02 enero 2026
- Estamos en esos días en que a la hora de colocar el año de la fecha solemos equivocarnos y ponemos la del año vencido. Pasan los años y lo que antes me parecía un error dramático, hoy me paro, lo observo y sonrío.
- Ayer, mientras veía el final del Concierto de Primero de Año en TV, llegué a emocionarme al escuchar el inmortal vals del Danubio Azul y mucho más cuando vi a ese público amable, contento, sonriente, y muy unido (gente que llega al concierto desde todo el mundo), dando palmas al ritmo de la Marcha Radetzky mientras el director, Yannick Nézet-Séguin, les dirigía desde la platea muy animadamente. ¿Cuál era el motivo de mi emoción? - yo mismo me preguntaba.
- No se trata de saber si ese estado que el concierto produce en mi es algo que viene muy unido a eso que tanto le hace sonreír a nuestro amigo Ernesto y que llamamos ... "esa cierta edad", no, seguramente no es eso, yo quiero creer que esas emociones se producen por evocar parte de esos grandes momentos de nuestra propia vida y que (en un momento especialmente nostálgico), nos recuerda que uno de los grandes logros a conseguir en este nuevo año no es algo específico, ni especial. No deseamos que el año nuevo nos traiga nada, no, solo quisiera (como anteayer bien decía una de nuestras grandes blogueras amigas), bastará con que no se lleve nada de lo que tenemos.
- Emociones que lejos de declarar o aparentar un estado de ánimo en crisis, tiene un origen altamente satisfactorio y que no es más que una declaración de amor a la vida, tanto la vivida, como la vigente, como la que aún anhelamos disfrutar.
- Recordar es amar, amar es sentir, sentir es vivir, por ello y para ello: ¡¡¡Vivamos!!!

A mí, ese concierto me trae muchos y gratos y buenos recuerdos, de esos irrepetibles, por con quién, fueron compartidos.
ResponderEliminarLo vi en diferido, pero aplaudes igual, es esa comunión que hay al estar en un acto comunitario, aplaudes a la vida.
Abrazo y feliz Año Nuevo.
Dices bien, comparto ese sentir, Alfred, aplaudes la vida.
EliminarUn fuerte abrazo y el principal deseo del año era haber llegado hasta aquí y ya se cumplió.
Un fuerte abrazo.
Bom ano de 2026.
ResponderEliminarAbraço de amizade.
Juvenal Nunes
Muito obrigado, Juvenal. Que 2026 nos encontre com saúde, serenidade e essa amizade que atravessa calendários.
EliminarUm abraço grande, sempre com estima.
Esto de aplaudir mirando por TV, como dice Alfred, me ha pasado luego de escuchar musica que emociona, tu concierto lo guardo para escuchar mas tarde, recordar es amar, un abrazo de Año Nuevo, Enrique.
ResponderEliminarGracias, María Cristina, sí, recordar es amar.
EliminarUn fuerte abrazo
Como nos dices el ver esa emocionante interpretación es como para ponerte los pelos de punta (bueno los míos no mucho).
ResponderEliminarSaludos.
Jajajajajaja. tu fino humor me impresiona siempre y se agradece, Tomás.
EliminarUn fuerte abrazo.
Estoy totalmente de acuerdo contigo. El recordar no es nostalgia la mayoría de las veces, sino revivir buenos momentos y si por medio va la música, mucho más con lo cual casi llega uno a las lágrimas.
ResponderEliminarMis hijas estaban viendo el concierto en la tele y cuando sonó la Marcha Radetzky, una de ellas y yo nos pusimos a bailar, es una música tan vibrante que revoluciona los pies jajaja.
Y todo lo dice el titulo de tu relato: Recordar es amar.
Un cálido abrazo Enrique.