31/05/26

HOY, UN PASO HACIA LA FELICIDAD

 Un recordatorio sereno de que la felicidad se construye cada día, desde dentro y hacia los demás

Robert Doisneau - Camouflage - Libération de Paris, 1944.

31 mayo 2026

- Hoy quiero hablar de algo que va más allá del cuerpo: hablo de la salud mental, de ese gesto tan sencillo y tan difícil que algunos llaman dejarse querer. Hablo de acostarse con el alma en paz y de levantarse cada mañana con la certeza íntima de que lo mejor aún puede estar por venir.

- Ser feliz no es un deseo que se pide al aire. Es un trabajo diario, una elección consciente. Es mirar a quienes te rodean y darles lo mejor de ti, sobre todo cuando ves que ellos se desviven por hacerte feliz. La felicidad no es un premio ni un recuerdo: es un camino que empieza cada día.

- No importa la infancia que hayas tenido, ni las heridas que aún duelan. Hoy no hablamos de pasado. Hoy hablamos de cómo empezar a ser feliz desde este mismo instante, de cómo ofrecer luz a quienes caminan contigo, de cómo construir un presente que merezca la pena vivir.

- Este es mi mensaje de despedida por ahora: quered ser felices. No mañana, no cuando todo mejore, no cuando la vida se ordene. Hoy. Porque la felicidad también es un acto de valentía.

41 comentarios:

  1. Que tu deseo se cumpla y todos lo imitemos, Enrique, a cuidarse bien y dejarse cuidar, un abrazo grande!

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  2. Por algun motivo que desconozco esta entrada no salia en mi blog... Veo que hablas de valentía, algo que mencionaba yo en una entrada posterior...
    Sigue siempre así, amigo.
    Otro abrazo fuerte

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    1. Gracias, Ildefonso, agradezco tus palabras.
      Un fuerte abrazo.

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  3. O passado importa para não comentermos os mesmos erros.
    A felicidade é sempre uma meta a atingir.
    Abraço de amizade.
    Juvenal Nunes

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    1. Siempre ilustre, amigo Juvenal, siempre.
      Un fuerte abrazo.

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  4. Hoy comienza todo lo que aún tienes para darnos, Enrique, y mañana reanudas el mismo camino con otro nuevo paso...
    Abrazo admirado, ejemplar amigo!!

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  5. Hola querido amigo, el punto que tocas hoy es clave. La salud mental es pieza clave en nuestro camino. Es la que nos permite avanzar, sanar, mejorar, ser feliz. Ahuyenta temores y se centra en lo real.
    Te dejo un abrazo grande y mucha energía de la buena!

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    1. Soñadora, gracias por recordarme que la salud mental es ese eje silencioso que sostiene todo lo demás. Tus palabras siempre traen calma y una energía que se siente cercana.

      J.P. Alexander, tienes razón: la felicidad es una actitud que a veces fluye y otras cuesta, pero tu manera de expresarlo la vuelve más humana y alcanzable.

      Momentos, tu mensaje me tocó. No hay dolor más hondo que ver sufrir a un hijo, y aun así encuentras fuerza en su sonrisa. Eso no es poca cosa: es amor en estado puro. Te abrazo a ti y a tu familia.

      Hanna, agradezco tu cariño y tu insistencia en que siga escribiendo. Esa elección de sanar y avanzar que mencionas es también un impulso para mí.

      Alfred, qué cierto: cada mañana es un pequeño acto de reinvención. Y dar gracias por ello nos mantiene despiertos ante lo esencial.

      Ernesto, tus palabras me emocionan. Volver a este espacio y sentir que lo que comparto sigue teniendo sentido es un regalo. Gracias por esa mirada tan generosa.

      Tomás, me alegra que la imagen te pareciera adecuada. A veces lo simple —como bien dices— es lo que sostiene la felicidad cotidiana.

      Lu, siempre tan certero: medir nuestras aspiraciones con una vara justa cambia por completo la manera de vivir. Gracias por acompañar este proceso paso a paso.

