- Puede que sienta poco a poco que mi cuerpo pueda convertirse en una cárcel, no por falta de belleza, ni por exceso de dolor, sino por la imposibilidad de moverse como antes, como otros. Pero quiero decir que, aunque pueda sentirme atrapado dentro de mi propio cuerpo con unas garras que cada vez se hacen más poderosas, ante esa fatalidad tan aparente como real, nada tengo que reprocharle a quien lo hiciera posible, sean mis genes o la mano del que organiza la agenda de nuestras almas al nacer, pues cuando ello se hace palpable me basta con cerrar los ojos y mandar mis emociones a volar sobre un territorio intangible que para mí es tan real como la misma y a veces dura realidad. Pero incluso así, no hay traición en ello. Hay una necesaria fidelidad silenciosa en aceptar lo que somos, sin reproche.
- La sustitución de la libertad corporal se convierte en un objetivo. La libertad física puede menguar, pero no desaparece: se transforma.
- Cuando el cuerpo se vuelve rígido, el alma aprende a volar más alto.- El territorio intangible de las emociones (ese que se alcanza con los ojos cerrados), es tan real como la calle que pisamos o el dolor que sentimos.- Sentir no depende de la movilidad, sino de la capacidad de resonar con lo invisible.- No hay gravedad que pese sobre los sentimientos. No hay neurología que los explique. Son del alma, y por eso, son libres.
- Volvamos a alimentar la dignidad de lo intangible. Alimentar los sentimientos, vivirlos, sufrirlos, celebrarlos… eso es libertad. No lo es la que se mide en pasos, sino la que se mide en presencia. En la capacidad de estar, de sentir, incluso cuando lo presencial no es factible.
- Y en eso debo y quiero creer, como escribió Albert Camus:
"La única manera de lidiar con un mundo sin libertad es llegar a ser tan absolutamente libre que tu misma existencia sea un acto de rebelión."
Te pueden encerrar, encadenar bajo siete llaves, pero el pensamiento siempre puede volar libre. Es brillante esa manera de pensar tuya, sin rencores y con actitud positiva frente a la adversidad. Gracias por el ejemplo.
ResponderEliminarUn abrazo.
Gracias, Alfred.
EliminarUn abrazo.
Interesante tema de reflexión que has escrito, Enrique. Me ha encantado, así como la frase de Camus que compartes.
ResponderEliminarEs tan maravilloso cerrar los ojos y sentir que vuelas, hacia la dirección que quieras, con esa libertad que el cuerpo te impide, pero que las alas te hacen llegar tan lejos. Esa libertad se puede tocar alcanzando el cielo. Porque las emociones también son libres, y fluyen, como el viento. Porque aunque el cuerpo no pueda. La mente es libre para llegar hasta donde queramos. Y qué bonito es soñar. Y que no lo dejemos de hacer nunca.
Que estés teniendo un feliz día, querido amigo.
Un abrazo enorme.
Gracias, María, la mente es libre y no tiene límites.
EliminarEres muy amable.
Un fuerte abrazo.
Un placer como siempre pasar por aqui , con tus reflexiones y tu buen decir las cosas .
ResponderEliminarGracias nuevamente .
Gracias, Joaquín.
EliminarUn fuerte abrazo
Creo que en este articulo nos dejaste una gran reflexión de como aceptar todo aquello que la salud nos quito y que de alguna manera lo podemos sortear con la fuerza de voluntad.
ResponderEliminarLa frase de Camus es un llamamiento a la libertad existencial.
Saludos.
Gracias, Tomás, sí y sí, eres un gran observador.
EliminarUn fuerte abrazo
Sentir hace factible vislumbrar a la par que permite adentrarse en íntimas regiones donde uno puede seguir siendo lo que quiera... y también vivenciarlo como una forma de reversionarse y de vital resistencia...
ResponderEliminarAbrazo admirado amigo!!
Gracias, Carlos, eres muy amable y gran animador de almas envejecidas.
EliminarUn fuerte abrazo.
Hola, Enrique.
ResponderEliminarEl pensamiento vuela como el viento... yo me siento igual, pero mi pensamiento viaja por todos los rincones haciéndolos bellos aunque mi cuerpo no se mueva de mi casa.
Un texto muy bonito y adecuado para reflexionar.
Gracias por compartirlo.
Te dejo un abrazo y mi admiración.
Gracias, Piedad, eres un encanto. Te rindo mi admiración más sincera. Eres todo un ejemplo.
