Un día para dejar que lo más profundo siga respirando
09 mayo 2026
- Hay días en que se hace muy necesario separar el cuerpo del alma y dejar que esta vuele por aquellos sentimientos en los que el cuerpo atrapado en su anhedonia ya no puede hacerlo.
- Soñar, seguir amando y mantener el alma en disposición de hacerlo sigue siendo posible si permitimos esa separación justo cuando más la necesitamos.
- Hoy, sí, hoy es uno de esos días.

Hola mi amigo Enrique, sabes
ResponderEliminarsiempre he admirado tu estilo
al escribir, es cierto lo que
dices, sonar y poder decifrar esos
suenos que a veces no comprendemos
y nos dicen tanto mi amigo, que
tengas un lindo fin de semana,
mi amigo bello.
Besitos dulces
Siby
Amigos, hoy estoy muy cansado y no puedo responderos uno por uno como me gustaría, pero os he leído con calma y quiero mencionaros a todos. Siby, gracias por esa dulzura que nunca falla y por creer en los sueños que nos sostienen. Joselu, por tu lucidez al separar cuerpo y alma con esa claridad que tanto admiro. Carlos Perrotti, por ver en este estado una antesala de creatividad y recordarme a Chandler. Laura M., por ese empuje sereno que invita a seguir adelante incluso en los días difíciles. Joaki, por tu ánimo directo y esa confianza en que todo pasará pronto. Lu, por tu abrazo cálido y por recordarme la mano que siempre me sostiene. Alfred, por tu palabra firme sobre ese equilibrio que a veces parece tan frágil. Ernesto, por tu lectura profunda, capaz de ver más allá del cansancio. Tomás B., por tu sinceridad al nombrar esos días en que no estamos para nadie. Ángela, por tu mirada honda sobre los caminos que uno recorre. María Cristina, por esa imagen tan bella del cuerpo que reposa mientras el alma vuela. Y Majo Dutra, por tu esperanza luminosa y ese abrazo lleno de afecto. Gracias a todos por vuestra compañía en este tramo que hoy pesa más de lo habitual.
EliminarUn fuerte abrazo, Enrique.
Si tu puedes practicar esa disociación entre cuerpo y alma, bienvenida sea. Por un lado la anhedonia y por otro lado el agradecimiento y la voluntad de ser. Por un lado la falta de capacidad de sentir placer o satisfacción, y, por otro, disociando, la alegría de estar aquí, de seguir aquí, de respirar, de amar todavía. Un cálido abrazo, Enrique.
ResponderEliminarAmigos, hoy estoy muy cansado y no puedo responderos uno por uno como me gustaría, pero os he leído con calma y quiero mencionaros a todos. Siby, gracias por esa dulzura que nunca falla y por creer en los sueños que nos sostienen. Joselu, por tu lucidez al separar cuerpo y alma con esa claridad que tanto admiro. Carlos Perrotti, por ver en este estado una antesala de creatividad y recordarme a Chandler. Laura M., por ese empuje sereno que invita a seguir adelante incluso en los días difíciles. Joaki, por tu ánimo directo y esa confianza en que todo pasará pronto. Lu, por tu abrazo cálido y por recordarme la mano que siempre me sostiene. Alfred, por tu palabra firme sobre ese equilibrio que a veces parece tan frágil. Ernesto, por tu lectura profunda, capaz de ver más allá del cansancio. Tomás B., por tu sinceridad al nombrar esos días en que no estamos para nadie. Ángela, por tu mirada honda sobre los caminos que uno recorre. María Cristina, por esa imagen tan bella del cuerpo que reposa mientras el alma vuela. Y Majo Dutra, por tu esperanza luminosa y ese abrazo lleno de afecto. Gracias a todos por vuestra compañía en este tramo que hoy pesa más de lo habitual.
EliminarUn fuerte abrazo, Enrique.
Ese estado, para alguien con tu extrema sensibilidad, Enrique, anticipa un momento de gran expansiva creatividad. Raymond Chandler lo experimentaba sin demasiado padecimiento porque sabía que era como una depuración necesaria para continuar...