      Joaki, qué alegría verte por aquí. Sí, sigo cansado, pero avanzando. Tu consejo de ir despacio lo tomo como un recordatorio necesario.

      Joselu, valoro mucho tu sinceridad. Entiendo tu postura: no todos vivimos la felicidad del mismo modo ni con la misma disposición interior. Tu reflexión amplía el diálogo y lo hace más verdadero.

      Ángela, “acostarse con el alma en paz”… qué profundidad en esa frase. Ojalá ese descanso que me deseas llegue pronto y se quede. Gracias por tu cercanía.

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  6. Muy cierto ser feliz es una actitud. A veces es muy fácil otras nos cuesta pero siempre es una elección que nos hara mucho bien . Te mando un beso.

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    1. Soñadora, gracias por recordarme que la salud mental es ese eje silencioso que sostiene todo lo demás. Tus palabras siempre traen calma y una energía que se siente cercana.

      J.P. Alexander, tienes razón: la felicidad es una actitud que a veces fluye y otras cuesta, pero tu manera de expresarlo la vuelve más humana y alcanzable.

      Momentos, tu mensaje me tocó. No hay dolor más hondo que ver sufrir a un hijo, y aun así encuentras fuerza en su sonrisa. Eso no es poca cosa: es amor en estado puro. Te abrazo a ti y a tu familia.

      Hanna, agradezco tu cariño y tu insistencia en que siga escribiendo. Esa elección de sanar y avanzar que mencionas es también un impulso para mí.

      Alfred, qué cierto: cada mañana es un pequeño acto de reinvención. Y dar gracias por ello nos mantiene despiertos ante lo esencial.

      Ernesto, tus palabras me emocionan. Volver a este espacio y sentir que lo que comparto sigue teniendo sentido es un regalo. Gracias por esa mirada tan generosa.

      Tomás, me alegra que la imagen te pareciera adecuada. A veces lo simple —como bien dices— es lo que sostiene la felicidad cotidiana.

      Lu, siempre tan certero: medir nuestras aspiraciones con una vara justa cambia por completo la manera de vivir. Gracias por acompañar este proceso paso a paso.

      Joaki, qué alegría verte por aquí. Sí, sigo cansado, pero avanzando. Tu consejo de ir despacio lo tomo como un recordatorio necesario.

      Joselu, valoro mucho tu sinceridad. Entiendo tu postura: no todos vivimos la felicidad del mismo modo ni con la misma disposición interior. Tu reflexión amplía el diálogo y lo hace más verdadero.

      Ángela, “acostarse con el alma en paz”… qué profundidad en esa frase. Ojalá ese descanso que me deseas llegue pronto y se quede. Gracias por tu cercanía.

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  7. Enrique, querido amigo.
    El leerte me hizo bien, no estoy pasando mis mejores momentos , pero así es la vida.
    Pero como ser feliz cuando uno ve sufrir a un hijo?, lo intento por ella y no es valentía es poder ver una angelical sonrisa en su rostro puro, dulce que me llena de ternura.
    Me hace bien leerte, eres superación y valentía
    👄🌹Besitos y te dejo todo mi cariño a ti y a tu amada familia🌹👄

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    1. Soñadora, gracias por recordarme que la salud mental es ese eje silencioso que sostiene todo lo demás. Tus palabras siempre traen calma y una energía que se siente cercana.

      J.P. Alexander, tienes razón: la felicidad es una actitud que a veces fluye y otras cuesta, pero tu manera de expresarlo la vuelve más humana y alcanzable.

      Momentos, tu mensaje me tocó. No hay dolor más hondo que ver sufrir a un hijo, y aun así encuentras fuerza en su sonrisa. Eso no es poca cosa: es amor en estado puro. Te abrazo a ti y a tu familia.

      Hanna, agradezco tu cariño y tu insistencia en que siga escribiendo. Esa elección de sanar y avanzar que mencionas es también un impulso para mí.

      Alfred, qué cierto: cada mañana es un pequeño acto de reinvención. Y dar gracias por ello nos mantiene despiertos ante lo esencial.

