La verdad serena de aceptar luces y sombras en quien queremos
Fotografía de Charles Brittin
3 julio 2026
- Mi Madre siempre me decía que uno no conoce de verdad a una persona hasta que la ve al despertar de cada día, cuando aparecen sin filtros sus virtudes y sus defectos. Luego añadía: enamórate de ambas cosas, no solo de los defectos, y yo sigo en ello, aprendiendo cada día a mirar con calma, a aceptar lo que llega y a agradecer lo que permanece.
- Hoy, tantos años después de aquellos tiernos y firmes consejos, entiendo mejor que nunca la hondura de aquella enseñanza. Enamorarse de alguien completo —con sus luces y sus sombras— es una forma de vivir más serena, más verdadera. No se trata de idealizar, sino de acompañar: de saber que la belleza está también en lo que cuesta, en lo que desafía, en lo que nos obliga a crecer. Y si algo he aprendido en este tiempo es que el amor que acepta, que comprende y que no exige perfección, es el que nos sostiene cuando todo lo demás se tambalea.
- Por eso este pequeño texto se deja ver hoy para recordar que la vida se hace más amable cuando miramos con bondad, cuando dejamos espacio a la imperfección y cuando celebramos que seguimos aquí, capaces de sentir, de aprender y de querer.

Muchas veces tus entradas me llevan a otros lugares, hace poco volví a ver El diario de Bridget Jones, una película fresca pero que da enseñanzas, ella se enamora de su Mark cuando él le dice, "me gustas tal como eres", luego de que ella misma le enumerara sus propios defectos. Así es el amor verdadero, un abrazo Enrique!
ResponderEliminarMaría Cristina, es un placer leer tu reflexión tan luminosa. Dices que mis entradas te llevan a otros lugares, y esta vez te han llevado a Bridget Jones, a esa escena tan sencilla y tan verdadera en la que Mark le dice: “me gustas tal como eres”. Ella acababa de enumerar sus defectos, y aun así él la mira con esa aceptación que sostiene el amor auténtico. Tu comentario recuerda que querer de verdad es eso: ver lo completo, lo imperfecto, y aun así quedarse.
EliminarUn fuerte abrazo, María Cristina.
Pero qué razón tenía tu madre, qué buena enseñanza te ha dejado querido Enrique, ella te ha dejado su legado, un hermoso corazón, que late sabiduría, desde la humildad, y además, nos lo transmites así, porque así me llega. Nos haces ver que el amor es completo cuando se aceptan todos los defectos, no solo las virtudes y belleza. Ese es el verdadero amor. El que te acompaña no solo en las buenas, también en las malas.
ResponderEliminarMe encanta como nos haces ver las cosas desde ese prisma, porque además, nos tocas el corazón con tus palabras, gracias Enrique, por seguir compartiendo tanta belleza.
Que estés pasando un feliz día.
Un abrazo enorme.
Hola amigo .
ResponderEliminarGran verdad la que decia tu mama .
Lo exterior , muchas veces por no decir siempre , es lo de menos si tiene un gran corazón , si es sincera , si es honesta , si es humana ..todas las cualidades de u ser humano ya sea hombre o mujer .
Seria bueno , conocer unos dias a otro persona con los ojos cerrados y enamorarse de como es y no de su fisico .Que hombre, tambien es agradable que sea una persona guapa y , pero que en el fondo es lo de menos sin duda .
Buen fin de semana .
Un abrazo.