ResponderEliminarAbrazo admirado hasta mañana, amigo...
Amigos, hoy estoy muy cansado y no puedo responderos uno por uno como me gustaría, pero os he leído con calma y quiero mencionaros a todos. Siby, gracias por esa dulzura que nunca falla y por creer en los sueños que nos sostienen. Joselu, por tu lucidez al separar cuerpo y alma con esa claridad que tanto admiro. Carlos Perrotti, por ver en este estado una antesala de creatividad y recordarme a Chandler. Laura M., por ese empuje sereno que invita a seguir adelante incluso en los días difíciles. Joaki, por tu ánimo directo y esa confianza en que todo pasará pronto. Lu, por tu abrazo cálido y por recordarme la mano que siempre me sostiene. Alfred, por tu palabra firme sobre ese equilibrio que a veces parece tan frágil. Ernesto, por tu lectura profunda, capaz de ver más allá del cansancio. Tomás B., por tu sinceridad al nombrar esos días en que no estamos para nadie. Ángela, por tu mirada honda sobre los caminos que uno recorre. María Cristina, por esa imagen tan bella del cuerpo que reposa mientras el alma vuela. Y Majo Dutra, por tu esperanza luminosa y ese abrazo lleno de afecto. Gracias a todos por vuestra compañía en este tramo que hoy pesa más de lo habitual.
EliminarUn fuerte abrazo, Enrique.
Siempre espero leerte, amigo. Hasta mañana.
EliminarAmigos, gracias por vuestra cercanía estos días. Perrotti, tu reflexión sobre sentir y no sentir me acompaña con su verdad serena; Mathilde, tu cariño luminoso siempre llega como un abrazo que sostiene; Julio David, tu recuerdo de Lucas trae esa ternura sencilla que tanto reconforta. Os leo y agradezco cada gesto.
EliminarUn fuerte abrazo
Hay días en los cuales si podemos hacer lo más difícil y dejar atrás la incapacidad que quiere atenazarnos para seguir adelante.
ResponderEliminarVenga Enrique. Ánimo que puedes hacerlo.
Un abrazo.
Amigos, hoy estoy muy cansado y no puedo responderos uno por uno como me gustaría, pero os he leído con calma y quiero mencionaros a todos. Siby, gracias por esa dulzura que nunca falla y por creer en los sueños que nos sostienen. Joselu, por tu lucidez al separar cuerpo y alma con esa claridad que tanto admiro. Carlos Perrotti, por ver en este estado una antesala de creatividad y recordarme a Chandler. Laura M., por ese empuje sereno que invita a seguir adelante incluso en los días difíciles. Joaki, por tu ánimo directo y esa confianza en que todo pasará pronto. Lu, por tu abrazo cálido y por recordarme la mano que siempre me sostiene. Alfred, por tu palabra firme sobre ese equilibrio que a veces parece tan frágil. Ernesto, por tu lectura profunda, capaz de ver más allá del cansancio. Tomás B., por tu sinceridad al nombrar esos días en que no estamos para nadie. Ángela, por tu mirada honda sobre los caminos que uno recorre. María Cristina, por esa imagen tan bella del cuerpo que reposa mientras el alma vuela. Y Majo Dutra, por tu esperanza luminosa y ese abrazo lleno de afecto. Gracias a todos por vuestra compañía en este tramo que hoy pesa más de lo habitual.
EliminarUn fuerte abrazo, Enrique.
Animo Enrique .
ResponderEliminarQue todo quede en otro susto y unos dias complicados .
Pero con lo fuerte que tu eres en nada estaras como nuevo,
Un abrazo muy grande .