      Ernesto, tus palabras me emocionan. Volver a este espacio y sentir que lo que comparto sigue teniendo sentido es un regalo. Gracias por esa mirada tan generosa.

      Tomás, me alegra que la imagen te pareciera adecuada. A veces lo simple —como bien dices— es lo que sostiene la felicidad cotidiana.

      Lu, siempre tan certero: medir nuestras aspiraciones con una vara justa cambia por completo la manera de vivir. Gracias por acompañar este proceso paso a paso.

      Joaki, qué alegría verte por aquí. Sí, sigo cansado, pero avanzando. Tu consejo de ir despacio lo tomo como un recordatorio necesario.

      Joselu, valoro mucho tu sinceridad. Entiendo tu postura: no todos vivimos la felicidad del mismo modo ni con la misma disposición interior. Tu reflexión amplía el diálogo y lo hace más verdadero.

      Ángela, “acostarse con el alma en paz”… qué profundidad en esa frase. Ojalá ese descanso que me deseas llegue pronto y se quede. Gracias por tu cercanía.

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  8. Tienes razon la felicidad es una elección , y nos premite sanar y seguir adelante con fuerza y amor. Te deseo lo.mejor y te dejo mi cariño. No dejes de escrbir !!! Un beao grande.

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    1. Soñadora, gracias por recordarme que la salud mental es ese eje silencioso que sostiene todo lo demás. Tus palabras siempre traen calma y una energía que se siente cercana.

      J.P. Alexander, tienes razón: la felicidad es una actitud que a veces fluye y otras cuesta, pero tu manera de expresarlo la vuelve más humana y alcanzable.

      Momentos, tu mensaje me tocó. No hay dolor más hondo que ver sufrir a un hijo, y aun así encuentras fuerza en su sonrisa. Eso no es poca cosa: es amor en estado puro. Te abrazo a ti y a tu familia.

      Hanna, agradezco tu cariño y tu insistencia en que siga escribiendo. Esa elección de sanar y avanzar que mencionas es también un impulso para mí.

      Alfred, qué cierto: cada mañana es un pequeño acto de reinvención. Y dar gracias por ello nos mantiene despiertos ante lo esencial.

      Ernesto, tus palabras me emocionan. Volver a este espacio y sentir que lo que comparto sigue teniendo sentido es un regalo. Gracias por esa mirada tan generosa.

      Tomás, me alegra que la imagen te pareciera adecuada. A veces lo simple —como bien dices— es lo que sostiene la felicidad cotidiana.

      Lu, siempre tan certero: medir nuestras aspiraciones con una vara justa cambia por completo la manera de vivir. Gracias por acompañar este proceso paso a paso.

      Joaki, qué alegría verte por aquí. Sí, sigo cansado, pero avanzando. Tu consejo de ir despacio lo tomo como un recordatorio necesario.

      Joselu, valoro mucho tu sinceridad. Entiendo tu postura: no todos vivimos la felicidad del mismo modo ni con la misma disposición interior. Tu reflexión amplía el diálogo y lo hace más verdadero.

      Ángela, “acostarse con el alma en paz”… qué profundidad en esa frase. Ojalá ese descanso que me deseas llegue pronto y se quede. Gracias por tu cercanía.

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  9. Estamos en esa etapa de reinventarse cada mañana y dar gracias por ello.
    Un abrazo.

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    1. Soñadora, gracias por recordarme que la salud mental es ese eje silencioso que sostiene todo lo demás. Tus palabras siempre traen calma y una energía que se siente cercana.

      J.P. Alexander, tienes razón: la felicidad es una actitud que a veces fluye y otras cuesta, pero tu manera de expresarlo la vuelve más humana y alcanzable.

      Momentos, tu mensaje me tocó. No hay dolor más hondo que ver sufrir a un hijo, y aun así encuentras fuerza en su sonrisa. Eso no es poca cosa: es amor en estado puro. Te abrazo a ti y a tu familia.

