01/05/26

Cuando el mar llevaba su nombre

 Un recuerdo de 1986, cuando la distancia se vencía con imaginación y deseo.

Imagen creada con la ayuda de la IA de Google

01 mayo 2026

- Hace muchísimo tiempo, era a mediados del año 86, cuando la vida todavía tenía ese brillo que solo se reconoce al mirar atrás. 

Era ese tiempo en el que la labor profesional me llevaba lejos de casa –lejos de Ella– ese tiempo cuando el único medio de comunicación a distancia era la cola de la cabina del arcaico y poco seguro teléfono público, cartas que tardaban demasiado, el telex o la imaginación.

- Me senté frente a Él, pies mojados ... culo mojado y la vista clavada en el horizonte. Anocheciendo. Empecé a susurrarle a ese mar distinto pero siempre amigo. 

- Días le había pedido que pusiera cualquiera de sus manos en la ola más mansa de su Mar, a una hora convenida, que yo haría lo mismo en la orilla más próxima de mi Océano. Lo hicimos ... funcionó ... sentí su mano como si cogiera la mía.

- La imaginación es, en los momentos más cruciales ... una bendita tabla de salvación ... cierra los ojos –o ábrelos–, abre los canales que inundan tus sentimientos, busca el sendero que te pueda conducir hacia ellos y encontrarás muchas razones para seguir, para ser feliz. Solo hay que querer serlo.

26 comentarios:

  1. ETF: Gran verdad! Quienes niegan la imaginación o la fantasía ignoran el valor de esa condición humana. Puede salvar vidas, hacer más livianas “las mochilas”, dar felicidad por algunos instantes y reconfortar.
    Claro que si!; claro que es muy saludable soñar despierto. Eres afortunado por saberlo y generoso al compartirlo.
    Por otra parte; el mar es siempre el perfecto escenario para navegar por las profundidades del alma.
    Me ha encantado leerte!
    Gracias!

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    1. Grace, qué verdad tan clara dices: la imaginación aligera la vida, abre ventanas y nos sostiene cuando el peso aprieta. Y sí, el mar siempre ayuda a mirar hacia dentro con más serenidad.
      Un fuerte abrazo, Grace.

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  2. La imaginación hace maravillas.
    Un abrazo.

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  3. Querido amigo Enrique, hermoso relato.
    La imaginación hace milagros y nos trasporta a mundos o lugares soñados.
    Bellísima foto ilustra tus letras, me encanta leerte.
    Que tengas un precioso y feliz fin de semana.
    Besitos y todo mi cariño a ti y a tu amada familia

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    1. Mathilde, qué cariño desprenden tus palabras. La imaginación nos salva tantas veces y tú lo dices con una verdad que conmueve. Gracias por tu lectura siempre atenta y generosa.
      Un fuerte abrazo, Mathilde.

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  4. Hermoso recuerdo, con la imaginación como aliada. Un encuentro de almas enamoradas para quienes la distancia no cuenta, solo el sentimiento.
    Abrazos y buen fin de semana, amigo Enrique

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    1. Cecilia, qué bien has captado ese encuentro que solo la imaginación permite, donde la distancia deja de importar y el sentimiento lo sostiene todo. Gracias por tu lectura siempre tan sensible.
      Un fuerte abrazo, Cecilia.

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  5. Igual que las olas son capaces de llevar una botella con un mensaje de un lugar a otro, por que esas mismas olas no nos van hacer sentir la presencia de una persona querida en la otro orilla del océano.

    Saludos.

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    1. Tomás, qué imagen tan hermosa propones: si las olas pueden llevar mensajes en una botella, cómo no van a acercarnos también la presencia de quienes queremos al otro lado del océano. A veces el mar entiende más de afectos que nosotros mismos.
      Un fuerte abrazo, Tomás.

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  6. Precioso texto, amigo. Un bello canto al Amor. Ese Amor que nos llena de nostalgia cuando estamos lejos.
    Un abrazo

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    1. Ildefonso, muchas gracias por tus palabras. La distancia siempre despierta esa mezcla de amor y nostalgia, y a veces basta un recuerdo para que todo vuelva a sentirse cerca. Me alegra que el texto te haya llegado así.
      Un fuerte abrazo, Ildefonso.

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  7. Hoy en día, con tanta videollamada y tanta inmediatez, hemos perdido esa magia de fabricar momentos con la imaginación. Al final, lo que cuentas es verdad: si quieres conectar con alguien, el canal te lo inventas tú, sea un océano o una cabina de teléfono. Abrazo

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    1. Angelo, qué cierto lo que dices: tanta inmediatez nos ha hecho olvidar la magia de imaginar, de construir puentes invisibles hacia quien queremos. Al final, la conexión auténtica no depende del medio, sino del deseo de llegar al otro.
      Un fuerte abrazo, Angelo.

