Una reflexión sobre la fragilidad, la espera y el valor inmenso de quienes nos acompañan
09 septiembre 2026
- Puedes sentir que la vida se te escapa; que la falta de movilidad te hace perder el sentido del placer de la vida; que las constantes salidas al por mi llamado SPA de la salud te hagan llevar una vida que se mantiene como en el del hilo de un trapecista; que las pruebas y más pruebas que los médicos deciden imponer a mi agenda hagan lo mismo con mi inestable estado emocional; que la espera de los resultados de las pruebas se conviertan en una espera siempre emocionada; pero lo que realmente es de agradecer es el comportamiento del personal sanitario (médicos y enfermeros), la familia y los amigos que se vuelcan ante ti demostrando una cariño y un amor que se siente y notas que sus almas rozan con la tuya cuando peor crees que estás.
- Y quiero dirigirme a ti, lector, porque quizá también estés atravesando tus propias incertidumbres, tus cansancios o tus silencios. Si algo he aprendido en este camino es que la vida se sostiene gracias a quienes nos rodean: la familia que nos abraza incluso cuando no tenemos fuerzas, los amigos que aparecen sin pedir permiso, el mundo de los sentimientos que nos rescata cuando todo parece apagarse. Qué placer descubrir que no estamos solos, que siempre hay una mano, una palabra o una presencia que nos devuelve el sentido de seguir adelante. Ojalá nunca olvides el valor inmenso de quienes caminan contigo, porque son ellos —y no las circunstancias— quienes mantienen encendida la luz de cada día.

Es estremecedor cuando los doctores te clavan sus garras y diagnosticos, nuestra sonrisa no puede dejar de agrietarse
ResponderEliminarNo es tan gracioso cuando estás hundido y no hay nada que puedas hacer y tus opciones son callejones sin salida, entonces, le das valor a los que están ahí, a tu lado, devolviendo valor a tu vida...
Gracias por tu post.
Solomarcos, qué verdad tan dura y tan limpia dices: cuando los doctores clavan sus diagnósticos, la sonrisa se agrieta y uno siente que se hunde, que no hay salida posible y que todo son callejones sin luz . En esos momentos, como bien señalas, lo único que sostiene es la presencia de quienes están ahí, a tu lado, devolviéndote valor cuando tú ya no puedes encontrarlo solo. Esa compañía —la familia, los amigos, esas almas que rozan la tuya cuando más duele— es lo que mantiene viva la chispa que parecía apagarse . Gracias por tu comentario, tan honesto y tan cercano, que confirma que incluso en los días más difíciles siempre hay alguien que nos rescata un poco del abismo.
EliminarUn fuerte abrazo.
Si tenés a tu lado todo eso es porque es muy merecido, Enrique, seguro supiste sembrar, un abrazo!
ResponderEliminarMaría Cristina, qué bonito lo que dices: si uno tiene a su lado cariño y compañía es porque lo ha sembrado con verdad. Gracias por tu abrazo.
EliminarUn fuerte abrazo.
Buen día Enrique. Suscribo tus palabras y sé de que se trata porque lo he pasado siendo muy joven. El cáncer hace muchos años, era "mala palabra"
ResponderEliminarY pude sortearlo valientemente, pero no sé si hubiera podido hacerlo sin el acompañamiento de tantos seres amorosos que me tendieron la mano, me prestaron la oreja y me dieron su hombro para apoyar mi cabeza cuando más pesaba. Y NO DUDO que también me inyectó mucha fuerza y coraje, el hecho de tener una pequeña niña que dependía exclusivamente de mi.
Solo una salvedad y ya termino: familia no siempre es la que se tiene por lazos de sangre. Familia es también la que se elije en el transcurso de la vida.
Fuerte abrazo va y gracias siempre por tus textos tan positivos.
Lu, qué testimonio tan valiente y tan lleno de verdad. Haber pasado por un cáncer siendo tan joven marca para siempre, y lo que cuentas muestra con claridad cómo el acompañamiento amoroso puede sostener incluso en los momentos más duros. Aquellas manos, aquellas orejas atentas, aquellos hombros que te recibieron cuando más pesaba todo fueron, sin duda, parte esencial de tu fuerza. Y también lo fue esa pequeña niña que dependía de ti: no hay motor más poderoso que el amor hacia un hijo cuando la vida se pone cuesta arriba. Tu reflexión final es luminosa: la familia no siempre es la de sangre; muchas veces es la que uno elige, la que aparece, la que se queda, la que sostiene sin pedir nada. Gracias por compartir algo tan íntimo y tan lleno de coraje.
EliminarUn fuerte abrazo.