      Hanna, agradezco tu cariño y tu insistencia en que siga escribiendo. Esa elección de sanar y avanzar que mencionas es también un impulso para mí.

      Alfred, qué cierto: cada mañana es un pequeño acto de reinvención. Y dar gracias por ello nos mantiene despiertos ante lo esencial.

      Ernesto, tus palabras me emocionan. Volver a este espacio y sentir que lo que comparto sigue teniendo sentido es un regalo. Gracias por esa mirada tan generosa.

      Tomás, me alegra que la imagen te pareciera adecuada. A veces lo simple —como bien dices— es lo que sostiene la felicidad cotidiana.

      Lu, siempre tan certero: medir nuestras aspiraciones con una vara justa cambia por completo la manera de vivir. Gracias por acompañar este proceso paso a paso.

      Joaki, qué alegría verte por aquí. Sí, sigo cansado, pero avanzando. Tu consejo de ir despacio lo tomo como un recordatorio necesario.

      Joselu, valoro mucho tu sinceridad. Entiendo tu postura: no todos vivimos la felicidad del mismo modo ni con la misma disposición interior. Tu reflexión amplía el diálogo y lo hace más verdadero.

      Ángela, “acostarse con el alma en paz”… qué profundidad en esa frase. Ojalá ese descanso que me deseas llegue pronto y se quede. Gracias por tu cercanía.

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  10. La claridad, la certeza, el buen hacer y compartir. La cercanía, la confianza en sí mismo. Sus vivencias. Todo ese bagaje que todos conocemos de Enrique, si bien ausentes durante unas semanas convaleciente, ¡vuelven a brillar en estos espacios de amistad y buena sintonía!
    Gracias siempre, Enrique.
    Gran abrazo.

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    1. Soñadora, gracias por recordarme que la salud mental es ese eje silencioso que sostiene todo lo demás. Tus palabras siempre traen calma y una energía que se siente cercana.

      J.P. Alexander, tienes razón: la felicidad es una actitud que a veces fluye y otras cuesta, pero tu manera de expresarlo la vuelve más humana y alcanzable.

      Momentos, tu mensaje me tocó. No hay dolor más hondo que ver sufrir a un hijo, y aun así encuentras fuerza en su sonrisa. Eso no es poca cosa: es amor en estado puro. Te abrazo a ti y a tu familia.

      Hanna, agradezco tu cariño y tu insistencia en que siga escribiendo. Esa elección de sanar y avanzar que mencionas es también un impulso para mí.

      Alfred, qué cierto: cada mañana es un pequeño acto de reinvención. Y dar gracias por ello nos mantiene despiertos ante lo esencial.

      Ernesto, tus palabras me emocionan. Volver a este espacio y sentir que lo que comparto sigue teniendo sentido es un regalo. Gracias por esa mirada tan generosa.

      Tomás, me alegra que la imagen te pareciera adecuada. A veces lo simple —como bien dices— es lo que sostiene la felicidad cotidiana.

      Lu, siempre tan certero: medir nuestras aspiraciones con una vara justa cambia por completo la manera de vivir. Gracias por acompañar este proceso paso a paso.

      Joaki, qué alegría verte por aquí. Sí, sigo cansado, pero avanzando. Tu consejo de ir despacio lo tomo como un recordatorio necesario.

      Joselu, valoro mucho tu sinceridad. Entiendo tu postura: no todos vivimos la felicidad del mismo modo ni con la misma disposición interior. Tu reflexión amplía el diálogo y lo hace más verdadero.

      Ángela, “acostarse con el alma en paz”… qué profundidad en esa frase. Ojalá ese descanso que me deseas llegue pronto y se quede. Gracias por tu cercanía.

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  11. Como nos dices la felicidad hay que trabajarla en cada momento, con todo aquello que nos rodea por simple que sea.
    La imagen me parece perfecta para acompañar el texto que nos dejaste.

    Saludos.

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    1. Soñadora, gracias por recordarme que la salud mental es ese eje silencioso que sostiene todo lo demás. Tus palabras siempre traen calma y una energía que se siente cercana.

