"Aprender a apreciar la vida por el simple hecho de vivirla, y vivirla bien. Elegir con quién, elegir por qué, y no dejar que lo esencial se nos escape mientras corremos detrás de lo urgente."
Es mejor soñar
Escribo en este rincón olvidado y escondido del mundo para pasar inadvertido, no quiero ser, sólo estar
15/01/26
Lo que la vida te susurra cuando la escuchas
13/01/26
Debe ser horrible verse así, sin poder pagar, sin poder vivir
Estábamos en la cola de la Caja X. Delante, un hombre de mi edad, encorvado, con su chándal, sus bambas y su compra entre las manos. Tenía cara de susto y un aire de estar un poco perdido. Al llegar el momento de pagar, la cajera le dice que no llega con lo que ha puesto sobre el mostrador: unas monedas y unos billetes arrugados que había soltado abriendo el puño. El hombre, de acuerdo con la chica, empieza a retirar productos… y, de pronto, detrás de mí, escucho la voz de mi otra mitad diciendo: “No, no, páselo todo”.
Ese “todo” fueron apenas unos pocos euros más, pero bastó para que tanto la cajera como ella, mi otra mitad, acabaran con los ojos enrojecidos y unas benditas lágrimas asomando. El hecho no tendría mayor importancia si no fuera por el acto de solidaridad que ella tuvo… y por el arrepentimiento que me provocó a mí no haber sido capaz de decirlo antes que ella. Pero lo más curioso y sorprendente fue que el hombre, con una expresión bondadosa y una mueca casi de perrito agradecido, nos dijo: “Gracias, muchas gracias” (sonriendo tristemente), “luego paso y les dejo un cheque”.
- Seguramente mi admirable y agradecido compañero de cola vive en otro mundo. Su felicidad, probablemente, irá ligada a una buena parte de su aparente ignorancia. Pero a mí, a nosotros, nos transmitió algo que no se puede explicar, aunque sí nos puso, una vez más, los pies en la tierra. Cuando le pregunto a madtlv, hoy y aquel día, tras el bendito acto de nuestra cola en Carrefour, me dice algo que me hiela la sangre: “Enrique, debe ser horrible verse así, sin poder pagar, sin poder vivir”.
- Es muy bonito vivir, muchísimo, pero a veces se nos olvida que para, quizás, demasiados también es muy difícil.11/01/26
Viernes la nuit: cuando la conversación, una buena copa y la amistad hacen que el mundo vuelva a tener sentido.
11 enero 2026
- Las conversaciones que se producen cuando los amigos nos reunimos en ese bendito encuentro que bauticé como “viernes la nuit” (y más aún cuando todos somos ya de la llamada “cierta edad”), suelen arrancar con un optimismo admirable. El primer brindis siempre llega cargado de alegría y de esa esperanza tranquila que da la experiencia. Pero basta que algún compañero imprudente abra el melón de la geopolítica o del desorden internacional (y, en menor medida, de nuestras cuitas patrias), para que el tono empiece a oscurecerse, como si la noche quisiera recordarnos que también existen las sombras.
- Y, claro, nunca faltan los feroces cenizos de guardia: esos que disfrutan terraplanizando el mundo y recomendando cascos o mascarillas para protegernos de las supuestas fumigaciones venenosas con las que (según ellos), los aviones pretenden aniquilar a jubilados y parados. Pero, dejando a un lado a esa minoría "tan creativa", siempre acaba imponiéndose la serenidad de quienes ya tenemos el corazón de vuelta de lo que hagan y/o digan los políticos (que no de la política). Al final, lo que se nos ve (y se nos nota), es que somos unos afortunados: disfrutamos de lo vivido, celebramos el presente y confiamos en que lo que quede por venir nos depare todavía buenos momentos. Y lo hacemos acompañando a nuestro entorno y especialmente a los más jóvenes, animándolos (en aquellos momentos en que podemos hacerlo), a tomar las riendas de ese futuro que ya empieza a ser y es, suyo.
- Quizá por eso, cada viernes la nuit termina con una sensación de gratitud difícil de explicar. A nuestra edad, uno aprende que la vida, con sus luces y sus tropiezos, sigue siendo un regalo inmenso. Y que soñar con un futuro en paz y libertad no es ingenuidad, sino un acto de resistencia amable. Mientras podamos seguir reuniéndonos, riendo, discutiendo y brindando por lo que vendrá, ese sueño seguirá vivo.
09/01/26
El silbido de mi abuelo
07/01/26
Motivos y compañia para brindar
05/01/26
Poema para una bella Noche de Reyes
En la noche callada, cuando el mundo se aquieta, y los niños sueñan alto con camellos y cometas, dos adultos se miran, cómplices, sin prisa, como quien guarda un tesoro que no cabe en la risa.Los Reyes cruzan cielos, desiertos y distancias, pero el regalo más grande lo tenemos en casa: tu mano en mi mano, tu voz que me acompasa, tu forma de mirarme que enciende la esperanza.Mientras los pequeños dejan zapatos en la entrada, nosotros dejamos sueños sobre la almohada: los que se construyen juntos, día a día, sin magia de oriente… pero con la nuestra, bien viva.Que Melchor traiga calma, que Gaspar deje ternura, que Baltasar nos regale la fuerza que perdura. Y que, al amanecer, cuando la casa despierte, sigamos siendo nosotros… mi regalo, mi suerte.
¡¡¡FELIZ DÍA DE REYES!!!
04/01/26
Entre camellos, recuerdos y ruido ajeno
Lo que la vida te susurra cuando la escuchas
15 enero 2026 - Todos tenemos a ese buen amigo que, de vez en cuando, nos recuerda y que yo repito en cuanto se me olvida, que ya no tenemos...
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17 septiembre 2025 - Hoy no me siento bien. No por mí, sino por lo que veo en el mundo que heredarán nuestros hijos y nietos. Un mundo que...
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19 septiembre 2025 - No siempre somos capaces de ver en algo o en alguien todo aquello que tiene oculto en su interior o que, simplemente,...






