26/02/26

De noticias que cansan y deportes que alivian

Un intento de encontrar algo bueno entre tanto titular


26 febrero 2026

- Hoy me gustaría compartir una de esas pequeñas verdades que aparecen en los medios y que, a veces, ayudan a levantar el ánimo de muchos amigos.

- Me repasé las portadas de todos los periódicos llamados de tirada nacional y, tras un buen rato de lectura y análisis, decidí dejarlo.

- Cambié el enfoque: busqué en esas mismas portadas alguna noticia positiva, esperanzadora o capaz de animar un poco el alma de todos después de varios días de bajones de salud, propios y ajenos.

- Un buen amigo (que pasa más horas en el IVO que algunos diputados en el Parlamento), me hizo una sugerencia. Como es deportista de chándal y zapatilla en los felices domingos por la mañana, y además del ATM (y no del RM, que jugó anoche), me dejó esta portada.


- Al final, uno llega a la conclusión de que es más saludable hablar de balones en juego que de política, incluso sin ser acólito de ningún idealismo convertido en partido. De balones se discute; de política, a veces, parece que se reclutan voluntarios para una velada de boxeo. Sigamos soñando un poco, que siempre ayuda.

26 comentarios:

  1. Todas las semanas salgo con un amigo a hacer caminatas en las que vamos charlando. Tenemos proscrita la política desde hace tiempo. Él opina que el fútbol da para hablar y que hace vivir a mucha gente con sus anécdotas y circunstancias. Que menos mal que hay fútbol. Él suele ver los partidos y sigue las carreras ciclistas, pero son temas que yo no puedo compartir porque no soy aficionado a ningún deporte salvo el senderismo. La política produce mala sangre si uno se la toma en serio -¿y cómo no tomársela?-, es sucia y rastrera, no une a la gente sino que la divide. Y, además, uno no puede hacer nada porque votar es elegir entre un cubo de desechos y un cubo de porquería. No hay salida. Bienvenido sea el fútbol, para el que les guste. Un fuerte abrazo.

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    1. Joselu: Te leo y me reconozco en mucho de lo que dices, aunque con un matiz importante en mi caso: yo sí he sido siempre amante del fútbol, pero del mío, del RCD Espanyol de Barcelona, que es casi una forma de sentir más que un deporte. Aun así, incluso con esa pasión, entiendo perfectamente lo que comentas sobre las conversaciones que desgastan y las que alivian.
      Durante años también hice caminatas con mis amigos, charlando de lo humano y lo divino, esquivando la política porque —como bien dices— acaba enturbiándolo todo. Pero ahora, con la FSHD, ya no puedo acompañarlos por los senderos como antes, y quizá por eso valoro más que nunca esos temas que unen, que distraen, que permiten respirar un poco sin levantar trincheras.
      El fútbol, para quien lo vive, tiene esa virtud: da conversación sin exigir bandos morales, permite compartir alegrías pequeñas y enfados pasajeros, y mantiene viva cierta ilusión que no hace daño a nadie. Y para quien no es aficionado, como tú, el senderismo cumple la misma función: caminar, hablar, sentir que el mundo se ordena un poco mientras los pasos avanzan.
      Al final, cada uno encuentra su refugio. Lo importante es que no nos lo arrebaten ni la política ni el ruido del mundo.
      Un abrazo muy fuerte.

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  2. Hola Enrique. Te sigo leyendo de vez en cuando aunque no ando por los blogs.
    Sí, desde luego más vale hablar de deportes que de política, aunque la política cada vez se parece más a los equipos de futbol. El que es de un equipo que lo hace mal, sigue siendo del mismo equipo toda la vida, pero esa fidelidad no hace daño a un país, y es la única diferencia con la política sarnosa que gusta de enfrentar a los ciudadanos del mundo, y sin ir tan lejos…
    Mucho más sano hablar de deportes, cine y otras artes que nos pintan de colores. Yo me voy dentro de un ratito, hacer uno de ellos, :))).
    Un abrazo grande y feliz día.