      J.P. Alexander, tienes razón: la felicidad es una actitud que a veces fluye y otras cuesta, pero tu manera de expresarlo la vuelve más humana y alcanzable.

      Momentos, tu mensaje me tocó. No hay dolor más hondo que ver sufrir a un hijo, y aun así encuentras fuerza en su sonrisa. Eso no es poca cosa: es amor en estado puro. Te abrazo a ti y a tu familia.

      Hanna, agradezco tu cariño y tu insistencia en que siga escribiendo. Esa elección de sanar y avanzar que mencionas es también un impulso para mí.

      Alfred, qué cierto: cada mañana es un pequeño acto de reinvención. Y dar gracias por ello nos mantiene despiertos ante lo esencial.

      Ernesto, tus palabras me emocionan. Volver a este espacio y sentir que lo que comparto sigue teniendo sentido es un regalo. Gracias por esa mirada tan generosa.

      Tomás, me alegra que la imagen te pareciera adecuada. A veces lo simple —como bien dices— es lo que sostiene la felicidad cotidiana.

      Lu, siempre tan certero: medir nuestras aspiraciones con una vara justa cambia por completo la manera de vivir. Gracias por acompañar este proceso paso a paso.

      Joaki, qué alegría verte por aquí. Sí, sigo cansado, pero avanzando. Tu consejo de ir despacio lo tomo como un recordatorio necesario.

      Joselu, valoro mucho tu sinceridad. Entiendo tu postura: no todos vivimos la felicidad del mismo modo ni con la misma disposición interior. Tu reflexión amplía el diálogo y lo hace más verdadero.

      Ángela, “acostarse con el alma en paz”… qué profundidad en esa frase. Ojalá ese descanso que me deseas llegue pronto y se quede. Gracias por tu cercanía.

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  12. Así es querido Enrique. Siempre HOY es el comienzo de un nuevo día y de la posibilidad de disfrutar de las pequeñas cosas que nos rodean.
    Ser feliz dependerá de la vara con que medimos nuestras aspiraciones.
    ¡Gracias por compartir tus vivencias y pensamientos!
    Fuerte abrazo y a seguir pasito a paso recuperándote.

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    1. Soñadora, gracias por recordarme que la salud mental es ese eje silencioso que sostiene todo lo demás. Tus palabras siempre traen calma y una energía que se siente cercana.

      J.P. Alexander, tienes razón: la felicidad es una actitud que a veces fluye y otras cuesta, pero tu manera de expresarlo la vuelve más humana y alcanzable.

      Momentos, tu mensaje me tocó. No hay dolor más hondo que ver sufrir a un hijo, y aun así encuentras fuerza en su sonrisa. Eso no es poca cosa: es amor en estado puro. Te abrazo a ti y a tu familia.

      Hanna, agradezco tu cariño y tu insistencia en que siga escribiendo. Esa elección de sanar y avanzar que mencionas es también un impulso para mí.

      Alfred, qué cierto: cada mañana es un pequeño acto de reinvención. Y dar gracias por ello nos mantiene despiertos ante lo esencial.

      Ernesto, tus palabras me emocionan. Volver a este espacio y sentir que lo que comparto sigue teniendo sentido es un regalo. Gracias por esa mirada tan generosa.

      Tomás, me alegra que la imagen te pareciera adecuada. A veces lo simple —como bien dices— es lo que sostiene la felicidad cotidiana.

      Lu, siempre tan certero: medir nuestras aspiraciones con una vara justa cambia por completo la manera de vivir. Gracias por acompañar este proceso paso a paso.

      Joaki, qué alegría verte por aquí. Sí, sigo cansado, pero avanzando. Tu consejo de ir despacio lo tomo como un recordatorio necesario.

      Joselu, valoro mucho tu sinceridad. Entiendo tu postura: no todos vivimos la felicidad del mismo modo ni con la misma disposición interior. Tu reflexión amplía el diálogo y lo hace más verdadero.

