La casa, las rutinas y esa mejoría que recuerda que la vida sigue siendo un regalo
28 mayo 2026
- Volver a casa tiene algo de milagro: recuperar tus rutinas, tu espacio, tus silencios. Y si ese regreso llega acompañado de una mejoría parcial de tus problemas de salud, aunque sea parcial, uno entiende con claridad que la inmortalidad no era para nosotros. Pero qué alivio este pequeño respiro, qué abrazo el de lo cotidiano cuando vuelve a abrir la puerta.
- Gracias a la vida y hoy por hoy la vida sigue viviendo conmigo, sí, justo al otro lado de la cama.

Me alegra leerte de nuevo. Te mando un beso.
ResponderEliminarAmigos, hago respuesta colectiva porque sigo muy cansado, pero os he leído a todos con gratitud. J.P. Alexander, gracias por ese beso que reconforta. Lu, tu energía nocturna siempre empuja. Majo, entiendo ese miedo y agradezco tu desahogo sincero. Alfred, qué bueno saber que hoy empiezas el día con todos los actores en escena. Angelo, tu lectura atenta y tu serenidad acompañan mucho. Maia, qué profundidad en tus palabras sobre el regreso y sus silencios. Ernesto, gracias por reconocer esa fuerza que uno intenta sostener como puede. Joselu, sí, era por mí, y tienes razón: la rutina, cuando vuelve, es un regalo. Laura, gracias por ese “p’alante” que nunca falla. Elda, tu alegría por mi vuelta a casa también me sostiene.
EliminarUn fuerte abrazo, Enrique.
¡Vamooooo Enrique! La mejor noticia para ir a dormir con una sonrisa -acá es de noche, 20:45 exactamente-
ResponderEliminarTú puedes amigo.
Abrazo
Amigos, hago respuesta colectiva porque sigo muy cansado, pero os he leído a todos con gratitud. J.P. Alexander, gracias por ese beso que reconforta. Lu, tu energía nocturna siempre empuja. Majo, entiendo ese miedo y agradezco tu desahogo sincero. Alfred, qué bueno saber que hoy empiezas el día con todos los actores en escena. Angelo, tu lectura atenta y tu serenidad acompañan mucho. Maia, qué profundidad en tus palabras sobre el regreso y sus silencios. Ernesto, gracias por reconocer esa fuerza que uno intenta sostener como puede. Joselu, sí, era por mí, y tienes razón: la rutina, cuando vuelve, es un regalo. Laura, gracias por ese “p’alante” que nunca falla. Elda, tu alegría por mi vuelta a casa también me sostiene.
EliminarUn fuerte abrazo, Enrique.
¡Enrique, tenia ta(aaa)nto miedo!
ResponderEliminarMe alegré mucho con tus noticias. Gracias.
Que tengas una noche reparadora...
Un grande abrazo, querido amigo.
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Amigos, hago respuesta colectiva porque sigo muy cansado, pero os he leído a todos con gratitud. J.P. Alexander, gracias por ese beso que reconforta. Lu, tu energía nocturna siempre empuja. Majo, entiendo ese miedo y agradezco tu desahogo sincero. Alfred, qué bueno saber que hoy empiezas el día con todos los actores en escena. Angelo, tu lectura atenta y tu serenidad acompañan mucho. Maia, qué profundidad en tus palabras sobre el regreso y sus silencios. Ernesto, gracias por reconocer esa fuerza que uno intenta sostener como puede. Joselu, sí, era por mí, y tienes razón: la rutina, cuando vuelve, es un regalo. Laura, gracias por ese “p’alante” que nunca falla. Elda, tu alegría por mi vuelta a casa también me sostiene.
EliminarUn fuerte abrazo, Enrique.
Hoy puedo decir que empiezo el día com otro ánimo, mucho más animado; la vida continúa, la jornada sigue completa, están todos los actores.
ResponderEliminarUn fuerte abrazo para continuar la función.
