04/01/26

Entre camellos, recuerdos y ruido ajeno

Fort Apache y otras certezas que no se olvidan



04 enero 2026

- Mientras el mundo parece enloquecer intentando entender el conflicto venezolano, por aquí parece que lo consideramos un espectáculo más de los que nos tienen acostumbrados las distintas cadenas de radio y televisión nacional. Para ellas esta noticia y sus incidencias (minuto a minuto), es como hueso para perro casero, no lo van a soltar en días, quizás en semanas lo cual puede resultar preocupante para quienes consumen bodrios de programas en las que todos los contertulios pelean para ver quien habla más fuerte e interrumpe más al otro para hacerse valer y así ganar puestos en el escalafón de la cola de los pretendientes a ser llamados para sucesivos programas.

- Pues bien, mientras el mundo parece dispuesto a dejarse convencer por la bondad y/o maldad del resultado de esta gesta venezolanoamericana, nuestro mundo, el más cercano, se debate en saber si todavía tienen edad los más pequeños para creerse lo de los camellos y los RRMM que vendrán la noche del día cinco a favorecer los deseos de todos los que hayan escrito una buena y convincente carta reclamando su parte de los regalos de la familia y para ver si los benefactores serán capaces de tomarse las copas del vino y los dulces que estarán allí preparados para ellos mientras el abuelo se ofrece a recibirlos y "compartir" charla, dulces y copas con los de Oriente.

- A veces creo que nada cambia, no sé. Quizás nuestros niños (los de hoy), ya no sean tan inocentes como lo éramos nosotros, pero yo sí creo en ello y en aquellas largas noches (ahora convertidas en la Noche de la Verbena del Roscón), en los que desde la cama hasta oía el ruido de los camellos, las voces de los RRMM y los golpes de distintas cajas al destriparse. Ver el Fort Apache con los soldaditos de plomo bien uniformados dentro del fuerte y a los Apaches montados en sus caballos encima de la mesa del comedor provocaba lágrimas de alegría, mientras mis adorables Padres disfrutaban con el espectáculo que yo ofrecía ya que mis hermanos eran mayores que yo y la inocencia la habían dejado en sus primeros guateques.

- Concluyo hoy, una vez más, dando gracias a la vida la cual me ha permitido llegar hasta aquí para que pueda comerme a besos a mis niños y a todos cuantos me rodean, mientras la abuela ponga su cabeza en mi hombro a la vez que observaremos el espectáculo que supone verlos (aún y sin la inocencia de los niños del ayer), disfrutar abriendo cajas mientras siguen emocionados comprobando que lo pedido se corresponde con lo "llegado". 

- Queda un día, pero a veces un día es toda una vida. 



02/01/26

Recordar es amar ...

 02 enero 2026

- Estamos en esos días en que a la hora de colocar el año de la fecha solemos equivocarnos y ponemos la del año vencido. Pasan los años y lo que antes me parecía un error dramático, hoy me paro, lo observo y sonrío.

- Ayer, mientras veía el final del Concierto de Primero de Año en TV, llegué a emocionarme al escuchar el inmortal vals del Danubio Azul y mucho más cuando vi a ese público amable, contento, sonriente,  y muy unido (gente que llega al concierto desde todo el mundo), dando palmas al ritmo de la Marcha Radetzky  mientras el director, Yannick Nézet-Séguin, les dirigía desde la platea muy animadamente. ¿Cuál era el motivo de mi emoción? - yo mismo me preguntaba.

- No se trata de saber si ese estado que el concierto produce en mi es algo que viene muy unido a eso que tanto le hace sonreír a nuestro amigo Ernesto y que llamamos ... "esa cierta edad", no, seguramente no es eso, yo quiero creer que esas emociones se producen por evocar parte de esos grandes momentos de nuestra propia vida y que (en un momento especialmente nostálgico), nos recuerda que uno de los grandes logros a conseguir en este nuevo año no es algo específico, ni especial. No deseamos que el año nuevo nos traiga nada, no, solo quisiera (como anteayer bien decía una de nuestras grandes blogueras amigas), bastará con que no se lleve nada de lo que tenemos.

