21/06/26

Donde el silencio respira

Cuando el final roza la piel y aun así nace claridad

Edward Hopper, Morning Sun, 1952

21 junio 2026

- Y ahora que tampoco me ve nadie, diré que hay momentos en que uno siente que todo se acaba, aunque nadie avise, aunque el cuerpo no firme ningún documento previo. Simplemente se siente, como una vibración antigua que vuelve para recordarnos que somos tiempo.

- Algunos amigos aún me dicen que soy consecuente, incluso resignado, pero yo sé —como sabía el Gran Gabo— que la sabiduría llega cuando ya no sirve para ganar ninguna batalla, aunque sí para entenderlas todas. Y quizá ahí esté el regalo: comprender, por fin, sin necesidad de vencer.

- Aun así, y esto lo digo con la serenidad de quien ha visto muchas mareas, siempre queda un resquicio por donde entra la luz. Siempre. Aunque sea mínima, aunque llegue tarde, aunque uno crea que ya no la necesita. La vida tiene esa manía hermosa de seguir abriéndose paso.

- Y por eso sigo: porque todavía hay camino, y porque cada día, incluso los más torpes, trae una chispa que merece ser celebrada.

18 comentarios:

  1. Bom dia meu querido amigo Enrique. Te desejo muita saúde. Parabéns pelo seu texto. Uma excelente tarde de segunda-feira na Espanha e um grande abraço do seu amigo carioca. Aproveite bastante o Verão.

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  2. Vamos Enrique! Te veo visitar y comentar en blogs amigos y digo, aún está con fuerzas, muy bien, un abrazo!

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    1. Voy resistiendo, María Cristina. Hay días mejores que otros, pero estar por aquí, me entretiene cuando estoy con fuerzas.
      Un abrazo.

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  3. Pues claro que tienes que seguir y luchar . Te queda " mucha guerra por dar " aun .
    Comprendo tu desánimo pero , tu eres fuerte , lo has demostrado siempre .
    Animo y te queremos ver cada dia qui .
    Bueno, cada día que puedas .
    Un abrazo.

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    1. Joaquín, gracias por ese ánimo tan directo y tan tuyo. Es verdad que queda guerra por dar, incluso en los días de desánimo, porque la fuerza —esa que uno cree perdida— siempre acaba reapareciendo. Y sí, aquí estaré cada día que pueda, acompañando el camino.
      Un fuerte abrazo, Joaquín.

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  4. Creo que aun debes recorrer un buen numero de kilómetros en el camino de tu vida y que te quedan fuerzas de sobra, aunque como a todos en muchos momentos nos parezca que nos faltan.

    Saludos.

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    1. Tomás, qué bien lo dices: aún quedan kilómetros por recorrer, incluso cuando parece que las fuerzas flaquean. Esa sensación de falta es humana, pero la reserva interior —la que no se ve— suele ser mayor de lo que creemos. Gracias por recordarlo con tanta claridad.
      Un fuerte abrazo, amigo mío.

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  5. Siempre hay un rayo de esperanza que ilumina nuestro camino.
    Un fuerte abrazo.

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  6. Hola Enrique. Te voluntad inquebrantable es admirable. Hoy trajiste a mi memoria ese poema de Almafuerte que comienza así:
    "No te des por vencido, ni aun vencido,
    no te sientas esclavo, ni aun esclavo;
    trémulo de pavor, piénsate bravo,
    y arremete feroz, ya mal herido."
    ¡Vamos amigo! Por "cada chispa que merece ser celebrada".
    Fuerte abrazo

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    1. Lu, gracias por traer ese poema de Almafuerte, que sigue siendo un latido de resistencia pura. Esa voluntad inquebrantable que mencionas es, al final, la chispa que sostiene cada día, incluso cuando parece que el ánimo se esconde. Recordar que aún vale la pena arremeter, aunque uno vaya herido, es un impulso que agradezco.
      Un fuerte abrazo, Lu.

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  7. Hay que vivir cada día con ilusión y plenitud .Te mando un beso.

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  8. Me senti muy identificada en esta entrada..a veces, cuando creo que ya no queda nada para mi en esta vida..sale un rayito de sol que trae nuevos colores a mi vida

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    1. Diva, qué profundo lo que dices: cuando una cree que ya no queda nada, aparece ese rayito de sol que devuelve los colores y nos recuerda que aún hay vida por delante. A veces basta un instante para que todo vuelva a latir.
      Un fuerte abrazo, Diva.

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  9. Naturalmente que tienes que seguir, eres faro de muchos de los que te leemos. No tires la toalla, porfa.

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    1. Tracy, gracias por esa verdad tan directa: seguir, claro que sí, porque a veces uno no sabe que es faro hasta que alguien lo dice con esta claridad. No tirar la toalla es más fácil cuando existen miradas como la tuya, que sostienen y alumbran incluso en los días más flojos.
      Un fuerte abrazo, Tracy.

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