Amigos, hago respuesta colectiva porque sigo muy cansado, pero os he leído a todos con gratitud. J.P. Alexander, gracias por ese beso que reconforta. Lu, tu energía nocturna siempre empuja. Majo, entiendo ese miedo y agradezco tu desahogo sincero. Alfred, qué bueno saber que hoy empiezas el día con todos los actores en escena. Angelo, tu lectura atenta y tu serenidad acompañan mucho. Maia, qué profundidad en tus palabras sobre el regreso y sus silencios. Ernesto, gracias por reconocer esa fuerza que uno intenta sostener como puede. Joselu, sí, era por mí, y tienes razón: la rutina, cuando vuelve, es un regalo. Laura, gracias por ese “p’alante” que nunca falla. Elda, tu alegría por mi vuelta a casa también me sostiene.
EliminarUn fuerte abrazo, Enrique.
Enrique, qué alegría leerte de vuelta en casa. La verdad es que me habías tenido preocupado estos días, así que me alegra muchísimo saber que las cosas van mejorando y que ya puedes disfrutar otra vez de tus rutinas y de tu espacio.
ResponderEliminarSé que no es un camino rápido ni sencillo, pero tú lo recorres de una forma admirable, con una serenidad y una entereza que siempre llaman la atención.
Ojalá esa mejoría siga avanzando poco a poco. Mientras tanto, disfruta de ese regreso que ya es una gran noticia. Un abrazo muy fuerte y feliz fin de semana.
Amigos, hago respuesta colectiva porque sigo muy cansado, pero os he leído a todos con gratitud. J.P. Alexander, gracias por ese beso que reconforta. Lu, tu energía nocturna siempre empuja. Majo, entiendo ese miedo y agradezco tu desahogo sincero. Alfred, qué bueno saber que hoy empiezas el día con todos los actores en escena. Angelo, tu lectura atenta y tu serenidad acompañan mucho. Maia, qué profundidad en tus palabras sobre el regreso y sus silencios. Ernesto, gracias por reconocer esa fuerza que uno intenta sostener como puede. Joselu, sí, era por mí, y tienes razón: la rutina, cuando vuelve, es un regalo. Laura, gracias por ese “p’alante” que nunca falla. Elda, tu alegría por mi vuelta a casa también me sostiene.
EliminarUn fuerte abrazo, Enrique.
Hay regresos que no hacen ruido, pero lo cambian todo.
ResponderEliminarVolver a dormir en tu cama, reconocer los objetos de siempre, escuchar el silencio propio… después del miedo o la incertidumbre, se siente casi sagrado.
Y ese final tiene una ternura inmensa: la vida no como una certeza eterna, sino como una compañera frágil y fiel, todavía ahí, respirando contigo al otro lado de la cama.
Celebrar ese respiro, mi querido amigo.
Un abrazo cálido
Amigos, hago respuesta colectiva porque sigo muy cansado, pero os he leído a todos con gratitud. J.P. Alexander, gracias por ese beso que reconforta. Lu, tu energía nocturna siempre empuja. Majo, entiendo ese miedo y agradezco tu desahogo sincero. Alfred, qué bueno saber que hoy empiezas el día con todos los actores en escena. Angelo, tu lectura atenta y tu serenidad acompañan mucho. Maia, qué profundidad en tus palabras sobre el regreso y sus silencios. Ernesto, gracias por reconocer esa fuerza que uno intenta sostener como puede. Joselu, sí, era por mí, y tienes razón: la rutina, cuando vuelve, es un regalo. Laura, gracias por ese “p’alante” que nunca falla. Elda, tu alegría por mi vuelta a casa también me sostiene.
EliminarUn fuerte abrazo, Enrique.
Buen día, querido amigo Enrique.
ResponderEliminarMe alegra tu vuelta a casa, esa mejoría, tu estado de ánimo, el de siempre. Tus certezas, fuerza y determinación. Agradecimiento a la vida y a todo lo que te rodea, compartes.