Hola querido amigo Enrique:
ResponderEliminarLo primero que hago recién llegada de vacaciones, con las maletas aún cerradas, es venir a ver cómo estas, tenía ganas de venir a verte. Y me alegra mucho encontrarte aquí, con tu energía tan positiva y transmitiendo tanta fuerza, sobre todo, agradeciendo a la vida, al persona sanitario, a la familia, a los amigos ,y dándoles el valor tan importante como merecen, porque tienes razón, es lo más importante, que estén ahí, apoyándote y dándote energías. Y mientras sigas yendo a tu "spam" y haciéndote pruebas, eso está bien, que te tengan controlado y vigilado. Tenemos muy buenos médicos y hospitales en España, y eso es importante y valorable.
Gracias por seguir aquí, a pesar de los contratiempos que hayas tenido, pero tú siempre estás lleno de luz, querido amigo.
Que siga tu mejoría y estés teniendo un feliz día.
Un abrazo enorme.
María, qué alegría que lo primero al volver de tus vacaciones sea venir a verme, incluso con las maletas aún cerradas. Esa sola imagen ya habla de tu cariño. Y me emociona que encuentres aquí esa energía positiva que mencionas, porque nace justamente de lo que tú destacas: la vida, el personal sanitario, la familia, los amigos… esa red que sostiene y acompaña cuando los días se vuelven inciertos. Tienes razón: que me sigan controlando y vigilando es bueno, es tranquilidad, y en España contamos con médicos y hospitales que merecen toda la confianza.
EliminarGracias por tus palabras luminosas, por estar, por volver, por traer siempre esa calidez tuya tan reconocible. Que tu regreso sea suave y que este jueves te esté tratando con la misma ternura que tú regalas.
Un fuerte abrazo.
Bom dia meu querido amigo Enrique. Obrigado pela visita e comentário sobre o trabalho de Vik Muniz. Eu digo, que a joia mais preciosa da minha vida é a minha mãe. Te desejo muita saúde, uma excelente manhã de quinta-feira, para você e todos os seus familiares na Espanha e um grande abraço do seu amigo carioca.
ResponderEliminarLuiz, qué placer leerte esta mañana. Esa frase tuya —que tu madre es la joya más preciosa de tu vida— siempre conmueve, porque habla de un amor que sostiene, guía y acompaña incluso en los días más difíciles. Gracias por tus buenos deseos, amigo carioca; que la salud y la paz también estén contigo y con tu familia ahí en Río.
EliminarUn fuerte abrazo.
Hola Enrique, el apoyo y contención que recibimos de esa red cercana que vamos tejiendo a nuestro alrededor, con afecto y atención ,son invalorables en momentos difíciles. Y más valioso aún el saber valorarlos.
ResponderEliminarUn abrazo!
Soñadora, qué cierto lo que dices: esa red cercana que tejemos con afecto y atención es un sostén invaluable cuando la vida se vuelve frágil. Y saber valorar ese apoyo es casi tan importante como recibirlo.
EliminarUn fuerte abrazo, Cecilia
¡Cuánta razón tienen tus palabras! ¡Qué importantes son las personas que caminan a nuestro lado por la vida! Muchas veces no sabemos apreciarlo hasta que no nos ocurre algo serio, entonces nos damos cuenta de ello. ¡Valoremos la vida y también a las personas que nos acompañan en su transitar!
ResponderEliminarUn abrazo, Enric
A veces los jóvenes olvidan que el tiempo pasa para todos y que algún día ellos también necesitarán comprensión, paciencia y compañía. La vida tiene esa forma tan particular de enseñarnos lo que antes no entendíamos. Gracias por tus palabras y por recordarnos algo tan importante.
EliminarUn fuerte abrazo.
Uno sigue por las personas que nos rodean. Te mando un beso.
ResponderEliminarTotalmente, Judit.
EliminarTe mando un beso
Así es, para los ojos correctos el mundo está lleno de amor y además, detrás de todo lo que indicas está Dios amándonos intensamente
ResponderEliminarPaz
Isaac
Cuando uno mira con los ojos adecuados, como dices, descubre amor en muchos más lugares de los que imaginaba. Y sí, detrás de tantos gestos sencillos, de tantas personas que aparecen para sostenernos cuando más lo necesitamos, resulta difícil no percibir la huella de algo mayor que nosotros mismos. Gracias por tu mirada y por traer siempre esa luz serena a este rincón.
EliminarUn fuerte abrazo
Olá, Enrique, que belo e comovente texto!
