07/01/26

Motivos y compañia para brindar



07 enero 2026

- Se terminó el ciclo de lo que llamamos "tiempo Navideño". Me levanté con, quizás, un cansancio nuevo en las piernas, pero notaba que mi alma me sonreía, aunque no sé si maliciosa o bondadosamente. Lo sé, ni hoy, ni mañana me voy a pesar, pero queda el regustillo a pecado venial de las inolvidables horas de comer y ver a todos en la mesa; queda también al abrazo aún reciente de la feliz "muchachada de humanos" que se han movido a nuestro alrededor durante este tiempo (nietos, familia, amigos), y, sí, todo eso se ha quedado atrás, pero como le sucede a la buena fruta o al buen vino, ese tratamiento recibido y vivido ayuda a ser mejor, más bueno, más feliz y, seguramente (también), más orondo.

- Nada nuevo, son ya muchos años experimentando ese engañoso placer postnavideño del "se acabó" y aunque los intentas comparar con otros de otras épocas, sabes que el mejor será siempre el del año que viene o, al menos, con las manos juntas en plegaria y ya con la muy cierta edad que llevamos encima, así lo pides.

Y así seguimos, año tras año, aceptando que la vida avanza a golpes de calendario, pero también descubriendo que cada ciclo deja un poso que nos sostiene. No importa si las piernas protestan o si la báscula nos mira con sorna: lo esencial es que seguimos aquí, con la memoria llena de abrazos recientes y la esperanza puesta en los que vendrán. Enero siempre empieza con un suspiro, sí, pero también con una promesa: la de seguir celebrando, aunque sea en voz baja, que aún tenemos motivos y compañía, para brindar.

05/01/26

Poema para una bella Noche de Reyes

Zapatos especiales para el balcón en Noche de Reyes

05 enero 2026

- En un día como el de hoy, en el que me toca ser el Melchor de la noche, no diré mucho, sólo daré un consejo para todos aquellos que creen haberse portado muy bien durante todo el año: Pongan un zapato bien grande en el balcón y en la mesa del comedor, no me sean ustedes (los papases de los niños), unos rancios y austeros vigilantes de la moral, de la salud o del bolsillo estrecho y pongan unas buenas copas, un buen roscón y algún terrón de azúcar negro para quien se lo merezca. Los RRMM vienen muy cansados tras ese largo viaje y necesitan recuperar fuerzas.

- Aquí dejo mi poema de hoy para esa bendita noche de Reyes:

En la noche callada, cuando el mundo se aquieta, y los niños sueñan alto con camellos y cometas, dos adultos se miran, cómplices, sin prisa, como quien guarda un tesoro que no cabe en la risa.

Los Reyes cruzan cielos, desiertos y distancias, pero el regalo más grande lo tenemos en casa: tu mano en mi mano, tu voz que me acompasa, tu forma de mirarme que enciende la esperanza.

Mientras los pequeños dejan zapatos en la entrada, nosotros dejamos sueños sobre la almohada: los que se construyen juntos, día a día, sin magia de oriente… pero con la nuestra, bien viva.

Que Melchor traiga calma, que Gaspar deje ternura, que Baltasar nos regale la fuerza que perdura. Y que, al amanecer, cuando la casa despierte, sigamos siendo nosotros… mi regalo, mi suerte.


¡¡¡FELIZ DÍA DE REYES!!!

04/01/26

Entre camellos, recuerdos y ruido ajeno

Fort Apache y otras certezas que no se olvidan



04 enero 2026

- Mientras el mundo parece enloquecer intentando entender el conflicto venezolano, por aquí parece que lo consideramos un espectáculo más de los que nos tienen acostumbrados las distintas cadenas de radio y televisión nacional. Para ellas esta noticia y sus incidencias (minuto a minuto), es como hueso para perro casero, no lo van a soltar en días, quizás en semanas lo cual puede resultar preocupante para quienes consumen bodrios de programas en las que todos los contertulios pelean para ver quien habla más fuerte e interrumpe más al otro para hacerse valer y así ganar puestos en el escalafón de la cola de los pretendientes a ser llamados para sucesivos programas.

