Un recordatorio sereno de que la felicidad se construye cada día, desde dentro y hacia los demás
Robert Doisneau - Camouflage - Libération de Paris, 1944.
31 mayo 2026
- Hoy quiero hablar de algo que va más allá del cuerpo: hablo de la salud mental, de ese gesto tan sencillo y tan difícil que algunos llaman dejarse querer. Hablo de acostarse con el alma en paz y de levantarse cada mañana con la certeza íntima de que lo mejor aún puede estar por venir.
- Ser feliz no es un deseo que se pide al aire. Es un trabajo diario, una elección consciente. Es mirar a quienes te rodean y darles lo mejor de ti, sobre todo cuando ves que ellos se desviven por hacerte feliz. La felicidad no es un premio ni un recuerdo: es un camino que empieza cada día.
- No importa la infancia que hayas tenido, ni las heridas que aún duelan. Hoy no hablamos de pasado. Hoy hablamos de cómo empezar a ser feliz desde este mismo instante, de cómo ofrecer luz a quienes caminan contigo, de cómo construir un presente que merezca la pena vivir.
- Este es mi mensaje de despedida por ahora: quered ser felices. No mañana, no cuando todo mejore, no cuando la vida se ordene. Hoy. Porque la felicidad también es un acto de valentía.

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