Un pequeño ritual para recordar que también en lo mínimo se aprende a vivir
Imagen obtenida con la ayuda de Grok
01 septiembre 2026
- La verdad es que he estado a punto de pecar, pero mi formación religiosa urbana me lo ha impedido. La reflexión de hoy, a la hora del desayuno, es que, con los años, las costumbres cambian y ahora, en esta nueva etapa de mi todavía, “joven vida”, esto ya no me pirra. Antes era pan crujiente untado con tomate y un buen jamón encima, siempre acompañado de un buen vino; ahora debo conformarme con la serena y honesta compañía de una tostada Dextrin con AOVE y una leche de soja templada, que me sienta mejor y me acompaña sin estridencias.
- En fin, las cosas cambian, pero no tanto, yo sigo siendo igual de pobre y de feliz, o eso me parece, lo demás, me refiero a las tristezas, procuro no interesarme por ellas… y por las otras, tampoco.

Para desayuno mejor el actual, Enrique, jajaja, un abrazo!
ResponderEliminarBueno, querida Maria Cristina, cada costumbre, cada vicio, cada pasión, tiene su tiempo. Me has hecho sonreír
EliminarUn fuerte abrazo
Creo que el primero cambiando el vino por leche desnatada o semi a lo sumo y poniendo al pan tostado con tomate un poco de AOVE ( vamos el aceite de oliva virgen extra de toda vida) antes que el jamón, no estaría del todo mal.
ResponderEliminarSaludos.
Tomás, qué placer leer tu propuesta tan sensata. Dices que cambiar el vino por leche desnatada o semidesnatada y poner un poco de AOVE en el pan tostado con tomate antes que el jamón no estaría del todo mal, y es verdad: son ajustes simples que hacen el desayuno más ligero y más amable para el cuerpo. Tu comentario encaja muy bien con la idea del post, esa búsqueda de desayunos que enseñan a cuidarse sin perder el gusto.
EliminarUn fuerte abrazo, Tomás.
Ya lo creo, que las cosas cambian con el paso de los años. Antes desayunaba tostadas con cualquier cosa... y ahora desayuno cosas blanditas, jaja, porque la boca no me lo permite.
ResponderEliminarEl estado de ánimo es otra cosa que se decae o aumenta según el día... también tiene que ver las personas que te rodean si son alegres o depresivas, o por lo menos a mí me pasa.
Te dejo un abrazo y feliz mes de septiembre.
Piedad, qué placer leerte con esa naturalidad tan tuya. Dices que antes desayunabas tostadas con cualquier cosa y ahora cosas blanditas porque la boca manda, y así es: los años van ajustando costumbres sin pedir permiso. También comentas que el ánimo sube o baja según el día y según la gente que te rodea, y te entiendo bien; a muchos nos pasa que la alegría o la tristeza se contagian. Me quedo con tu abrazo y con ese deseo de un septiembre amable.
EliminarUn fuerte abrazo, Piedad.
Ya lo dice la Negra Sosa cuando canta "Cambia, todo cambia, cambia lo superficial
ResponderEliminarCambia también lo profundo..."
Y en cuanto a hábitos alimenticios, no se cambian sólo para que sean más saludables. También el sentido del gusto se modifica y lo que ayer me gustaba, hoy ya no lo prefiero y viceversa.
Pero, amigo Enrique ¿desayunabas con vino? ¿O es solo una manera de decir no literal? En todo caso, nunca escuché que alguien desayunara con esa bebida pero, obvio, "Sobre gustos no hay nada escrito"
Fuerte abrazo ¡que tengas un buen día!
Lu, qué placer encontrar en tu mensaje esa referencia a la Negra Sosa, tan certera: todo cambia, lo superficial y lo profundo, y también el gusto, que a veces da un giro sin avisar. Me alegra que lo señales porque es verdad que lo que ayer nos encantaba hoy puede no apetecer y al revés. Sobre el vino, tranquila: era solo una forma de hablar dentro del contexto del post, no un hábito real de desayuno. Tu comentario aporta luz y buen humor, como siempre.
EliminarUn fuerte abrazo, Lu.
