15/04/26

Mañanas que despiertan certezas

Cuando la vida tiembla un instante y el amor nos devuelve al lugar donde respirar

Robert Doisneau- Una de sus más famosas fotografías-1950

15 abril 2026

- Ayer la mañana terminó donde tantas veces empieza lo inesperado: en Urgencias, en ese territorio que conozco demasiado bien y que, aun así, nunca deja de imponer. 

- Una simple RX rutinaria encendió todas las alarmas y por un momento me vi otra vez ingresado, como aquel muy cercano 20 de marzo que aún llevo grabado en la memoria. Pero no, esta vez no.

- Esta vez tocó volver a casa, con medicación para ir drenando el líquido pleural y con esa tos que no afloja, con ese aire que a veces parece no llegar del todo, pero con algo que pesa más que todo eso: seguimos. 

- Ella ya no sabe qué más hacer, y aun así lo hace todo. Su entrega es absoluta, su amor una especie de refugio que sostiene incluso cuando el cuerpo flaquea. Y yo, con eso, feliz, agradecido, consciente de lo que importa. 

- Aquí debería escribir una despedida romántica, poética y esperanzadora, y quizá sea esta: que mientras haya manos que nos sostengan, la vida siempre encuentra la manera de seguir latiendo.
John Berger: "Lo que nos sostiene no es la fuerza, sino la claridad con la que miramos lo que nos ocurre."

23 comentarios:

  1. Se me fue el comentario, te decía que en ti confluyen dos cosas muy importantes:el ángel de la guarda que está continuamente a tu lado y la cita de Bergere que es tu marca de agua.
    Felicidades por ambas cosas.
    Me alegro que hayas vuelto a tu casita, donde mejor se está.

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    1. Tracy, gracias por tus palabras. Qué bien sabes captar lo esencial: ese ángel que uno siente cerca y esa cita que me acompaña como una huella discreta. Y sí, volver a casa siempre coloca todo en su sitio.
      Un fuerte abrazo, Tracy.

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  2. Somos frágiles y en nuestra fragilidad extrema sentimos con profundo agradecimiento que nos sigan sosteniendo y apoyando. Yo no he vivido eso pero me temo que lo viviré y me gustaría sentir lo mismo que tú, con total entrega y generosidad. Admiración y reconocimiento. Hay que ser generoso en la entrega y en la recepción del amor. Yo estaría más abierto a ser generoso en la entrega que en la recepción. Creo que sería mal receptor pero entregado donante. No creería que me lo merecía y me sentiría mal. Un abrazo, Enrique.

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    1. Joselu, qué verdad tan profunda la que expresas. En esa fragilidad que a veces nos asusta también se abre un espacio inesperado para la gratitud, para ese sostén que llega de quienes nos quieren sin pedir nada a cambio. A mí me conmueve que lo veas así, con esa mezcla de lucidez y humildad que te caracteriza.
      Dices que serías mejor donante que receptor, y sin embargo ahí late una belleza enorme: reconocer que recibir amor también exige valentía, porque implica aceptar que somos dignos de él incluso cuando dudamos. Tal vez ese sea el aprendizaje más difícil, pero también el más transformador.
      Y estoy seguro de que, llegado el momento, sentirás ese apoyo con la misma entrega con la que tú lo das. Porque la generosidad, cuando es auténtica, acaba encontrando su camino de vuelta, aunque uno crea que no la merece.
      Un fuerte abrazo, Joselu

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  3. Un susto que fue inmediatamente atendido y encauzado! Me alegra que estés en tu casita al lado de Ella que te cuida y la cuidás! Un abrazo Enrique!

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    1. María Cristina, qué alivio cuando un susto encuentra respuesta inmediata y todo vuelve a su cauce. Esa sensación de estar en casa, acompañado, sostenido por la presencia de quien cuida y a quien cuidamos, es un regalo que reconcilia con el día y con uno mismo.
      Gracias por tu mirada siempre atenta y por esa alegría compartida que tanto reconforta.
      Un fuerte abrazo, María Cristina.

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  4. Nos tenemos que dedicar y agradecer, todos nuestros sentires en agradecer esa caridad amorosa, que hace milagros.

    Un abrazo y me alegro del regreso a casa.

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    1. Alfred, qué cierto lo que dices: dedicarnos a agradecer abre un espacio de profundidad donde esa caridad amorosa —la que no hace ruido pero sostiene— obra pequeños milagros cotidianos.
      Volver a casa después del susto me ha hecho sentir justamente eso: la fortuna de estar acompañado por esa corriente silenciosa de cuidado y de afecto que tantas veces pasa desapercibida y, sin embargo, nos mantiene en pie.

      Un fuerte abrazo, Alfred.

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  5. Amigo , cuanto siento estas idas y venidas , pero ten por seguro que , con la ciencia y con el amor todo se cura , pero claro...comprendo que la preocupación .

    Un abrazo muy grande .

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    1. Amigo Joaquín, agradezco mucho tus palabras. Estas idas y venidas cansan, sí, pero también enseñan a mirar la vida con otra profundidad, con esa mezcla de paciencia y confianza que uno solo aprende cuando el cuerpo obliga a parar.
      Tienes razón: la ciencia y el cariño sostienen más de lo que imaginamos. Y aunque la preocupación asome, saber que hay gente cerca que acompaña, anima y comprende hace el camino mucho más llevadero.
      Ojalá pronto pueda contarte que todo se estabiliza y que estas oscilaciones quedan atrás como un mal recuerdo que también trajo alguna certeza.
      Un fuerte abrazo, Joaquín.