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  8. Solo hay que querer serlo... Idealizándolo primero para sentirlo después. ¡Qué bueno es leerte, apreciado amigo Erique! De qué manera sutil pero clara nos adentras en la aventura de sentir la vida como una prolongación de afectos donde, dándose la mano, las personas afines se sienten queridas. Siempre acercas, allanas distancias, conmueves, nos llenas de valoraciones que más que consejos son regalos de una buena y bella persona, de un indudable amigo. Y tú lo eres.
    Un inmenso abrazo. (Repetí, pues te cambié el nombre, ¿puedes creerlo?)

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    1. Teo, qué palabras tan generosas me dedicas. Tienes razón: primero idealizamos, luego sentimos, y en ese tránsito se va construyendo la verdad de los afectos. Me emociona que leas así, con esa sensibilidad que convierte cada comentario en un abrazo.
      Y no te preocupes por lo del nombre: a mí me pasa a menudo, la mente a veces va más rápido que los ojos.
      Un fuerte abrazo, Teo.

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  9. La fuerza del deseo hizo que la imaginación lograra traerla, muy feliz te veo en el recuerdo, Enrique, esta es la vida, un abrazo!

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    1. maría cristina, qué bien lo dices: a veces el deseo abre un camino que la imaginación recorre sin esfuerzo, y en ese viaje los recuerdos se vuelven casi presencia. Me alegra que hayas sentido esa felicidad que asoma entre líneas.
      Un fuerte abrazo, maría cristina.

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  10. ¡Qué texto más sentido y maravilloso! Me ha encantado Enrique. Gracias por compartir tus recuerdos con esa manera tan tuya de transmitir que hace que me sienta inmersa en el contexto, viendo ese mar y esas manos acariciando el agua, cual si acariciaran a su pareja a través de la distancia.
    Y sí, la fuerza del amor todo lo puede.
    Fuerte abrazo ¡disfruta del finde!

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    1. Lu, qué alegría leer tu sensibilidad al describir ese mar y esas manos que buscan a quien aman incluso en la distancia. Me emociona que te hayas sentido dentro de la escena, porque al final es el amor quien sostiene todo, incluso lo que parece imposible. Gracias por tu mirada siempre tan cercana.
      Un fuerte abrazo, Lu.

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  11. En los años que citas, yo era un apasionado de la correspondencia epistolar a través del tiempo y del espacio, aunque fueran lentas las cartas. Yo las escribía y las metía en el buzón con una ilusión enorme y esperaba la respuesta del otro lado del océano tres semanas después. Siempre he sido hombre de palabras, creo que las mejores historias de amor se tejen con las palabras. Me ha gustado mucho, no obstante, tu historia que es realmente imaginativa. A mí no se me hubiera ocurrido porque yo habría escrito una carta llena de erotismo e insinuaciones delicadas. Un abrazo, Enrique.

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    1. Esa espera de tres semanas, ese buzón que era casi un latido y esa ilusión que ponías en cada carta hablan de un tiempo en que las palabras tenían un peso distinto, más lento y más hondo. Entiendo muy bien lo que dices: hay historias que solo pueden nacer así, en la distancia y en la imaginación compartida.
      Me alegra que te haya gustado el relato. El tuyo habría sido otro, más insinuado, más corporal quizá, pero igual de verdadero, porque cada uno escribe desde su manera de sentir.
      Un fuerte abrazo, Joselu.

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  12. Es cierto que en aquel entonces, la ausencia de un ser querido
    era difícil de soportar...
    Esa era una forma muy tierna de sentir consuelo.
    Días de mayo lindos y amorosos.
    Un abrazo primaveral.
    Es cierto que en aquel entonces, la ausencia de un ser querido era difícil de soportar...
    Esa era una forma muy tierna de sentir consuelo.
    Días de mayo lindos y amorosos.
    Un abrazo afectuoso.
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    1. Majo, qué cierto lo que dices: en aquellos tiempos la ausencia pesaba más, y una carta, una palabra o un gesto eran un consuelo que hoy casi hemos olvidado. Había una ternura especial en esa espera, en ese modo de sostener el cariño a distancia.
      Que estos días de mayo te traigan esa misma calma luminosa que evocan tus palabras.
      Un fuerte abrazo, Majo.

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  13. La imaginación , aún hoy, sigue haciendo maravillas.

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    1. Más que nunca, querida Tracy.
      Un fuerte abrazo.

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