10 noviembre 2025
- Dicen que Mario Benedetti escribió: “No hay enfermedad que no pueda curar la felicidad.” Y yo añadiría: no hay medicina más poderosa que un día con los nietos.
- Porque eso es lo que siento cada vez que comparto tiempo con ellos. Es como si la vida me regalara una recarga emocional, una chispa de energía que revitaliza esta alma ya curtida por los años. Estar con los nietos es mágico. A veces desafiante, sí, porque ellos crecen, tienen sus propios mundos, sus amigos, sus intereses… pero incluso en esa distancia que a veces se abre, hay una conexión que no se rompe.
- Tengo amigos que no tuvieron hijos. Algunos se refugian en sus sobrinos, otros ni eso. Y aunque no lo digan, la soledad les pesa. Les cuesta mantener encendida la llama de las ganas de vivir. Por eso, cuando me preguntan cuál es la mejor etapa de la vida, no dudo: ¡Esta! ¡Ser abuelo! Y lo digo con el corazón en la mano: No tengáis miedo a haceros viejos, si tenéis nietos, será la mejor etapa de vuestra vida.
- Claro, también he aprendido a contener ese entusiasmo cuando estoy con quienes no han tenido esa suerte. Pero por eso mismo, me nace animar a los jóvenes: tened hijos si podéis, criadlos con amor, educadlos con ternura. No solo por ellos, sino por vosotros mismos. Porque formar una familia es también construir un refugio vital y emocional para el futuro.
- Sé que hoy muchos jóvenes dudan. Prefieren vivir sin ataduras, sin complicaciones, sin que la maternidad o la paternidad interfieran en sus planes profesionales o económicos. Lo entiendo. Pero también sé que el amor verdadero, el que se cultiva en pareja y se multiplica con los hijos, puede ser el motor de una vida plena.
- Así que mi mensaje es este: no tengáis miedo a comprometeros, a formar pareja, a tener hijos. Porque si lográis equilibrar eso con vuestra vida profesional, os espera una felicidad profunda y duradera. Y cuando lleguen los nietos, si llegan, descubriréis que la vejez puede ser una etapa luminosa, llena de sonrisas, juegos, abrazos y ganas de seguir viviendo.
Hola Enrique. Una hermosa reflexión. Se nota que está escrito desde el fondo del corazón y la experiencia. Los nietos realmente son una bendición, una fuente inagotable de amor y alegría. Ellos les dan la luz a nuestras vidas. Un abrazo
ResponderEliminarCoincidimos, Neuriwoman, son el alimento vital de nuestras ganas de vivir.
EliminarUn fuerte abrazo para un feliz lunes.
Creo olvidaste decir algo muy importante que los padres deben decir a sus retoños cuando deciden tener hijos. ¿Te acuerdas de todo aquello que te prohibí ? ante la contestación en positivo, contestarle "a esta criatura se lo dejare hacer".
ResponderEliminarSaludos.
Sí, olvidé muchas cosas, Tomás, gracias por recordarlo aquí.
EliminarUn fuerte abrazo.
¡Son realmente lo mejor del mundo!
EliminarUm abrazo afectuoso
~~~
Gracias, Majo, yo pienso igual que tú.
EliminarUn fuerte abrazo
Me alegra que disfrutes con tus nietos, Enrique. Yo no puedo saber lo que es tener nietos, me imagino que será como tener hijos que para los míos todavía no ha llegado el momento, primero antes deben tener una estabilidad laboral, y después ya pensarán en ello. Pero tengo amigas que tienen nietos, y están muy ocupadas con ellos porque los hijos trabajan y ellos tienen que hacer de padres. Llevarlos al colegio, darles la comida etc. A mí los niños me encantan, siempre me han gustado mucho. Pero todavía no ha llegado el momento de ser abuela.
ResponderEliminarQue estés pasando un feliz día.
Un abrazo.
Gracias, María. Si lo consigues te darás cuenta de que es lo mejor de la vida, en otro caso y hoy no lo he escrito en este post, diré que también tengo amigos que no tienen nietos, ni hijos y son tan felices.
EliminarUn fuerte abrazo.
