atrae de ese regreso es su modo furtivo, casi clandestino, como si la imagen eligiera aparecer justo cuando la mente está desarmada. Llega envuelta en esos tonos grises que no pertenecen al pasado ni al presente, sino a ese territorio intermedio donde la imaginación dicta sus propias leyes. 

- A veces me sorprende comprobar cómo aquel pragmatismo profesional, tan rígido y tan necesario en su momento, ha quedado suspendido como un fósil útil pero ya inerte. En su lugar ha ido creciendo un espacio más libre, más ambiguo, donde conviven los sueños, los pequeños pecados que alivian el alma y esa gnosis íntima que uno no confiesa pero reconoce. Un espacio donde el demonio se vuelve casi un aliado irónico y el Dios de la infancia reaparece como un compañero inevitable, quizá aburrido, sí, pero tan necesario como la realidad de quienes dicen no creer en nada.

- Hoy, mi voto sigue siendo por el momento. Por cada instante que se abre ante mí sin exigir explicaciones. El siguiente ya llegará, y cuando llegue, también sabrá encontrarme.

No hay comentarios:

Publicar un comentario

Cuando el ayer decide presentarse sin avisar

Imágenes que abren grietas en el tiempo y enseñan a vivir el instante Fotografía de Catalá Roca 27 abril 2026 - Encontrarse con una imagen d...