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    1. Hola, Elda, qué alegría leerte, aunque sea a ráfagas y sin que andes mucho por los blogs. Siempre es un gusto encontrarte por aquí.
      Tienes mucha razón en esa comparación entre política y fútbol, pero con un matiz que tú misma señalas muy bien: la fidelidad futbolera no hace daño a nadie. Uno puede ser de un equipo que encadena desastres —en mi caso, mi querido RCD Espanyol de Barcelona— y seguir siéndolo toda la vida sin que eso fracture un país ni convierta la convivencia en un lodazal. La política, en cambio, parece empeñada en dividir, crispar y enfrentar incluso a quienes antes se daban los buenos días sin pensarlo.
      Por eso, hablar de deportes, de cine, de arte o de cualquier cosa que nos pinte la vida de colores es casi un acto de salud mental. A mí me encantaría seguir haciéndolo mientras camino, como hacía antes con mis amigos, pero la FSHD me ha ido apartando de esos senderos. Aun así, sigo disfrutando de esas conversaciones que alivian, aunque ahora lleguen desde otros lugares y otros ritmos.
      Que disfrutes mucho de la actividad que te espera dentro de un ratito, sea la que sea. Todo lo que nos saque del ruido y nos devuelva un poco de luz merece la pena.
      Un abrazo grande y que tengas un día precioso.

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  3. Muy buenas, Enrique. El fútbol da para mucho, para relacionarse, pero no es mi caso, lo único que deseo es que gane el Barça, así todo el mundo a mi alrededor parece más feliz. El único deporte que sigo con interés, son las carreras de motos y la F1, aunque reconozco que estas últimas son aburridas.
    Puedo hablar de política, para mí es una cosa muy seria, otra cosa son los que viven de ella.
    Un abrazo.

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    1. Me hace sonreír eso que dices de que, si gana el Barça, la gente a tu alrededor parece más feliz. Cada uno tiene sus equilibrios domésticos, y ese es un buen truco para mantener la paz social. Yo, por mi parte, sigo fiel a mi RCD Espanyol de Barcelona, aunque últimamente nos dé más disgustos que alegrías. La fidelidad futbolera tiene ese punto de irracionalidad que, al final, también nos humaniza.
      Lo de las motos y la F1 te lo compro: las motos mantienen la emoción pura, y la F1… bueno, ahí coincido contigo, cada vez cuesta más mantener el interés. Pero aun así, son temas que permiten conversar sin que se nos suba la tensión arterial.
      En cuanto a la política, entiendo tu postura. Para ti es algo serio, y así debería ser para todos. El problema —al menos como yo lo veo— es que quienes viven de ella han convertido ese terreno en un lodazal donde cuesta mantener la serenidad. Yo prefiero apartarme un poco, sobre todo ahora que, con la FSHD, ya no puedo hacer esas caminatas con mis amigos donde antes arreglábamos el mundo paso a paso. Quizá por eso valoro más las conversaciones que no desgastan.
      Un abrazo, Alfred.

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    2. Hay algo en mi vida, de un gran valor, al respecto de eso que comentas, en cuanto a relacionarse y charlar. Tengo un encuentro, que ha de haber una causa de muy fuerza mayor para impedírmelo, que consiste en un desayuno, programado cada martes, en un local de Barcelona, donde nos reunimos un grupo de 10 comensales, en donde no hay temas prohibidos, pero domina la actualidad, evidentemente. Lo que no se pierde es la buena educación y el respeto por las ideas de los otros.

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    3. Mi hermano mayor (1944), hace eso ue haces tú en distintos encuentros mensuales convenidos por distintos puntos de encuentro de mi Barcelona querida, con sus amigos de toda la vida y es su mayor fuente de energía emocional y física.

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  4. A política é sempre motivo de discussões acesas, tal como, aliás, o futebol.
    Continuação de boa semana.
    Abraço de amizade.
    Juvenal Nunes

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    1. Así es: política y fútbol encienden pasiones, pero no siempre en la misma dirección ni con el mismo humor. Mejor quedarse con lo que une y no con lo que amarga.
      Que tengas también una muy buena semana.
      Un abrazo de amistad, Juvenal.

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  5. No creas que solo hablando de política se discute, del futbol también se encuentran voces muy acaloradas.
    Ahora entiendo como sobrellevas los dolores, porque como dijo el poeta de Úbeda ser seguidor de ese club es una forma de sufrir. Ese partido de la portada conozco a tres que estaban presentes en el campo, uno de ellos en el banquillo como siempre. A este ultimo le he dicho que mejor que no salga, tanto él como su mujer están de acuerdo, entre otras cosas es por ser el doctor Oscar Luis Celada al que le ponen pocas por no decir nunca el apellido del padre en los rótulos en televisión. Por cierto tiene un hermano al que le he dicho que cuando valla por el metropolitano se disfrace ya que si ven los indios a un vikingo por allí se puede liar.