ResponderEliminarPenso nas pessoas que sentem amor, carinho, compreensão, que ajudam
aqueles que não estão num período muito bom de suas vidas, esses realmente são muito felizes em ajudar e ver o resultado, um amigo, um parente mais feliz, essa é a verdadeira felicidade das pessoas maduras e bem resolvidas, ajudar o amigo a se levantar e continuar a vida! Isso é ter um coração maravilhoso!
As pessoas chegam numa fase da vida que os valores passam a ser outros, mais lindos, mais puros. Mas muitas já estão um pouco mais fragilizadas.
Gostei imensamente de ler esse seu texto!
Agradeço sua presença no meu blog! Não consigo mais seguir blogs, já alcancei meu limite, mas seu blog está em minha coluna dos Blogs Amigos. Vou conhecendo os outros.
Um fraterno abraço, amigo, saúde e paz nesse mundinho complicado.
Taís, qué hermosa reflexión. Hay personas que tienen el don de sostener a otras cuando más lo necesitan, y pocas cosas producen una felicidad más profunda que ver cómo alguien recupera la fuerza para seguir adelante gracias a una mano tendida a tiempo. Con los años, como bien dices, los valores cambian y se vuelven más esenciales: la comprensión, la compañía, la generosidad y el afecto sincero pasan a ocupar el lugar de muchas cosas que antes parecían importantes. Gracias por tus palabras tan cariñosas y por mantener este vínculo de amistad que cruza océanos y distancias.
EliminarUn fuerte abrazo, Taís.
Amigo Enric no es solo que definas una situación personal con el acierto y realidad que lo haces aquí, es que estás señalando la buena vida en muchos de sus aspectos. Alejada de dimes y diretes, tanto de unos y otros como de uno para sí mismo!
ResponderEliminarHay mucha responsabilidad en la propia persona, sus creencias, actitudes, acciones respecto a sí misma que acaban condicionando su entorno, su vida!
Los malentendidos no siempre vienen de fuera...
Amigo, no puede negarse la capacidad que siempre tienes de captar las realidades de la vida.
Gran abrazo, Enric.
Ernesto, qué verdad tan hermosa dejas aquí. A veces la vida nos lleva a buscar respuestas complicadas cuando, en realidad, la buena vida está en cosas mucho más sencillas: en la manera de mirar, de actuar y de relacionarnos con quienes tenemos cerca. También comparto esa idea de que muchos malentendidos nacen dentro de nosotros mismos, en nuestras creencias, miedos o interpretaciones. Gracias por tu lectura tan atenta y por encontrar en el texto algo más que una experiencia personal.
EliminarUn fuerte abrazo, amigo.
Hay amigo, que bien conocemos el spa de la salud que mencionas, a la que vamos a veces agarrotados de miedo hasta saber que tenemos. Porque todos atravesamos esas incertidumbres. Lo viví va hacer tres años. Me empezaron a dar pequeños lapsus de memoria en los que no recordaba nada, Paco me contaba después lo que había dicho. Y Lo primero pensé, el azheimer. Lo hemos vivido con la familia y es lo más cruel. Por eso cuando fui a las pruebas, no se me arrimaba la camisa al cuerpo. Resultó ser una leve epilepsia, no de las que dan crisis, pero si pequeños momentos en el cual el cerebro no graba. Me hizo gracia la explicación del médico: "Es como cuando la luz se va un momento y vuelve" Con el tratamiento voy bien.
ResponderEliminarDemos gracias que no caminamos solos y tenemos en quién apoyarnos, la familia y amigos. También este mundillo bloguero nos hace mucho bien. Amigos como dices que aparecen sin pedir permiso, conectamos de maravilla y sentimos cercanos. Por cierto los blods no se actualizan.
Buen rolo te dejo. A seguir mejorando amigo. Y gracias siempre.
Que pases buen fin de semana Enrique.
Un abrazo.
Rollo, me comí una l :)
EliminarLaura, qué bien describes ese “spa de la salud” al que nadie quiere ir y al que, sin embargo, todos acabamos pasando alguna vez. Entiendo perfectamente ese miedo que sentiste con los lapsus de memoria, más aún habiendo conocido de cerca lo que supone una enfermedad tan dura. Menos mal que las pruebas encontraron una explicación y, sobre todo, un tratamiento que te permite estar bien.
EliminarY tienes toda la razón: cuando aparecen esas incertidumbres, uno descubre el valor inmenso de quienes caminan a su lado. La familia, los amigos y también este pequeño mundo bloguero que, sin pedir permiso, nos regala afectos y compañía. Gracias por compartir una experiencia tan personal y por tus buenos deseos.
Un fuerte abrazo, Laura.
La tribu es fundamental para transitar por la vida.
ResponderEliminarJajajajaja, así es, Tracy
Eliminar