Amigos, hoy estoy muy cansado y no puedo responderos uno por uno como me gustaría, pero os he leído con calma y quiero mencionaros a todos. Siby, gracias por esa dulzura que nunca falla y por creer en los sueños que nos sostienen. Joselu, por tu lucidez al separar cuerpo y alma con esa claridad que tanto admiro. Carlos Perrotti, por ver en este estado una antesala de creatividad y recordarme a Chandler. Laura M., por ese empuje sereno que invita a seguir adelante incluso en los días difíciles. Joaki, por tu ánimo directo y esa confianza en que todo pasará pronto. Lu, por tu abrazo cálido y por recordarme la mano que siempre me sostiene. Alfred, por tu palabra firme sobre ese equilibrio que a veces parece tan frágil. Ernesto, por tu lectura profunda, capaz de ver más allá del cansancio. Tomás B., por tu sinceridad al nombrar esos días en que no estamos para nadie. Ángela, por tu mirada honda sobre los caminos que uno recorre. María Cristina, por esa imagen tan bella del cuerpo que reposa mientras el alma vuela. Y Majo Dutra, por tu esperanza luminosa y ese abrazo lleno de afecto. Gracias a todos por vuestra compañía en este tramo que hoy pesa más de lo habitual.
EliminarUn fuerte abrazo, Enrique.
Ay amigo querido! Lamento ese estado, pero en ocasiones es necesario. Hay días y días. Lo sabes y lo experimentas.
ResponderEliminarPero sé que puedes hacerlo y seguir tomando la mano de Ella, que te da fuerzas para seguir andando, y sonreír a pesar de todo.
Fuerte abrazo y ¡hasta mi regreso!
Amigos, hoy estoy muy cansado y no puedo responderos uno por uno como me gustaría, pero os he leído con calma y quiero mencionaros a todos. Siby, gracias por esa dulzura que nunca falla y por creer en los sueños que nos sostienen. Joselu, por tu lucidez al separar cuerpo y alma con esa claridad que tanto admiro. Carlos Perrotti, por ver en este estado una antesala de creatividad y recordarme a Chandler. Laura M., por ese empuje sereno que invita a seguir adelante incluso en los días difíciles. Joaki, por tu ánimo directo y esa confianza en que todo pasará pronto. Lu, por tu abrazo cálido y por recordarme la mano que siempre me sostiene. Alfred, por tu palabra firme sobre ese equilibrio que a veces parece tan frágil. Ernesto, por tu lectura profunda, capaz de ver más allá del cansancio. Tomás B., por tu sinceridad al nombrar esos días en que no estamos para nadie. Ángela, por tu mirada honda sobre los caminos que uno recorre. María Cristina, por esa imagen tan bella del cuerpo que reposa mientras el alma vuela. Y Majo Dutra, por tu esperanza luminosa y ese abrazo lleno de afecto. Gracias a todos por vuestra compañía en este tramo que hoy pesa más de lo habitual.
EliminarUn fuerte abrazo, Enrique.
Mantener ese equilibrio emocional, separando ánima y cuerpo, es difícil, mas no imposible, esta en manos de los grandes. Donde te corresponde.
ResponderEliminarUn fuerte abrazo.
Amigos, hoy estoy muy cansado y no puedo responderos uno por uno como me gustaría, pero os he leído con calma y quiero mencionaros a todos. Siby, gracias por esa dulzura que nunca falla y por creer en los sueños que nos sostienen. Joselu, por tu lucidez al separar cuerpo y alma con esa claridad que tanto admiro. Carlos Perrotti, por ver en este estado una antesala de creatividad y recordarme a Chandler. Laura M., por ese empuje sereno que invita a seguir adelante incluso en los días difíciles. Joaki, por tu ánimo directo y esa confianza en que todo pasará pronto. Lu, por tu abrazo cálido y por recordarme la mano que siempre me sostiene. Alfred, por tu palabra firme sobre ese equilibrio que a veces parece tan frágil. Ernesto, por tu lectura profunda, capaz de ver más allá del cansancio. Tomás B., por tu sinceridad al nombrar esos días en que no estamos para nadie. Ángela, por tu mirada honda sobre los caminos que uno recorre. María Cristina, por esa imagen tan bella del cuerpo que reposa mientras el alma vuela. Y Majo Dutra, por tu esperanza luminosa y ese abrazo lleno de afecto. Gracias a todos por vuestra compañía en este tramo que hoy pesa más de lo habitual.