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  6. Uy cuando uno ama siempre encuentra la forma de seguir. Te mando un beso.

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    1. Amiga Judit, qué verdad tan sencilla y tan luminosa dices. Cuando uno ama, encuentra caminos donde antes solo veía muros, y hasta en los días más torcidos aparece una fuerza que empuja a seguir, aunque sea despacio, aunque sea con dudas.
      Gracias por ese beso y por la calidez que siempre traes. También en eso se reconoce el amor: en los gestos pequeños que sostienen más de lo que parece.
      Un fuerte abrazo, Judit.

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  7. "...la vida siempre encuentra la manera de seguir latiendo."
    De esta certeza, querido amigo Enrique, das fe tú cada día!
    Me alegra tu vuelta a casa.
    Gran abrazo.

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    1. Querido Ernesto, esa frase tuya late con una verdad que uno reconoce enseguida. La vida siempre encuentra su modo de seguir, incluso cuando parece detenerse, y a veces somos nosotros quienes aprendemos a acompasar ese ritmo nuevo que impone.
      Gracias por tu alegría por mi vuelta a casa. Volver al propio espacio, aunque sea con cautela, también devuelve cierta serenidad y alguna certeza que hacía falta.
      Un fuerte abrazo, Ernesto.

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  8. Hoy solo me sale insuflarte una dosis extra de ánimo. Qué susto lo de ayer, y qué bien que esta vez tocó volver a casa. No es fácil recorrer el camino del dolor, pero tú siempre das ejemplo de reciedumbre y esperanza. Y esa mujer que lo hace todo sin saber qué más hacer... eso no tiene precio. Con eso al lado se puede con todo. Un abrazo fuerte.

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    1. Angelo, qué decirte ante palabras así que llegan justo donde más falta hace. El susto fue grande y el cuerpo aún lo recuerda, pero también es verdad que hay regresos que saben a milagro cotidiano, a esa tregua que uno no se atreve a pedir y, sin embargo, llega.
      El camino del dolor no concede atajos, pero se hace más transitable cuando alguien, como tú hoy, insufla ánimo sin pedir nada a cambio. Y cuando a tu lado hay una mujer que sostiene incluso cuando no sabe cómo seguir sosteniendo, entonces uno comprende que la fortaleza no siempre es rugido, a veces es pura presencia.
      Gracias por ese abrazo que empuja hacia adelante.
      Un fuerte abrazo, Enrique.

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  9. Te leo y te comprendo, he vivido esa situación de ir corriendo a urgencias. Hubo veces que odiaba al Htal Italiano, allí terminaban mis desmayos y ahogos que junto con los miedos eran un coctel fatal. Desde que me colocaron el marcapasos la situación se ha normalizado, espero que siga así y que tú tambien te normalices y no tengas que correr a urgencias. Es importante en esos casos la presencia de un ser que sea un ángel de la guarda, que en esos momentos te cuide y demuestre su amor, Felicitaciones para los dos fuerza y adelante.

    mariarosa

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    1. María Rosa, qué bien expresas ese vértigo de las urgencias, ese ir corriendo con el corazón en un puño y la sensación de que el cuerpo se vuelve un territorio incierto. Te entiendo de verdad. También yo he pasado por esos sobresaltos que dejan agotado hasta el alma, y por eso me alegra tanto saber que el marcapasos te devolvió la estabilidad y esa serenidad que tanto se necesita después de tantos sustos.
      Ojalá lo mío siga el mismo camino y no haya que volver a esas carreras que uno nunca olvida. Y tienes toda la razón: en esos momentos, la presencia de alguien que te cuide y te acompañe es un regalo inmenso, casi un acto de amor que sostiene más que cualquier medicina. Gracias por tu fuerza, por tu mirada tan humana y por compartir tu experiencia con tanta claridad.

      Un fuerte abrazo, mariarosa.

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  10. Si, amiga, la vida siempre encuentra una manera, aún cuando el cuerpo ya no exista

    Paz

    Isaac

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    1. Isaac, qué serenidad tan honda transmite lo que dices. Hay algo profundamente cierto en esa idea de que la vida sigue encontrando su cauce incluso cuando el cuerpo deja de estar, como si el amor —el único territorio que no se desgasta— siguiera sosteniendo lo que fuimos y lo que dimos.
      Y sí, amiga/o, en esa continuidad silenciosa hay una paz que no depende de explicaciones, solo de aceptar que lo esencial permanece más allá de cualquier forma.
      Un fuerte abrazo

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  11. Isaac, qué serenidad tan honda transmite lo que dices. Hay algo profundamente cierto en esa idea de que la vida sigue encontrando su cauce incluso cuando el cuerpo deja de estar, como si el amor —el único territorio que no se desgasta— siguiera sosteniendo lo que fuimos y lo que dimos.
    Y sí, amiga/o, en esa continuidad silenciosa hay una paz que no depende de explicaciones, solo de aceptar que lo esencial permanece más allá de cualquier forma.
    Un fuerte abrazo

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  12. ETF, en la fragilidad se nos cae la máscara del ego. Ese personaje tiene que entender cuál es su papel, en qué momento aporta, en que momento calla, para que nos permitamos ser sostenidos/ayudados dando las gracias con más amor y menos vergüenza. Va un abrazo.

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  13. A pesar de la opinión de Berger, te ruego que seas fuerte, por Ella,
    por tus seres queridos y por nosotros, tus amigos.
    Que todo te suceda bien.
    Un beso, Amigo.
    ~~~

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