É costume dizer-se que tristezas não pagam dívidas e que devemos seguir em frente.
ResponderEliminarAbraço de amizade.
Juvenal Nunes
Juvenal, qué placer leer esa frase tan arraigada en la sabiduría popular: las tristezas no pagan deudas y, aun así, a veces se instalan sin pedir permiso. Tu mensaje invita a seguir adelante, a no quedarse atrapado en lo que pesa, y esa actitud siempre ayuda a respirar un poco mejor. Gracias por tu cercanía y tu amistad constante.
EliminarUm abraço de amizade, Juvenal.
Yo tomo descafeinado con leche desnatada y una torta de aceite y un poco de azúcar por encima. los domingos también tomo café con leche, pero acompañado de churros.
ResponderEliminarUn abrazo.
VENTANA DE FOTO, qué placer leer tu desayuno tan bien definido. Ese descafeinado con leche desnatada y la torta de aceite con un toque de azúcar suenan a rutina serena, de esas que acompañan sin estridencias. Y los domingos, con churros, ya es otra historia: un pequeño homenaje que también enseña a vivir, porque darse un gusto a tiempo es salud del alma.
EliminarUn fuerte abrazo.
Hay que adaptarse a los nuevos tiempos. Se puede ser feliz y disfrutar con lo más simple.
ResponderEliminarUn abrazo
Brurata, tu mensaje recoge muy bien el espíritu del post: adaptarse a los nuevos tiempos y encontrar felicidad en lo simple. Esa capacidad de disfrutar sin complicaciones, de ajustar hábitos y seguir adelante con ligereza, es una de las mejores maneras de vivir esta etapa. Tu comentario entra suave, con esa claridad que siempre suma.
EliminarUn fuerte abrazo, Brurata.
Lo que importa es que cada cambio de vida sea para mejor. Ser feliz con lo que se tenga y con lo que toque. Un abrazo, Enrique.
ResponderEliminarGil, tu mensaje recoge una verdad sencilla y poderosa: lo importante es que cada cambio de vida vaya hacia mejor, que uno pueda ser feliz con lo que tiene y con lo que le toca en cada etapa. Esa mirada serena ayuda a transitar los ajustes sin dramatismos, aceptando que la vida se mueve y nosotros con ella. Gracias por tu cercanía.
EliminarUn fuerte abrazo, Gil.
Paso un poco rapido amigo pero no queria dejar de saludarte .
ResponderEliminarUn abrazo.
Está bien saludado, querido amigo Joaki
EliminarUn fuerte abrazo.
Adaptarse morir
ResponderEliminarImagino que tú querrás seguir viviendo, ¿No?
Lo has pillado a la primera, querida Tracy: Síiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiii
Eliminaruy si uno toca adaptarse antes uno comía menos sano pero comer e n famiñlia es lo importante. Te mando un beso.
ResponderEliminarAsí es, querida Judit.
EliminarUn fuerte abrazo, escritora
Hola Enrique, muy real tu post. El paso del tiempo y los reclamos del cuerpo nos van cambiando los hábitos alimenticios y los vamos adaptando a lo que nos hace sentir bien. Igual lo importante es aprender a disfrutarlo.
ResponderEliminarUn abrazo!
Soñadora, tu mensaje entra con mucha verdad: el tiempo y el cuerpo van marcando nuevos ritmos, y los hábitos alimenticios se ajustan para que uno se sienta bien, sin pelear con lo que ya no toca. Lo esencial, como señalas, es aprender a disfrutar incluso esos cambios, convertirlos en parte de una vida más amable y consciente. Gracias por tu mirada siempre cálida.
EliminarUn fuerte abrazo, Cecilia.
Buenos días, querido Enric.
ResponderEliminarNo quisiera alterar la tranquilidad, asumida ya, de esos desayunos actuales. Los míos son tal como los describes de antes...
Pero voy a compartir contigo el proyecto para hoy. Junto a un entrañable amigo, al que recogeré en breve, partiremos raudos y en alegre sintonía hacia Castro-Urdiales. Pueblo de costa que conozco muy bien. Y con un casco viejo, las calles de los vinos y restaurantes, lleno de historia, luz, gente, alegría y... ¡Viva Zapata! :)))))
Levantaré mi primera copa en tu recuerdo mirando a este Cantábrico que, si bien nací mirando al Mediterráneo, hoy me acompaña.