EliminarUn fuerte abrazo, Enrique.
Más que ver tu hoja clínica para saber por donde va tu proceso de recuperación, tu día a día, tu momento, basta con leerte, amigo Enrique.
ResponderEliminar¿Qué o quién escribió ayer tus palabras? ¿El alma, la mente, el cuerpo?
¡Algo vivo y muy profundo, sin duda!
Fuerte abrazo, Enrique.
¡Cuídate!
Amigos, hoy estoy muy cansado y no puedo responderos uno por uno como me gustaría, pero os he leído con calma y quiero mencionaros a todos. Siby, gracias por esa dulzura que nunca falla y por creer en los sueños que nos sostienen. Joselu, por tu lucidez al separar cuerpo y alma con esa claridad que tanto admiro. Carlos Perrotti, por ver en este estado una antesala de creatividad y recordarme a Chandler. Laura M., por ese empuje sereno que invita a seguir adelante incluso en los días difíciles. Joaki, por tu ánimo directo y esa confianza en que todo pasará pronto. Lu, por tu abrazo cálido y por recordarme la mano que siempre me sostiene. Alfred, por tu palabra firme sobre ese equilibrio que a veces parece tan frágil. Ernesto, por tu lectura profunda, capaz de ver más allá del cansancio y sí, las tres escribieron este post. Tomás B., por tu sinceridad al nombrar esos días en que no estamos para nadie. Ángela, por tu mirada honda sobre los caminos que uno recorre. María Cristina, por esa imagen tan bella del cuerpo que reposa mientras el alma vuela. Y Majo Dutra, por tu esperanza luminosa y ese abrazo lleno de afecto. Gracias a todos por vuestra compañía en este tramo que hoy pesa más de lo habitual.
EliminarUn fuerte abrazo, Enrique.
Realmente hay días que no estamos para nada y para nadie, pero debemos abandonar ese estado de alguna manera.
ResponderEliminarSaludos.
Amigos, hoy estoy muy cansado y no puedo responderos uno por uno como me gustaría, pero os he leído con calma y quiero mencionaros a todos. Siby, gracias por esa dulzura que nunca falla y por creer en los sueños que nos sostienen. Joselu, por tu lucidez al separar cuerpo y alma con esa claridad que tanto admiro. Carlos Perrotti, por ver en este estado una antesala de creatividad y recordarme a Chandler. Laura M., por ese empuje sereno que invita a seguir adelante incluso en los días difíciles. Joaki, por tu ánimo directo y esa confianza en que todo pasará pronto. Lu, por tu abrazo cálido y por recordarme la mano que siempre me sostiene. Alfred, por tu palabra firme sobre ese equilibrio que a veces parece tan frágil. Ernesto, por tu lectura profunda, capaz de ver más allá del cansancio. Tomás B., por tu sinceridad al nombrar esos días en que no estamos para nadie. Ángela, por tu mirada honda sobre los caminos que uno recorre. María Cristina, por esa imagen tan bella del cuerpo que reposa mientras el alma vuela. Y Majo Dutra, por tu esperanza luminosa y ese abrazo lleno de afecto. Gracias a todos por vuestra compañía en este tramo que hoy pesa más de lo habitual.
EliminarUn fuerte abrazo, Enrique.
Enrique, llegar a esas cotas de conocimiento, es haber hollado en profundidad el camino, o los caminos.
ResponderEliminarUn abrazo de esos fuertes.