Hoy los jóvenes no quieren saber nada con tener hijos. Creo que allá como aquí eso pasa... Y espero que pase pronto o lamentaremos el futuro porque no podrán proyectarse como en ellos nos hermos proyectado nosotros... Porque eso es lo que refieres. Tan bien te proyectaste en tus hijos que ellos así te dieron esos nietos que te hacen confiar en el futuro...
ResponderEliminarAbrazo admirado amigo!!
Cuan bien lo has descrito, maestro Perrotti. Eres sabio y un gran poeta.
EliminarUn fuerte y largo abrazo.
Es una bella forma de ver la vida. Te mando un beso.
ResponderEliminarDoy fe de ello, escritora.
EliminarUn abrazo, Judit.
Estoy plenamente de acuerdo contigo... Es un día intensamente feliz cuando por primera vez tu nieto te llama "abuelito"... Las vivencias que nos regalan son inolvidables...
ResponderEliminarUn abrazo fuerte, amigo
Me emociona, incluso, cuando eres tú quien lo ha escrito aquí y ahora. Así es, querido Ildefonso.
EliminarUn abrazo.
Es muy cierto, Enrique, tengo tres nietos, dos varones de veinticinco y treinta y una de casi 16 que ayudé a criar. La alegría que nos brindan no tiene parangón, los mayores nunca se olvidan de mandar mensajes y estar atentos. La más chica me extraña siempre en su decir, es que por muchos años estuvimos a la par! Y el mayor ya tiene planes de darme un biznietito! Un abrazo!
ResponderEliminarAy, María Cristina, esa si es una gran dicha a la que no todos llegan ¡¡¡tener un biznieto!!! Serás muy afortunada, es decir, aún más.
EliminarUn fuerte abrazo.
Suscribo cada palabra que nos dejas en la que derochas amor y alegria, los nietos nos llenan la vida, son un regalo
ResponderEliminarUn abrazo agradecido por compartir
Gracias, Stella., eres muy amable.
EliminarUn abrazo.
Muy cierto todo lo que dices amigo .
ResponderEliminarY hay que aconsejar a los jóvenes que busquen pareja , que elijan bien y que tengan paciencia con todo .La vida es muy bonita y hay que compartirla con la pareja , luego con los hijos y sobre todo , como bien dices , con los nietos mas tarde .
Realmente estar con los nietos es recordar cuando uno tenia hijos pequeños .
Gracias por esta bonita reflexión
Un gran abrazo amigo.
Gracias, Joaquín, agradezco tus palabras ... ayudan.
EliminarUn fuerte abrazo.
La foto ya desprende felicidad. Y también tu escrito. Si que nos hubiera gustado tenerlos Enrique. Pero respetamos las decisiones. Difícil lo tienen hoy trabajando la pareja y llegando a casa al anochecer. También nos alegramos por esos abuelos felices que conocemos y nos cuentan sus aventurillas con ellos.
ResponderEliminarA seguir disfrutando con esa recarga emocional que tan feliz te hace. Gracias.
Buena semana.
Un abrazo.
Gracias a ti, Laura. Seguro que la vida te estará aportando otras muchas razones que hacen que tu vida sea muy feliz.
EliminarUn fuerte abrazo.
Hola Enrique. Pues yo tengo tres hijas y no tengo ni tendré nietos pq ya son muy mayores y no han tenido
ResponderEliminarintención parece ser. Y en cuanto a mí, pues no lo echo de menos porque no los he conocido, y egoístamente pienso que estoy más tranquila porque tengo menos amores por quién sufrir.
Cierto que entiendo lo que sentís los abuelos sobre todo cuando son pequeños. Pero a cambio tengo a mis hijas que son y serán siempre mis niñas, :))).
Muy tierna tu reflexión que me ha encantado leer.
Un abrazo.
"Gracias, Elda, por compartir tu sentir tan sincero. Me parece muy hermoso lo que dices: que tus hijas siempre serán tus niñas, y eso es un tesoro que no se pierde nunca. Cada vida se llena de afectos de distinta manera, y lo importante es que esos amores nos acompañen y nos den fuerza. Los nietos son una dicha para quienes los tenemos, pero el cariño de los hijos también es un regalo inmenso que nunca se apaga. Me alegra que mi reflexión te haya gustado, y aún más leer la tuya, que me recuerda que la felicidad se encuentra en cada historia personal.