- Pues bien, mientras el mundo parece dispuesto a dejarse convencer por la bondad y/o maldad del resultado de esta gesta venezolanoamericana, nuestro mundo, el más cercano, se debate en saber si todavía tienen edad los más pequeños para creerse lo de los camellos y los RRMM que vendrán la noche del día cinco a favorecer los deseos de todos los que hayan escrito una buena y convincente carta reclamando su parte de los regalos de la familia y para ver si los benefactores serán capaces de tomarse las copas del vino y los dulces que estarán allí preparados para ellos mientras el abuelo se ofrece a recibirlos y "compartir" charla, dulces y copas con los de Oriente.

- A veces creo que nada cambia, no sé. Quizás nuestros niños (los de hoy), ya no sean tan inocentes como lo éramos nosotros, pero yo sí creo en ello y en aquellas largas noches (ahora convertidas en la Noche de la Verbena del Roscón), en los que desde la cama hasta oía el ruido de los camellos, las voces de los RRMM y los golpes de distintas cajas al destriparse. Ver el Fort Apache con los soldaditos de plomo bien uniformados dentro del fuerte y a los Apaches montados en sus caballos encima de la mesa del comedor provocaba lágrimas de alegría, mientras mis adorables Padres disfrutaban con el espectáculo que yo ofrecía ya que mis hermanos eran mayores que yo y la inocencia la habían dejado en sus primeros guateques.

- Concluyo hoy, una vez más, dando gracias a la vida la cual me ha permitido llegar hasta aquí para que pueda comerme a besos a mis niños y a todos cuantos me rodean, mientras la abuela ponga su cabeza en mi hombro a la vez que observaremos el espectáculo que supone verlos (aún y sin la inocencia de los niños del ayer), disfrutar abriendo cajas mientras siguen emocionados comprobando que lo pedido se corresponde con lo "llegado". 

- Queda un día, pero a veces un día es toda una vida. 



02/01/26

Recordar es amar ...

 02 enero 2026

- Estamos en esos días en que a la hora de colocar el año de la fecha solemos equivocarnos y ponemos la del año vencido. Pasan los años y lo que antes me parecía un error dramático, hoy me paro, lo observo y sonrío.

- Ayer, mientras veía el final del Concierto de Primero de Año en TV, llegué a emocionarme al escuchar el inmortal vals del Danubio Azul y mucho más cuando vi a ese público amable, contento, sonriente,  y muy unido (gente que llega al concierto desde todo el mundo), dando palmas al ritmo de la Marcha Radetzky  mientras el director, Yannick Nézet-Séguin, les dirigía desde la platea muy animadamente. ¿Cuál era el motivo de mi emoción? - yo mismo me preguntaba.

- No se trata de saber si ese estado que el concierto produce en mi es algo que viene muy unido a eso que tanto le hace sonreír a nuestro amigo Ernesto y que llamamos ... "esa cierta edad", no, seguramente no es eso, yo quiero creer que esas emociones se producen por evocar parte de esos grandes momentos de nuestra propia vida y que (en un momento especialmente nostálgico), nos recuerda que uno de los grandes logros a conseguir en este nuevo año no es algo específico, ni especial. No deseamos que el año nuevo nos traiga nada, no, solo quisiera (como anteayer bien decía una de nuestras grandes blogueras amigas), bastará con que no se lleve nada de lo que tenemos.

- Emociones que lejos de declarar o aparentar un estado de ánimo en crisis, tiene un origen altamente satisfactorio y que no es más que una declaración de amor a la vida, tanto la vivida, como la vigente, como la que aún anhelamos disfrutar.

- Recordar es amar, amar es sentir, sentir es vivir, por ello y para ello: ¡¡¡Vivamos!!!



- Un concierto, si tenéis tiempo, para no perdérselo.


31/12/25

El fin de un calendario, el inicio de otro: ¡¡¡Feliz 2026!!!



31 diciembre 2025

- En este último día del viejo calendario, cuando el año se nos va soltando su última página, algo en el aire se vuelve distinto. La noche que llega será mágica, llena de deseos, de espacios compartidos, de sentimientos que se rozan y se reconocen. Y, sobre todo, traerá esa inmensa sensación de que vivir (simplemente vivir), es tan hermoso como lo ha sido llegar hasta aquí.