    Saludos.

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    1. Tienes razón: las discusiones no necesitan política para calentarse; basta con juntar a dos forofos del balón y ya tenemos tertulia encendida.
      Y sí, lo mío con ese club es una mezcla de fe, masoquismo y costumbre heredada. Como decía el de Úbeda, seguirlo es una forma de sufrir… pero también de reírse de uno mismo, que siempre ayuda a sobrellevar dolores y demás achaques.
      Me ha hecho gracia lo del partido de la portada: tres conocidos allí y uno en el banquillo “como siempre”. Y ese “como siempre” ya lo dice todo.
      Sobre Óscar Luis Celada, es verdad que en televisión suelen olvidarse del segundo apellido, y eso que el hombre se lo ha ganado a pulso. Si él y su mujer están de acuerdo en que no salga, poco más que añadir: a veces la discreción es la mejor medicina.
      Y lo del hermano… mejor que haga caso a tu consejo. Un vikingo paseando por el Metropolitano puede acabar en estudio antropológico o en crónica de sucesos. Que se disfrace, que allí los indios tienen vista fina y memoria larga.

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    2. Creo no me entendiste el apellido que no ponen es el del padre que es "Luis" el de la madre es "Celada" Que esta si tenía un hermano llamado Luis.
      Creo que la televisión no capto su caída al entrar a reconocer a un jugador en Valladolid, pero si lo hizo algún "buen" amigo, a mi me lo enseño la hija mayor de su hermana mayor. No lo tengo.

      Saludos.

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    3. Gracias por la aclaración, Tomas. Siempre tan perfeccionista y eso es una virtud y un don.

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  6. El fútbol no es tan importante para mí, pero cuando vienen mis hijos varones tenemos conversaciones sobre deportes, me gusta la fórmula 1, el tenis y el fútbol en ese orden, un abrazo Enrique!

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    1. Qué bonito eso de que el deporte se convierta en un puente cuando vienen los hijos. A veces no hace falta compartir la misma pasión, basta con compartir la conversación.
      Tu orden de preferencias me ha sacado una sonrisa: primero la Fórmula 1, luego el tenis y después el fútbol. Cada cual encuentra su ritmo: la velocidad, la elegancia del juego… y, al final, el balón, que siempre acaba volviendo a la mesa.
      Yo, ya ves, sigo sufriendo con mi equipo, pero también disfruto escuchando cómo cada uno vive el deporte a su manera.
      Un abrazo grande, María Cristina.

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  7. No todo merece nuestra energía ni nuestra tensión. A veces lo más sensato es elegir conversaciones que no nos enfrenten sino que nos desahoguen un poco. Discutir por un resultado tiene su gracia; salir enfadado por todo, no tanta. Yo también prefiero un rato ligero cuando el ambiente viene cargado. Soñar un poco no es evadirse, más bien coger aire.

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    1. Bien dices: no todo merece que le entreguemos nuestra energía. Hay conversaciones que desgastan como si uno llevara una mochila llena de piedras, y otras que, sin ser trascendentales, permiten aflojar un poco los hombros.
      Discutir por un gol mal anulado o por un fuera de juego dudoso tiene su gracia porque, al final, nadie sale herido. Pero enfadarse por todo —y más en estos tiempos de titulares afilados— solo nos roba aire.
      Me quedo con esa idea tuya de que soñar no es evadirse, sino respirar. A veces basta con cambiar de tema, mirar hacia algo más ligero, para que el mundo vuelva a tener un poco de espacio dentro de uno.
      Un abrazo, Angelo.

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  8. Hola Enrique ¡Qué tema planteas hoy! Las noticias ya ni vale la pena verlas/oírlas.
    No obstante, como no quiero vivir "descolgada" de la realidad, generalmente cuando me despierto, veo algún noticiero como para saber por donde anda la cosa y...
    ¡Creo que cada vez va peor!
    Y no es que no haya sucesos buenos...es que no "venden" o las otras, las malas noticias, son tantas que no queda espacio.
    Y es tan cierto eso que dices:" de política, a veces, parece que se reclutan voluntarios para una velada de boxeo". Tan así que , es estos difíciles tiempo que vivimos en Argentina, tengo amigas con las que ni se me ocurre tocar el tema pues sé que opinan diametralmente opuesto a lo que yo opino.
    Y, más vale conservar esa buena amistad de años que perderla por cuestiones que nosotras, ni siquiera discutiendo, podremos resolver.
    Siempre hay otros temas interesantes para conversar en los que, aún disintiendo, no se "arma un ring y piña va piña viene" (metafóricamente, claro)
    Fuerte abrazo
    ¡Feliz viernes!

