Un recuerdo de 1986, cuando la distancia se vencía con imaginación y deseo.

Imagen creada con la ayuda de la IA de Google
01 mayo 2026
- Hace muchísimo tiempo, era a mediados del año 86, cuando la vida todavía tenía ese brillo que solo se reconoce al mirar atrás.
- Era ese tiempo en el que la labor profesional me llevaba lejos de casa –lejos de Ella– ese tiempo cuando el único medio de comunicación a distancia era la cola de la cabina del arcaico y poco seguro teléfono público, cartas que tardaban demasiado, el telex o la imaginación.
- Me senté frente a Él, pies mojados ... culo mojado y la vista clavada en el horizonte. Anocheciendo. Empecé a susurrarle a ese mar distinto pero siempre amigo.
- Días le había pedido que pusiera cualquiera de sus manos en la ola más mansa de su Mar, a una hora convenida, que yo haría lo mismo en la orilla más próxima de mi Océano. Lo hicimos ... funcionó ... sentí su mano como si cogiera la mía.
- La imaginación es, en los momentos más cruciales ... una bendita tabla de salvación ... cierra los ojos –o ábrelos–, abre los canales que inundan tus sentimientos, busca el sendero que te pueda conducir hacia ellos y encontrarás muchas razones para seguir, para ser feliz. Solo hay que querer serlo.
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