- Emociones que lejos de declarar o aparentar un estado de ánimo en crisis, tiene un origen altamente satisfactorio y que no es más que una declaración de amor a la vida, tanto la vivida, como la vigente, como la que aún anhelamos disfrutar.

- Recordar es amar, amar es sentir, sentir es vivir, por ello y para ello: ¡¡¡Vivamos!!!



- Un concierto, si tenéis tiempo, para no perdérselo.


31/12/25

El fin de un calendario, el inicio de otro: ¡¡¡Feliz 2026!!!



31 diciembre 2025

- En este último día del viejo calendario, cuando el año se nos va soltando su última página, algo en el aire se vuelve distinto. La noche que llega será mágica, llena de deseos, de espacios compartidos, de sentimientos que se rozan y se reconocen. Y, sobre todo, traerá esa inmensa sensación de que vivir (simplemente vivir), es tan hermoso como lo ha sido llegar hasta aquí.

- Cierras los ojos y el escenario del tiempo te lleva a otras grandes obras maestras de tu existencia. Recuerdas a quienes ya no están, los nombras en silencio, los sientes cerca. Y al mismo tiempo abrazas a quienes siguen moviéndose a tu alrededor, sosteniéndote, acompañándote, dándote motivos para seguir celebrando.

- Y entonces, cuando la última campanada de la medianoche marque el comienzo de un nuevo capítulo, llegará ese gesto que lo resume todo: un beso sencillo, bello y majestuoso a la persona que más quieres en este mundo. Un beso que dice “gracias”, que dice “aquí sigo”, que dice “vamos juntos un año más”.

- Porque la vida es como un instante que se enciende, un recuerdo que nos abraza, un deseo que se renueva.

29/12/25

La vida es esto. Lo demás… no merece el nombre.


Fotografía de Henri Cartier Bresson

29 diciembre 2025

- Amaneces antes de tiempo, expulsado suavemente de tus sueños por urgencias del cuerpo, y lejos de maldecir el instante, descubres que ese pequeño sobresalto tiene su gracia: los sueños siguen ahí, intactos, como si aún caminaras dentro de ellos.

- El frío te recibe sin ceremonias, un frío brusco, casi insolente, que te recuerda la economía de los pobres: siempre bajando sin avisar. Buscas en la cocina algo tibio que calme el temblor, mientras el sueño (ese animal dócil), continúa respirando muy cerca de tu alma.

- El mundo gira, la luna se desplaza como si también tuviera prisa, y tras la cortina ves una luz encendida en el edificio de enfrente. Piensas que alguien más, como tú, tampoco sabe dormir del todo. Y aun así, tu sueño sigue vivo… tan vivo como tú, que notas crecer las uñas, el pelo y ese deseo antiguo y nuevo de madrugar con ella. Nada como anhelarla, y aún mejor, tenerla.

- Descalzo, te deslizas por el suelo como una gacela helada, regresando al lecho que ya no es cama sino territorio sagrado, tu refugio de deseos. Allí esperas la vida que está a punto de empezar otra vez, dentro de unas pocas horas, cuando el mañana abra los ojos.

- Por si acaso, no cerrarás los tuyos. Le tomarás la mano, y ella, medio dormida, te preguntará: “¿Estás bien?”. Y tú, con un susurro que solo ella entiende, responderás: “Sí… estoy contigo”.

- Entonces llegará ese “mmmmm” suyo, pequeño y perfecto, y se acurrucará en ti como quien vuelve a casa. Y en ese gesto te dará vida, te dará calor, te dará todo lo que quieres. Todo.

- La vida es esto. Lo demás… no merece el nombre.

