21 junio 2026
- Y ahora que tampoco me ve nadie, diré que hay momentos en que uno siente que todo se acaba, aunque nadie avise, aunque el cuerpo no firme ningún documento previo. Simplemente se siente, como una vibración antigua que vuelve para recordarnos que somos tiempo.
- Algunos amigos aún me dicen que soy consecuente, incluso resignado, pero yo sé —como sabía el Gran Gabo— que la sabiduría llega cuando ya no sirve para ganar ninguna batalla, aunque sí para entenderlas todas. Y quizá ahí esté el regalo: comprender, por fin, sin necesidad de vencer.
- Aun así, y esto lo digo con la serenidad de quien ha visto muchas mareas, siempre queda un resquicio por donde entra la luz. Siempre. Aunque sea mínima, aunque llegue tarde, aunque uno crea que ya no la necesita. La vida tiene esa manía hermosa de seguir abriéndose paso.
- Y por eso sigo: porque todavía hay camino, y porque cada día, incluso los más torpes, trae una chispa que merece ser celebrada.

Bom dia meu querido amigo Enrique. Te desejo muita saúde. Parabéns pelo seu texto. Uma excelente tarde de segunda-feira na Espanha e um grande abraço do seu amigo carioca. Aproveite bastante o Verão.
ResponderEliminarGracias, Luiz, un fuerte abrazo
EliminarVamos Enrique! Te veo visitar y comentar en blogs amigos y digo, aún está con fuerzas, muy bien, un abrazo!
ResponderEliminarVoy resistiendo, María Cristina. Hay días mejores que otros, pero estar por aquí, me entretiene cuando estoy con fuerzas.
EliminarUn abrazo.
Pues claro que tienes que seguir y luchar . Te queda " mucha guerra por dar " aun .
ResponderEliminarComprendo tu desánimo pero , tu eres fuerte , lo has demostrado siempre .
Animo y te queremos ver cada dia qui .
Bueno, cada día que puedas .
Un abrazo.
Creo que aun debes recorrer un buen numero de kilómetros en el camino de tu vida y que te quedan fuerzas de sobra, aunque como a todos en muchos momentos nos parezca que nos faltan.
ResponderEliminarSaludos.