      Ángela, “acostarse con el alma en paz”… qué profundidad en esa frase. Ojalá ese descanso que me deseas llegue pronto y se quede. Gracias por tu cercanía.

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  13. Querido amigo Enrique .

    Cuanto me alegro verte ya por aqui , pero ves con cuidado , despacio , tienes que descansar y ya veras como en nada , estaras otra vez a tope .
    Me alegro mucho leer tus palabras .
    Veo que estas en forma , aunque cansado, es normal.

    Un abrazo muy grande .

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    1. Soñadora, gracias por recordarme que la salud mental es ese eje silencioso que sostiene todo lo demás. Tus palabras siempre traen calma y una energía que se siente cercana.

      J.P. Alexander, tienes razón: la felicidad es una actitud que a veces fluye y otras cuesta, pero tu manera de expresarlo la vuelve más humana y alcanzable.

      Momentos, tu mensaje me tocó. No hay dolor más hondo que ver sufrir a un hijo, y aun así encuentras fuerza en su sonrisa. Eso no es poca cosa: es amor en estado puro. Te abrazo a ti y a tu familia.

      Hanna, agradezco tu cariño y tu insistencia en que siga escribiendo. Esa elección de sanar y avanzar que mencionas es también un impulso para mí.

      Alfred, qué cierto: cada mañana es un pequeño acto de reinvención. Y dar gracias por ello nos mantiene despiertos ante lo esencial.

      Ernesto, tus palabras me emocionan. Volver a este espacio y sentir que lo que comparto sigue teniendo sentido es un regalo. Gracias por esa mirada tan generosa.

      Tomás, me alegra que la imagen te pareciera adecuada. A veces lo simple —como bien dices— es lo que sostiene la felicidad cotidiana.

      Lu, siempre tan certero: medir nuestras aspiraciones con una vara justa cambia por completo la manera de vivir. Gracias por acompañar este proceso paso a paso.

      Joaquin, qué alegría verte por aquí. Sí, sigo cansado, pero avanzando. Tu consejo de ir despacio lo tomo como un recordatorio necesario.

      Joselu, valoro mucho tu sinceridad. Entiendo tu postura: no todos vivimos la felicidad del mismo modo ni con la misma disposición interior. Tu reflexión amplía el diálogo y lo hace más verdadero.

      Ángela, “acostarse con el alma en paz”… qué profundidad en esa frase. Ojalá ese descanso que me deseas llegue pronto y se quede. Gracias por tu cercanía.

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  14. Leí el post cuando lo publicaste y pensé en no comentar porque la tesis de que la felicidad es un acto de valentía me resulta inaceptable. La felicidad no se puede buscar, viene o no viene, no depende de nuestra voluntad. Y, además, para ser feliz u optimista hay que tener un carácter adecuado. Hay optimistas antropológicos y pesimistas a pesar suyo. Y, claro que la infancia tiene que ver con las posibilidades o no de ser felices. Aplaudo tu optimismo maravilloso, pero no tiene por qué ser la medida de todas las vidas. Yo a veces veo las cosas de modo muy oscuro, y no lo elijo, viene, solo queda aceptarlo y no rebelarse contra ello. Es la única forma de no ser del todo infeliz. Un abrazo enorme.

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    1. Soñadora, gracias por recordarme que la salud mental es ese eje silencioso que sostiene todo lo demás. Tus palabras siempre traen calma y una energía que se siente cercana.

      J.P. Alexander, tienes razón: la felicidad es una actitud que a veces fluye y otras cuesta, pero tu manera de expresarlo la vuelve más humana y alcanzable.

      Momentos, tu mensaje me tocó. No hay dolor más hondo que ver sufrir a un hijo, y aun así encuentras fuerza en su sonrisa. Eso no es poca cosa: es amor en estado puro. Te abrazo a ti y a tu familia.

      Hanna, agradezco tu cariño y tu insistencia en que siga escribiendo. Esa elección de sanar y avanzar que mencionas es también un impulso para mí.