Eliminarun abrazo muy fuerte
Sí, es como lo describes tan bien... a medida que el cuerpo se debilita,
ResponderEliminarla mente puede se agilizar.
¡Excelentes citas!
Que tengas días tranquilos y felices.
Un abrazo afectuoso.
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Gracias, Majo, eres muy amable.
EliminarUn fuerte abrazo.
Tienes razón mientras uno se sienta vivo despierto y con animo puede seguir sintiéndose libre . Te mando un beso.
ResponderEliminarAsí lo pienso, querida Judit.
EliminarUn abrazo, escritora.
Muchas veces ese dolor, ese sufrir, ese camino de aceptar nos conduce a ese otro nivel de conciencia, en el que se abren nuevas formas, nuevos caminos, nuevos aprendizajes y la libertad no tiene límites.
ResponderEliminarFuerte abrazo, pensador
Así es, Cecilia, así es. A veces las fuerzas son imaginarias o imaginadas, pero son necesarias y muy útiles.
EliminarUn abrazo de jueves.
No dudo, amigo Enrique, que esa aparente/real fatalidad sea algo presente en ti. Y sus consecuencias. Y de ahí esa disposición que siempre tienes ante la vida.
ResponderEliminarNo sé si decir lo que unas palabras tuyas han motivado... No se las diría a cualquiera, por la trascendencia que representan. ¿Cabe que a ti sí por tu fortaleza? ¡Veamos!
¡No hay una mano que organiza la agenda de nuestras almas al nacer! ¡¡Claro que hay Algo!! ¡Pero también hay siempre libre albedrío! Aquí y al "otro lado".
Y es allí, antes de volver a nacer, una y cien veces más, que el alma "decide" las condiciones en que el nuevo curso servirá para enfrentar la vida... escogida. Y utilizando el libre albedrío, avanzar en su evolución, o "distraerse" en las cosas de este mundo.
Sin aceptar la realidad de la Reencarnación, respetable quien no crea en ella, no será fácil asimilar la propia decisión.
Fuerte abrazo, Enrique. Bonito día!
Gracias, Ernesto, por tu magnífica reflexión y tu buen hacer a la hora de crear conciencia, sentimiento y realidades inequívocas.
EliminarUn fuerte abrazo.
Un bonito y hermoso mensaje, que resuena como un canto a la vida y a la libertad, y que debería servir como ejemplo para tantas personas con movilidad reducida.
ResponderEliminarPor lo que te ruego encarecidamente, amigo Enrique, que no cambies nunca, tanto en la forma de ver la vida, como en tu forma de escribir, que con ese dominio que tienes de las letras, haces que leerte sea siempre un placer.
Un fuerte abrazo.
Gracias, Manuel, y digo gracias por que quien me lo dice a mí es un gran relator, historiador y conciliador de la historia con el mundo actual que es siempre esquivo al reconocimiento de su propia historia y a la de su patrimonio también histórico.
EliminarUn fuerte abrazo.
Volemos en las alas de la fantasía, en las que podemos alcanzar cualquier distancia. La mente es increible y te puede llevar al lugar más distante de la tierra.
ResponderEliminarEso lo tiene bien desarrollado, los músicos escritores y poetas.Tan solo con leer un libro la mente te traslada al mismo lugar de la historia.
Un abrazo.
Nunca mejor explicado, así lo veo yo también.
EliminarUn fuerte abrazo.
Asi es estimado Enrique, los que pasamos por esos momentos en que el cuerpo no responde a nuestras intenciones de movilidad, sabemos que nos queda la imaginación y las ganas de vivir.
ResponderEliminarUn abrazo.
mariarosa
Las ganas de vivir hacen todo, querida María Rosa.
EliminarUn abrazo de viernes.
Aunque haya prohibiciones afuera tenemos libertad dentro! La imaginación puede ir hacia donde decidamos, no tiene límites! Un abrazo Enrique!
ResponderEliminarMagnífica forma de verlo, María Cristina. Yo pienso lo mismo
EliminarAy mi querido y sabio Enrique. Gracias por compartir tus reflexiones, por compartir tu inmensa vida interior, por dar- tal vez sin proponértelo- aliento a quienes lo necesitan.
ResponderEliminarAdmiro tu fortaleza y no tengo dudas de que eres un ser de luz.
Simplemente ¡Gracias amigo!
Fuerte abrazo va
Gracias, dulce Lu, eres muy amable, repito: gracias.
EliminarUn fuerte abrazo.