Un gesto que aún nos sostiene
Bailando sobre mis zapatos
25 julio 2026
- Fue en aquella primera vez cuando me invitó a bailar, y algo en el mundo se abrió como una luz inesperada. Desde entonces, cada paso —breve, lento, profundo— ha sido una forma de decirnos que seguimos aquí, que el tiempo no ha logrado detener ese gesto que nació tan sencillo.
- Bailamos incluso cuando el cuerpo duda y el alma sostiene el ritmo. Bailamos aún y con el pensamiento porque aún podemos, porque aún queremos, porque desde aquel 66 que nos acompaña como una sombra fiel, seguimos encontrando música en los silencios.
- Aún seguimos haciéndolo. Y mientras la vida nos deje, lo seguiremos haciendo.

Wonderful...kiss and Hug Andreja!
ResponderEliminarLo es.
EliminarUn abrazo, Modrina
Ya escuchar la música en sí es de agradecer, ese instante nos lleva hacia donde queramos, un abrazo Enrique!
ResponderEliminarMaría Cristina, es cierto: basta un instante de música para que todo cambie. Ese pequeño espacio que se abre al escucharla nos permite viajar, recordar o simplemente respirar mejor. Agradecer ese momento ya es una forma de cuidarse, y tú lo expresas con una sensibilidad que siempre reconforta.
EliminarUn fuerte abrazo, María Cristina.
Una reflexión que sale del alma. Que bonito lo que cuentas, más hermoso es que sigas con esa mismas ganas disfrutando el baile, al menos con la ilusión y viviendo la música.
ResponderEliminarBello finde.
María Rosa, qué bonito lo expresas. Esa manera de agradecer la música y de vivirla con ilusión dice mucho de tu sensibilidad. Me alegra que encuentres en estas letras la misma alegría que te da el baile, esa chispa que sigue acompañándote y que tú sabes transmitir tan bien.
EliminarUn fuerte abrazo, María Rosa.