Y ese siempre reconocimiento a la vida que sigue viviendo contigo, sí, justo al otro lado de la cama.
Bienvenido!
Mi gran abrazo!
Gracias Ernesto. Amigos, hago respuesta colectiva porque sigo muy cansado, pero os he leído a todos con gratitud. J.P. Alexander, gracias por ese beso que reconforta. Lu, tu energía nocturna siempre empuja. Majo, entiendo ese miedo y agradezco tu desahogo sincero. Alfred, qué bueno saber que hoy empiezas el día con todos los actores en escena. Angelo, tu lectura atenta y tu serenidad acompañan mucho. Maia, qué profundidad en tus palabras sobre el regreso y sus silencios. Ernesto, gracias por reconocer esa fuerza que uno intenta sostener como puede. Joselu, sí, era por mí, y tienes razón: la rutina, cuando vuelve, es un regalo. Laura, gracias por ese “p’alante” que nunca falla. Elda, tu alegría por mi vuelta a casa también me sostiene.
EliminarUn fuerte abrazo, Enrique.
De nuevo, amigo, un fuerte abrazo. ¡Descansa!
EliminarComparto con el resto de contertulios la alegría de tu vuelta a casa. Lo que no sé si estabas en el hospital por tu padre o por ti. Creía que era por tu padre, pero el texto que nos dejas parece hacer referencia a ti también. Abrazar la rutina es la más esperanzadora de las noticias. Cuando somos jóvenes hablamos negativamente de la rutina, pero llega un tiempo que esa repetición cotidiana nos resulta placentera y amable. Yo también la amo. Por ti, por tu padre, por nosotros, que la vida nos ilumine y nos haga ver su lado más favorable, a ser posible, claro. Un fuerte abrazo, Enrique, te echábamos de menos.
ResponderEliminarAmigos, hago respuesta colectiva porque sigo muy cansado, pero os he leído a todos con gratitud. J.P. Alexander, gracias por ese beso que reconforta. Lu, tu energía nocturna siempre empuja. Majo, entiendo ese miedo y agradezco tu desahogo sincero. Alfred, qué bueno saber que hoy empiezas el día con todos los actores en escena. Angelo, tu lectura atenta y tu serenidad acompañan mucho. Maia, qué profundidad en tus palabras sobre el regreso y sus silencios. Ernesto, gracias por reconocer esa fuerza que uno intenta sostener como puede. Joselu, sí, era por mí, y tienes razón: la rutina, cuando vuelve, es un regalo. Laura, gracias por ese “p’alante” que nunca falla. Elda, tu alegría por mi vuelta a casa también me sostiene.
EliminarUn fuerte abrazo, Enrique.
Alegría de saber que vuelves a a casa. Vamos Enrique, poquito a poco volverá tu rutina. Y como siempre digo. Venga p´alante.
ResponderEliminarUn fuerte abrazo. Buen fin de semana.
Un abrazo.
Amigos, hago respuesta colectiva porque sigo muy cansado, pero os he leído a todos con gratitud. J.P. Alexander, gracias por ese beso que reconforta. Lu, tu energía nocturna siempre empuja. Majo, entiendo ese miedo y agradezco tu desahogo sincero. Alfred, qué bueno saber que hoy empiezas el día con todos los actores en escena. Angelo, tu lectura atenta y tu serenidad acompañan mucho. Maia, qué profundidad en tus palabras sobre el regreso y sus silencios. Ernesto, gracias por reconocer esa fuerza que uno intenta sostener como puede. Joselu, sí, era por mí, y tienes razón: la rutina, cuando vuelve, es un regalo. Laura, gracias por ese “p’alante” que nunca falla. Elda, tu alegría por mi vuelta a casa también me sostiene.
EliminarUn fuerte abrazo, Enrique.
Muchas alegría Enrique de que ya estés en casa y la recuperación vaya para adelante aunque sea lenta, y que vuelvas a tu rutina con la compañía tan especial y alentadora que tienes.