Enric, fuerte abrazo, amigo. Pasa buena semana!
Ernesto, qué alegría leer ese plan tan bien trazado para el día. Tus desayunos siguen siendo los de antes y eso también tiene su encanto y tu salud para poder aplicarte en ello, pero lo que realmente destaca es esa escapada a Castro‑Urdiales con tu amigo: un pueblo de costa lleno de luz, historia, calles de vinos y ese ambiente que anima el ánimo sin esfuerzo. Me ha gustado esa imagen tuya levantando la primera copa mirando el Cantábrico, recordando que naciste frente al Mediterráneo pero hoy te acompaña otro mar igual de vivo. Ese gesto tuyo, brindando en mi recuerdo, llega con una calidez que se agradece.
EliminarUn fuerte abrazo, amigo Ernesto, y que la semana siga en esa buena sintonía.
Son cambios de hábitos, aunque tampoco hay que renunciar a rajatabla a lo tradicional. Lo importante siempre es la compañía.
ResponderEliminarUn abrazo.
Alfred, tu comentario pone el acento en algo muy cierto: los hábitos cambian, pero no hace falta renunciar del todo a lo tradicional; basta con encontrar el equilibrio que haga bien. Y es verdad que, al final, lo que más pesa es la compañía, porque un desayuno sencillo puede volverse memorable si se comparte con quien suma luz.
EliminarUn fuerte abrazo, Alfred.
Las cosas están cambiando y yo con ellas.
ResponderEliminarTe envío energía positiva, un abrazo y un beso... ¡Andreja!
Modrina, tu mensaje llega con una fuerza serena: las cosas están cambiando y tú cambias con ellas, que es la mejor manera de seguir en armonía con el tiempo. Esa energía positiva que me envías se siente cercana, igual que ese abrazo y ese beso que firmas como Andreja, con esa calidez tuya tan reconocible.
EliminarUn fuerte abrazo, Andreja.
Cambian las dietas, no asi las personas, lo que consumes no te define, puede que no guste pero, nunca lo que hace bien gusta demasiado
ResponderEliminarMarcos, tu reflexión entra con esa contundencia tuya: cambian las dietas, pero no las personas. Y es cierto que lo que uno consume no define a nadie; a veces lo que hace bien no entusiasma, pero acompaña, sostiene y permite seguir. Tu comentario recuerda que los hábitos pueden variar sin que la esencia de cada uno se mueva un milímetro.
EliminarUn fuerte abrazo, Marcos.
Todo cambia a cada instante pero tu esencia luminosa no, Enrique amigo... Hasta mañana...
ResponderEliminarCarlos, qué placer recibir tus palabras, porque en ellas hay una verdad que acompaña: todo cambia a cada instante, pero la esencia —esa luz que cada uno lleva dentro— permanece. Gracias por esa mirada tuya siempre tan generosa, que sabe ver lo que no se mueve incluso cuando todo alrededor parece transformarse. Hasta mañana, amigo.
EliminarUn fuerte abrazo, Carlos.
Cambian muchas cosas a lo largo de la vida, ETF, es la vida misma la que se encarga de todos los cambios en nuestro camino.
ResponderEliminarAdmiro tu sentido del humor, tu forma de ver la mejor cara de la existencia.
Es un autentico placer pasar por este tu bello y grato rincón.
Un fuerte abrazo.
Y feliz septiembre.
Marina, qué placer recibir tus palabras, porque en ellas hay una verdad serena: la vida misma se encarga de los cambios, a veces con suavidad y otras con brusquedad, pero siempre moviéndonos hacia adelante. Gracias por tu mirada tan afectuosa, por ese reconocimiento al humor y a la manera de buscar la mejor cara de lo que toca vivir. Es un regalo que pases por este rincón y dejes tu luz, más aún en un septiembre que empieza con tantas emociones mezcladas.
EliminarUn fuerte abrazo, Marina, y feliz septiembre.