27/12/25

No era un sueño, era un recuerdo que aún respira


Sucedió nuevamente ...

Fotografía de Scott Carpenter (1925 – 2013)

27 diciembre 2025

- Cuando desperté, tuve la sensación de no haber regresado del todo. Aún me veía allí, rodeado de todos ellos, sin ausencias, como si alguien hubiera detenido el tiempo y lo hubiera pintado en un lienzo antiguo, quizá uno de Velázquez, pero sin colores, solo sombras y luces.

- El aire estaba cargado de vida: tortilla recién hecha, pan con tomate, chuletas chisporroteando, el vino de Alella perfumando la mesa… y ese bullicio juvenil que me envolvía. Eran chicos de mi quinta, o eso creía; quizá algo mayores, aunque en aquel instante me daba igual. Incluso el estruendo me resultaba armonioso, como el coro de la misa de doce en la parroquia de la Travessera de Gràcia.

- De pronto, una voz profunda, surgida justo detrás de mí, me preguntó: Niño, ¿qué haces aquí? ¿No ves que este ya no es tu tiempo?

- No supe qué responder. Me mordí la lengua para no soltarle: ¿Y tú quién eres para expulsarme de mi propio cuento?

- Me levanté para ir al baño y, al golpearme la tibia contra la esquina de la cama, regresé de golpe a mi presente. Aun así, mientras me frotaba la pierna, no pude evitar preguntarme de quién sería aquella voz que parecía venir desde el fondo de mis años. ¿Sería la mía?, pensé.


25/12/25

Navidad: Nearer, My God, to Thee

 Hoy y siempre ...


25 diciembre 2025

Feliz Navidad. Que el espíritu de la Navidad llegue a todos los rincones del mundo, ahora, hoy y siempre.

24/12/25

Post de Nochebuena

Vivamos la Nochebuena de corazón, hagamos firme ese momento



24 diciembre 2025

- Hay años en los que uno comprende, casi sin darse cuenta, que los mejores regalos no caben en una caja. Por eso, este año me atrevo a recomendar algo distinto: en lugar de pedir cosas… pidamos momentos.

- Pidamos reencuentros y cafés con esas personas a las que, sin querer, habíamos empezado a echar de menos. Pidamos tardes inesperadas, con un par de copas de vino y conversaciones que nos devuelvan la risa. Pidamos encontrar a alguien que nos inspire a ser mejores, que nos recuerde que aún queda mucho por vivir.

- Pongamos toda nuestra ilusión en un décimo de lotería del niño (por si acaso), y preparemos una lista de viajes, aunque sea solo para soñar. Pidamos cenas acogedoras en familia, comidas con amigos, y entendamos que la felicidad, al final, es compartir estas fechas con quienes están ahí todo el año, no solo en diciembre.

- Pidamos también aprender a cambiar lo que no nos gusta de nosotros mismos, porque crecer sigue siendo posible a cualquier edad. Pidamos una declaración de amor, aunque sea pequeñita. Pidamos tardes de peli-sofá-manta-chimenea, de esas que curan el frío de fuera y el de dentro. Pidamos dibujar sonrisas a quienes viven una postal navideña distinta, más dura, más silenciosa.

- Y pidamos por nosotros mismos, porque también lo merecemos. Que al menos uno de esos mil deseos que guardamos en el corazón se haga realidad.

- Deseos: En esta Nochebuena, que la nostalgia no duela, sino que abrace. Que recordemos lo vivido con ternura y miremos al futuro con esperanza. Que sepamos valorar lo pequeño, lo cotidiano, lo que permanece. Y que cada uno encuentre, en estas fechas, un motivo para sonreír y otro para seguir adelante.

De corazón, ¡¡¡Felices Fiestas!!!

Entre camellos, recuerdos y ruido ajeno

Fort Apache y otras certezas que no se olvidan 04 enero 2026 - Mientras el mundo parece enloquecer intentando entender el conflicto venezola...