Una guía irónica para quienes aún creen que pensar es opcional, pero mejorar es posible.

Imágenes de Grok
10 marzo 2026
- Sí, sigamos así, amigos del alma, que vamos por buen camino. La sociedad nos sigue en masa, como un rebaño dócil y feliz, y lo conseguiremos: dentro de poco todos tendremos encefalograma plano. No suframos, no pensemos, no nos compliquemos la vida, que eso desgasta. Necesitamos más comida rápida, más pantallas, más ruido, más dopamina instantánea y menos libros que nos hagan sospechar que aún tenemos neuronas. Y, por supuesto, un smartphone que nos permita estar todo el día enganchado a nada, pero con la sensación de estar viviendo muchísimo. Sigamos así, que vamos bien.
- Pongamos empeño en construir un futuro sin pensamiento crítico, sin conversación profunda, sin silencios fértiles, sin curiosidad, sin cultura, sin memoria y, si es posible, sin conciencia. Luchemos por ello, porque si no resistimos, acabarán haciéndonos pensar, amar, sufrir, comprometernos… y hasta puede que nos obliguen a ser responsables de algo. Y eso sí que no.
- Pero, mira tú por dónde, todavía estamos a tiempo. A pesar de tanta ironía malvada —que también sirve para despertarnos un poco— aún podemos elegir otro camino. No estamos condenados a la superficialidad ni al encefalograma plano: basta con un gesto, una conversación honesta, un libro que nos sacuda, una mirada que nos recuerde que pensar sigue siendo un acto revolucionario. El futuro que les espera a ellos y el que aún nos queda a nosotros no está escrito; podemos mejorarlo si queremos, aunque sea a contracorriente. Y quizá, solo quizá, valga la pena intentarlo.
No hay comentarios:
Publicar un comentario