- Cierras los ojos y el escenario del tiempo te lleva a otras grandes obras maestras de tu existencia. Recuerdas a quienes ya no están, los nombras en silencio, los sientes cerca. Y al mismo tiempo abrazas a quienes siguen moviéndose a tu alrededor, sosteniéndote, acompañándote, dándote motivos para seguir celebrando.

- Y entonces, cuando la última campanada de la medianoche marque el comienzo de un nuevo capítulo, llegará ese gesto que lo resume todo: un beso sencillo, bello y majestuoso a la persona que más quieres en este mundo. Un beso que dice “gracias”, que dice “aquí sigo”, que dice “vamos juntos un año más”.

- Porque la vida es como un instante que se enciende, un recuerdo que nos abraza, un deseo que se renueva.

29/12/25

La vida es esto. Lo demás… no merece el nombre.


Fotografía de Henri Cartier Bresson

29 diciembre 2025

- Amaneces antes de tiempo, expulsado suavemente de tus sueños por urgencias del cuerpo, y lejos de maldecir el instante, descubres que ese pequeño sobresalto tiene su gracia: los sueños siguen ahí, intactos, como si aún caminaras dentro de ellos.

- El frío te recibe sin ceremonias, un frío brusco, casi insolente, que te recuerda la economía de los pobres: siempre bajando sin avisar. Buscas en la cocina algo tibio que calme el temblor, mientras el sueño (ese animal dócil), continúa respirando muy cerca de tu alma.

- El mundo gira, la luna se desplaza como si también tuviera prisa, y tras la cortina ves una luz encendida en el edificio de enfrente. Piensas que alguien más, como tú, tampoco sabe dormir del todo. Y aun así, tu sueño sigue vivo… tan vivo como tú, que notas crecer las uñas, el pelo y ese deseo antiguo y nuevo de madrugar con ella. Nada como anhelarla, y aún mejor, tenerla.

- Descalzo, te deslizas por el suelo como una gacela helada, regresando al lecho que ya no es cama sino territorio sagrado, tu refugio de deseos. Allí esperas la vida que está a punto de empezar otra vez, dentro de unas pocas horas, cuando el mañana abra los ojos.

- Por si acaso, no cerrarás los tuyos. Le tomarás la mano, y ella, medio dormida, te preguntará: “¿Estás bien?”. Y tú, con un susurro que solo ella entiende, responderás: “Sí… estoy contigo”.

- Entonces llegará ese “mmmmm” suyo, pequeño y perfecto, y se acurrucará en ti como quien vuelve a casa. Y en ese gesto te dará vida, te dará calor, te dará todo lo que quieres. Todo.

- La vida es esto. Lo demás… no merece el nombre.

27/12/25

No era un sueño, era un recuerdo que aún respira


Sucedió nuevamente ...

Fotografía de Scott Carpenter (1925 – 2013)

27 diciembre 2025

- Cuando desperté, tuve la sensación de no haber regresado del todo. Aún me veía allí, rodeado de todos ellos, sin ausencias, como si alguien hubiera detenido el tiempo y lo hubiera pintado en un lienzo antiguo, quizá uno de Velázquez, pero sin colores, solo sombras y luces.

- El aire estaba cargado de vida: tortilla recién hecha, pan con tomate, chuletas chisporroteando, el vino de Alella perfumando la mesa… y ese bullicio juvenil que me envolvía. Eran chicos de mi quinta, o eso creía; quizá algo mayores, aunque en aquel instante me daba igual. Incluso el estruendo me resultaba armonioso, como el coro de la misa de doce en la parroquia de la Travessera de Gràcia.

- De pronto, una voz profunda, surgida justo detrás de mí, me preguntó: Niño, ¿qué haces aquí? ¿No ves que este ya no es tu tiempo?

- No supe qué responder. Me mordí la lengua para no soltarle: ¿Y tú quién eres para expulsarme de mi propio cuento?

- Me levanté para ir al baño y, al golpearme la tibia contra la esquina de la cama, regresé de golpe a mi presente. Aun así, mientras me frotaba la pierna, no pude evitar preguntarme de quién sería aquella voz que parecía venir desde el fondo de mis años. ¿Sería la mía?, pensé.


Motivos y compañia para brindar

07 enero 2026 - Se terminó el ciclo de lo que llamamos "tiempo Navideño". Me levanté con, quizás, un cansancio nuevo en las pierna...