EliminarUn fuerte abrazo."
No tengo hijos ni nietos y tomo de buena fe lo que dices
ResponderEliminarPaz
Isaac
Seguro que has sabido encontrar mil razones para ser tan feliz como los que decimos serlo teniendo nietos. Tus textos lo proclaman.
EliminarUn fuerte abrazo.
Bueno amigo mío.
ResponderEliminarNo cabe negar que eres abuelo. Y sí, es una condición entrañable. Que quien no los tiene, no la experimenta.
Recuerdo que a los pocos días de nacer mi nieta mayor, 21 años, iba yo por la calle y una vecina por mi espalda me llamó "Aitxitxe". Abuelo en euskera, y con ese diminutivo cariñoso. Me volví extrañado para ver a quién dedicaban ese título... ¡No estaba hecho a la idea!
Si bien comparto todos tus comentarios sobre nietos, como abuelo que eres, veo que me encuentro en una posición algo diferente a la tuya, según creo entender al leerte. No digo que sea mejor o menos mejor. Pero tú pareces diferenciarla...
No sé si llegaré alguna vez a esa condición de "viejo" que comentas... :))))) Hoy, y por muchísimos años, estoy en la etapa de "los que tenemos una edad". ¡Y aquí pienso seguir! (Con o sin capas de cebolla zen)
Fuerte abrazo, querido amigo. Me consta tu satisfacción por esos nietos. Y en general por cualquier circunstancia de tu vida... vitalista!
Querido amigo Ernesto, Me ha encantado tu comentario, tan lleno de matices y de esa mirada profunda que siempre aportas. Esa anécdota del 'Aitxitxe' me parece preciosa, porque refleja cómo la vida nos sorprende con títulos que no buscamos, pero que nos abrazan con cariño.
EliminarCoincido contigo: ser abuelo es una condición entrañable, pero cada uno la vive de manera distinta. Tú lo expresas desde esa etapa de 'los que tenemos una edad', que también es luminosa y vital, y me parece muy sabio que la reivindiques sin prisa por llegar a lo que llamamos 'vejez'. Al final, lo importante es que cada etapa nos regale motivos para seguir celebrando la vida, con o sin nietos, con o sin capas de cebolla zen.
Yo, por mi parte, me siento afortunado de que mis nietos me den esa chispa extra de energía, pero también sé que la vitalidad está en la actitud, en la forma en que uno se planta ante los días. Y ahí, amigo mío, tú eres un ejemplo.
Un fuerte abrazo, con gratitud por tu reflexión y por recordarme que la edad, más que un número, es un estado del alma.
Descubrí lo hermoso que es tener nietos hace apenas cinco años, cuando nació mi primer nieto y para mi sorpresa descubrí un amor enorme que me llena el alma. Este año nació el segundo y ambos me regalan hermosos momentos.
ResponderEliminarAbrazos
Coincido contigo, Cecilia, es lo mejor de la vida. Un suceso que nos cambia el sentido de la vida y de como vivirla a partir de ellos.
EliminarUn fuerte abrazo.
Descubrí lo hermoso que es tener nietos hace apenas cinco años, cuando nació mi primer nieto y para mi sorpresa descubrí un amor enorme que me llena el alma. Este año nació el segundo y ambos me regalan hermosos momentos.
ResponderEliminarAbrazos
Coincido contigo, Cecilia, es lo mejor de la vida. Un suceso que nos cambia el sentido de la vida y de como vivirla a partir de ellos.
EliminarUn fuerte abrazo.
Duplicas algunos comentarios porque, imagino, creerás que no ha entrado. Lo hago así (aprobación), porque tuve un tiempo muy malo con una bloguera de Miami que me dio muchos problemas.
EliminarLamento esa molestia.
Hola Enrique, me parece que cuando mi señal de internet no es buena se duplican al creer que no se envío. Referente a lo que me cuentas, si supe algo de esto, parece que dio problemas a muchos. Que lástima.
EliminarUn abrazo!
Hay mucha gente por ahí en las redes que se comporta de una manera inexplicable.
EliminarUn abrazo, Cecilia.