ResponderEliminarUn gran abrazo 🤗
Amigos, hago respuesta colectiva porque sigo muy cansado, pero os he leído a todos con gratitud. J.P. Alexander, gracias por ese beso que reconforta. Lu, tu energía nocturna siempre empuja. Majo, entiendo ese miedo y agradezco tu desahogo sincero. Alfred, qué bueno saber que hoy empiezas el día con todos los actores en escena. Angelo, tu lectura atenta y tu serenidad acompañan mucho. Maia, qué profundidad en tus palabras sobre el regreso y sus silencios. Ernesto, gracias por reconocer esa fuerza que uno intenta sostener como puede. Joselu, sí, era por mí, y tienes razón: la rutina, cuando vuelve, es un regalo. Laura, gracias por ese “p’alante” que nunca falla. Elda, tu alegría por mi vuelta a casa también me sostiene.
EliminarUn fuerte abrazo, Enrique.
Me alegra que estés en casa de nuevo, algo que con solo salir del hospital parece que estamos mucho mejor. Espero que te recuperes lo mas pronto posible del todo.
ResponderEliminarSaludos.
Estoy muy cansado. Un fuerte abrazo, Tomás
EliminarLa mejor noticia Enrique es que ya estés en casa.
ResponderEliminarMe alegra esa mejoría y esas ganas que contagias de volver a lo cotidiano y a disfrutar del regalo que es vivir.
Y es también un regalo que disfrutas y valoras, ese amor que sostiene al otro lado de la cama.
Un fuerte abrazo.
Estoy muy cansado. Un fuerte abrazo, Ángela
EliminarQué alegría, Enrique querido amigo... Como decimos aquí "vamos todavía!!" Con todo lo que ese todavía implica...
ResponderEliminarAbrazo feliz!! De.corazón. Hasta mañana!!
Gracias, querido Carlos. Muy cansado estoy. Un fuerte abrazo
EliminarAmigo Enrique ,
ResponderEliminarCuanto me alegro de esa mejoria y de que sobre todo , estes ya en casa pues eso, primero es buena señal y segundo , que al estar en casa es ya otra cosa , se necesita ademas despues de tantos dias en el Hospital.
Un abrazomuy grande .
Un fuerte abrazo, Joaquín
EliminarNo sabes cuánto me alegro, espero que el día 1,te den el alta definitiva.
ResponderEliminarTe necesitamos a ti y a tu chute de vida.
Un besazo, ponte bueno pronto.
Gracias, Tracy, ya estoy en la nave, pero el lunes tengo que volver al IMED de Elche a por más pruebas y algún arreglo..
EliminarUn fuerte abrazo
Estimado Enrique, es toda una emoción leer estas líneas que describen tu llegada a la casa a ese "hogar dulce hogar", tras recibir el nexo habilitado de la vida, que vuelve a retomar el sentido, la guía, la dulce armonía de encontrase, y encontrarte con la dicha, de seguir siendo ese ser noble y grande que te anida. Gracias por toda esa grandeza que bien te llena y que ennobleces en cuantos pones, la palabra sentida.
ResponderEliminarUn fuerte abrazo
Paso a desearte un buen fin de semana y que estas mejor. Te mando un beso.
ResponderEliminarVamos resistiendo con mucha dificultad, pero aquí estamos.
EliminarUn fuerte abrazo, Judit
Hola querido Enrique, que gran alegría saber que estás en casa y que hay una mejoría. Tu gran ánimo y fortaleza son tu gran motor. Muchos a abrazos, ánimos y energía de la buena para ti!
ResponderEliminarHola, Cecilia, no sé cuánto aguantaré porque estoy muy cansado. Agradezco tu interés por mí.
EliminarUn fuerte abrazo.
No sé por qué no vi esta entrada tuya! Qué alegria tu regreso Enrique, un abrazo y a seguir batallando!
ResponderEliminarGracias, María Cristina.
EliminarUn fuerte abrazo