      Alfred, qué cierto: cada mañana es un pequeño acto de reinvención. Y dar gracias por ello nos mantiene despiertos ante lo esencial.

      Ernesto, tus palabras me emocionan. Volver a este espacio y sentir que lo que comparto sigue teniendo sentido es un regalo. Gracias por esa mirada tan generosa.

      Tomás, me alegra que la imagen te pareciera adecuada. A veces lo simple —como bien dices— es lo que sostiene la felicidad cotidiana.

      Lu, siempre tan certero: medir nuestras aspiraciones con una vara justa cambia por completo la manera de vivir. Gracias por acompañar este proceso paso a paso.

      Joaki, qué alegría verte por aquí. Sí, sigo cansado, pero avanzando. Tu consejo de ir despacio lo tomo como un recordatorio necesario.

      Joselu, valoro mucho tu sinceridad. Entiendo tu postura: no todos vivimos la felicidad del mismo modo ni con la misma disposición interior. Tu reflexión amplía el diálogo y lo hace más verdadero.

      Ángela, “acostarse con el alma en paz”… qué profundidad en esa frase. Ojalá ese descanso que me deseas llegue pronto y se quede. Gracias por tu cercanía.

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  15. “acostarse con el alma en paz” tú lo has dicho muy bien. Tal vez sea eso la base más profunda de la felicidad.
    Enrique, deseo que ahora descanses para recuperarte.
    Gracias por dejarnos tanto de ti.
    Un fuerte abrazo.

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    1. Soñadora, gracias por recordarme que la salud mental es ese eje silencioso que sostiene todo lo demás. Tus palabras siempre traen calma y una energía que se siente cercana.

      J.P. Alexander, tienes razón: la felicidad es una actitud que a veces fluye y otras cuesta, pero tu manera de expresarlo la vuelve más humana y alcanzable.

      Momentos, tu mensaje me tocó. No hay dolor más hondo que ver sufrir a un hijo, y aun así encuentras fuerza en su sonrisa. Eso no es poca cosa: es amor en estado puro. Te abrazo a ti y a tu familia.

      Hanna, agradezco tu cariño y tu insistencia en que siga escribiendo. Esa elección de sanar y avanzar que mencionas es también un impulso para mí.

      Alfred, qué cierto: cada mañana es un pequeño acto de reinvención. Y dar gracias por ello nos mantiene despiertos ante lo esencial.

      Ernesto, tus palabras me emocionan. Volver a este espacio y sentir que lo que comparto sigue teniendo sentido es un regalo. Gracias por esa mirada tan generosa.

      Tomás, me alegra que la imagen te pareciera adecuada. A veces lo simple —como bien dices— es lo que sostiene la felicidad cotidiana.

      Lu, siempre tan certero: medir nuestras aspiraciones con una vara justa cambia por completo la manera de vivir. Gracias por acompañar este proceso paso a paso.

      Joaki, qué alegría verte por aquí. Sí, sigo cansado, pero avanzando. Tu consejo de ir despacio lo tomo como un recordatorio necesario.

      Joselu, valoro mucho tu sinceridad. Entiendo tu postura: no todos vivimos la felicidad del mismo modo ni con la misma disposición interior. Tu reflexión amplía el diálogo y lo hace más verdadero.

      Ángela, “acostarse con el alma en paz”… qué profundidad en esa frase. Ojalá ese descanso que me deseas llegue pronto y se quede. Gracias por tu cercanía.

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  16. Hola, Enrique.
    Estoy de acuerdo contigo, la felicidad es algo que la tenemos que cuidar y no dejar que se escape, pero ahora lo que importa es tu bienestar. Espero verte pronto.
    Un fuerte abrazo y cuídate mucho

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    1. Amigos, hoy escribo muy brevemente porque sigo muy cansado.
      Piedad, gracias por recordarme que ahora lo primero es el bienestar y por ese abrazo tan cercano.
      Maripaz, tu deseo de recuperación y ese “te necesitamos” me llegan con mucha fuerza.
      Mariarosa, esa verdad tuya sobre la felicidad construida día a día acompaña más de lo que imaginas.
      Momentos, recibo tu abrazo lleno de energía positiva como un regalo en estos días lentos.
      Judit, agradezco tu visita después de tanto tiempo y tus palabras tan generosas sobre lo que he compartido.
      Un fuerte abrazo a todos.