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    1. Hola… ¡y qué bien expresas algo que muchos sentimos! Coincido plenamente contigo: las noticias se han vuelto un ejercicio de resistencia más que de información. Una mezcla de ruido, sobresaltos y ese afán por destacar siempre lo peor, como si lo luminoso no mereciera espacio porque no “vende”.
      .
      También me pasa eso que dices: uno quiere estar al tanto, no vivir desconectado del mundo, pero a veces basta con un noticiero breve para sentir que el día empieza cuesta arriba. Y sin embargo, como bien señalas, hay sucesos buenos, gestos nobles, historias que reconcilian… solo que quedan sepultadas bajo la avalancha de lo otro.
      .
      Lo de la política es tal cual: más que diálogo, parece un ring improvisado. Y haces muy bien en cuidar esas amistades de años. Hay afectos que valen infinitamente más que cualquier discusión que, al final, ni tú ni yo ni nadie de a pie puede resolver. La amistad, cuando es verdadera, merece ser preservada de esos choques inútiles.
      .
      Por suerte siempre quedan otros temas que nos unen, que nos hacen pensar, reír, recordar… y que no requieren guantes de boxeo. Conversaciones que alivian, como los deportes, o como estas charlas que nos devuelven un poco de serenidad.
      .
      Gracias por tu comentario tan sentido. Te envío un fuerte abrazo y mis mejores deseos para este viernes que empieza.

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  9. Uy yo soy de las que ve los titulares y no ve noticias de deportes. Te mando un beso.

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    1. Es lo mejor, querida Judit.
      Feliz viernes, escritora.

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  10. Cada vez más creo en Borges: ""Cuando converso con alguien siempre trato, hago lo posible, porque el interlocutor tenga la razón. Además la idea de una discusión es errónea. Debiera ser una colaboración, una investigación para llegar a un fin y no importa si el fin queda de este lado o del otro bando..."
    Abrazo siempre inspirador amigazo al otro lado del charco atlántico!!

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    1. Cada vez que releo esas palabras de Borges siento que nos está guiñando un ojo desde algún rincón del tiempo: la conversación como colaboración, no como pulso; como búsqueda compartida, no como ring. Y tú, Carlos, lo traes justo donde más falta hace: en este mundo de noticias que cansan, de opiniones que se atrincheran, de voces que suben el volumen pero no la lucidez.
      Tu guiño al otro lado del charco me llega como un soplo de aire limpio. Porque al final, cuando uno conversa con alguien que aprecia, lo que importa no es “ganar”, sino entender, acompañar, afinar juntos la mirada. Y ahí Borges tenía razón: la razón no es un trofeo, es un puente.
      Abrazo grande, de esos que cruzan océanos sin pedir permiso, y gracias por recordarme —una vez más— que la palabra, cuando se usa con humildad, sigue siendo un lugar donde descansar.

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  11. Hola Enrique . No soy mucho de futbol, del Barça desde luego y de la Real Sociedad porque mi mujer es de alli y es de la Real.
    Pero desde luego de Politica mucho menos .
    No me interesa para nada y menos con los politicos que tenemos .

    Espero hayas pasado un buen viernes .
    Un saludo.

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    1. Me hace sonreír esa mezcla tuya tan honesta: poco de fútbol, menos de política, y mucho de vida tranquila. Al final, cada uno se queda con lo que le aporta algo bueno, y eso también es una forma de sabiduría. Que seas del Barça y de la Real por tu mujer ya dice mucho: las lealtades más bonitas suelen venir de casa, no de las portadas.
      Y sobre la política… te entiendo más de lo que imaginas. Con el panorama que tenemos, a veces lo más sano es mantener distancia y cuidar la serenidad propia. No todo merece nuestra energía.
      El viernes fue bueno, sí, y más aún al cerrar el día leyendo comentarios como el tuyo, que aterrizan y descomprimen.
      Un saludo grande, Joaquín, de esos que se dan sin prisa y con agradecimiento.

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