02/03/26

Amor maduro, amor que sostiene

Cuando el amor deja de ser promesa y se convierte en raíz.

Imagen de Grok

02 marzo 2026

- Hay un amor que solo se descubre con los años. No es aquel temblor adolescente con el que te enamoraste de ella a los diecisiete, ligero y desbordado, sino otro mucho más profundo, más carnal, más verdadero. Es el amor que nace cuando comprendes que ya no sois dos, sino un único ser que respira en dos cuerpos. Ese amor que te hace saber, sin dudarlo, que sin ella no podrías vivir… y que Ella, solo de imaginar perderte, llora en silencio.

- Es un amor que se despierta en los pequeños gestos: abrir los ojos en mitad de la noche, mirarla dormir, sentir que respira, que vive… y entonces poder dormir tú. Es un amor que duele cuando caes y no puedes levantarte, porque sabes que Ella vive esos momentos como los peores de su vida. Y aun así, si pudieras cambiarte por Ella, lo harías sin pensarlo.

- Con los años descubres que este amor tiene raíces profundas, raíces que se aferran al alma como el oro al capital, como el sentimiento al deseo más íntimo. Es un amor que no se desgasta, que no se negocia, que no se rinde. Algunos lo llamamos amor para siempre. Otros, simplemente, amor eterno.

- Y quizá, en un mundo que parece vivir de prisa, dividido y cansado, este amor maduro sea también una forma de esperanza. Un recordatorio de que todavía existen vínculos capaces de sostener, de sanar, de iluminar. Que aún hay miradas que abrigan, manos que acompañan y vidas que se entrelazan para resistir la intemperie. Tal vez el futuro dependa, en parte, de que sepamos cuidar este amor que no hace ruido, pero que lo cambia todo.

4 comentarios:

  1. Y que son muy afortunados por tenerse! Un abrazo Enrique!

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  2. Cuando llega el momento de separarse, ya sabemos que la naturaleza es cruel, te das cuenta de todo eso y de la huella que te deja.
    Un abrazo.

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  3. Llevo treinta y ocho años con mi mujer, y cada día doy gracias a la vida de que hace casi cuatro décadas ella me eligiera a mí para amarme, y yo me dejé llevar por su amor siguiendo el consejo de Unamuno de enamorarse de quien te ame realmente. Había tenido amores anteriores bastante dramáticos y problemáticos, pero cuando llegó ella y yo me dejé elegir, mi vida cambió en todos los extremos, y aún agradezco que esto fuera así. Lo más valioso de nuestra convivencia es que no invadimos el terreno del otro; mi mundo personal e intransferible sigue en pie. No somos invasivos ni queremos saber todo del otro. Claro que hay cosas que no se pueden compartir, son personales y pertenecen al fuero íntimo. Quizás esta sea la clave de nuestra perdurabilidad, y sobre todo porque yo la admiro a ella. Un amor sin admiracion mutua no puede funcionar. Somos muy diferentes, radicalmente diferentes, pero eso espolea con mayor interés nuestra relación. Claro que para mí ella es imprescindible, aunque vivo en soledad la mayor parte de mis debates internos. Saludos.

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  4. Has elaborado una auténtica oda al amor verdadero que ha madurado con los corazones unidos. Dos juncos que se tuercen por el tiempo transcurrido apoyándose uno en el otro para mantenerse firmes.
    Una preciosidad de amor que será infinito. Felicidades por ello, y por expresarlo de esa manera tan tuya de mirar y sentir.
    Un cálido abrazo Enrique.

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