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  17. Cuídate Enrique. Pronta recuperación. Te necesitamos. Abrazo inmenso.

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    1. Amigos, hoy escribo muy brevemente porque sigo muy cansado.
      Piedad, gracias por recordarme que ahora lo primero es el bienestar y por ese abrazo tan cercano.
      Maripaz, tu deseo de recuperación y ese “te necesitamos” me llegan con mucha fuerza.
      Mariarosa, esa verdad tuya sobre la felicidad construida día a día acompaña más de lo que imaginas.
      Momentos, recibo tu abrazo lleno de energía positiva como un regalo en estos días lentos.
      Judit, agradezco tu visita después de tanto tiempo y tus palabras tan generosas sobre lo que he compartido.
      Un fuerte abrazo a todos.

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  18. Una gran verdad; la felicidad se construye todos los días. Cariños Enrique.

    Un abrazo.

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    1. Amigos, hoy escribo muy brevemente porque sigo muy cansado.
      Piedad, gracias por recordarme que ahora lo primero es el bienestar y por ese abrazo tan cercano.
      Maripaz, tu deseo de recuperación y ese “te necesitamos” me llegan con mucha fuerza.
      Mariarosa, esa verdad tuya sobre la felicidad construida día a día acompaña más de lo que imaginas.
      Momentos, recibo tu abrazo lleno de energía positiva como un regalo en estos días lentos.
      Judit, agradezco tu visita después de tanto tiempo y tus palabras tan generosas sobre lo que he compartido.
      Un fuerte abrazo a todos.

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  19. Enrique, querido amigo te dejo un abrazo fuerte lleno de energía positiva.
    Besitos querido amigo

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    1. Amigos, hoy escribo muy brevemente porque sigo muy cansado.
      Piedad, gracias por recordarme que ahora lo primero es el bienestar y por ese abrazo tan cercano.
      Maripaz, tu deseo de recuperación y ese “te necesitamos” me llegan con mucha fuerza.
      Mariarosa, esa verdad tuya sobre la felicidad construida día a día acompaña más de lo que imaginas.
      Momentos, recibo tu abrazo lleno de energía positiva como un regalo en estos días lentos.
      Judit, agradezco tu visita después de tanto tiempo y tus palabras tan generosas sobre lo que he compartido.
      Un fuerte abrazo a todos.

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  20. Estimado Enrique:

    Hace algún tiempo que dejé el blog y justo ahora estuve visitando varios, y por supuesto no podía dejar de visitarte a ti, que más de una vez pasaste a comentar. Leí lo que dejaste escrito en tu otro blog y éste, y ante todo espero te sientas mejor, y cuentas con mis mejores deseos. Has compartido valiosas reflexiones y experiencia con todo aquél que ha llegado a leerte.

    Saludos y un abrazo.

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    1. Amigos, hoy escribo muy brevemente porque sigo muy cansado.
      Piedad, gracias por recordarme que ahora lo primero es el bienestar y por ese abrazo tan cercano.
      Maripaz, tu deseo de recuperación y ese “te necesitamos” me llegan con mucha fuerza.
      Mariarosa, esa verdad tuya sobre la felicidad construida día a día acompaña más de lo que imaginas.
      Momentos, recibo tu abrazo lleno de energía positiva como un regalo en estos días lentos.
      Judit, agradezco tu visita después de tanto tiempo y tus palabras tan generosas sobre lo que he compartido.
      Un fuerte abrazo a todos.

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El verano invencible que nos sostiene, de A. Camus

La certeza íntima de que algo mejor siempre empuja desde dentro 17 junio 2026 -  Reproduzco aquí unas palabras que no son mías, sino de Camu...