Amigos, hoy estoy muy cansado y no puedo responderos uno por uno como me gustaría, pero os he leído con calma y quiero mencionaros a todos. Siby, gracias por esa dulzura que nunca falla y por creer en los sueños que nos sostienen. Joselu, por tu lucidez al separar cuerpo y alma con esa claridad que tanto admiro. Carlos Perrotti, por ver en este estado una antesala de creatividad y recordarme a Chandler. Laura M., por ese empuje sereno que invita a seguir adelante incluso en los días difíciles. Joaki, por tu ánimo directo y esa confianza en que todo pasará pronto. Lu, por tu abrazo cálido y por recordarme la mano que siempre me sostiene. Alfred, por tu palabra firme sobre ese equilibrio que a veces parece tan frágil. Ernesto, por tu lectura profunda, capaz de ver más allá del cansancio. Tomás B., por tu sinceridad al nombrar esos días en que no estamos para nadie. Ángela, por tu mirada honda sobre los caminos que uno recorre. María Cristina, por esa imagen tan bella del cuerpo que reposa mientras el alma vuela. Y Majo Dutra, por tu esperanza luminosa y ese abrazo lleno de afecto. Gracias a todos por vuestra compañía en este tramo que hoy pesa más de lo habitual.
EliminarUn fuerte abrazo, Enrique.
El cuerpo reposa para seguir recuperándose, mientras el alma vuela, un abrazo Enrique!
ResponderEliminarAmigos, hoy estoy muy cansado y no puedo responderos uno por uno como me gustaría, pero os he leído con calma y quiero mencionaros a todos. Siby, gracias por esa dulzura que nunca falla y por creer en los sueños que nos sostienen. Joselu, por tu lucidez al separar cuerpo y alma con esa claridad que tanto admiro. Carlos Perrotti, por ver en este estado una antesala de creatividad y recordarme a Chandler. Laura M., por ese empuje sereno que invita a seguir adelante incluso en los días difíciles. Joaki, por tu ánimo directo y esa confianza en que todo pasará pronto. Lu, por tu abrazo cálido y por recordarme la mano que siempre me sostiene. Alfred, por tu palabra firme sobre ese equilibrio que a veces parece tan frágil. Ernesto, por tu lectura profunda, capaz de ver más allá del cansancio. Tomás B., por tu sinceridad al nombrar esos días en que no estamos para nadie. Ángela, por tu mirada honda sobre los caminos que uno recorre. María Cristina, por esa imagen tan bella del cuerpo que reposa mientras el alma vuela. Y Majo Dutra, por tu esperanza luminosa y ese abrazo lleno de afecto. Gracias a todos por vuestra compañía en este tramo que hoy pesa más de lo habitual.
EliminarUn fuerte abrazo, Enrique.
¡Ánimo, querido amigo! Esta es una página llena de esperanza...
ResponderEliminarde muita esperanza...
¡Todo mejorará, crée!!
Mi fuerte abrazo con admiración y afecto.
~~~
Amigos, hoy estoy muy cansado y no puedo responderos uno por uno como me gustaría, pero os he leído con calma y quiero mencionaros a todos. Siby, gracias por esa dulzura que nunca falla y por creer en los sueños que nos sostienen. Joselu, por tu lucidez al separar cuerpo y alma con esa claridad que tanto admiro. Carlos Perrotti, por ver en este estado una antesala de creatividad y recordarme a Chandler. Laura M., por ese empuje sereno que invita a seguir adelante incluso en los días difíciles. Joaki, por tu ánimo directo y esa confianza en que todo pasará pronto. Lu, por tu abrazo cálido y por recordarme la mano que siempre me sostiene. Alfred, por tu palabra firme sobre ese equilibrio que a veces parece tan frágil. Ernesto, por tu lectura profunda, capaz de ver más allá del cansancio. Tomás B., por tu sinceridad al nombrar esos días en que no estamos para nadie. Ángela, por tu mirada honda sobre los caminos que uno recorre. María Cristina, por esa imagen tan bella del cuerpo que reposa mientras el alma vuela. Y Majo Dutra, por tu esperanza luminosa y ese abrazo lleno de afecto. Gracias a todos por vuestra compañía en este tramo que hoy pesa más de lo habitual.
EliminarUn fuerte abrazo, Enrique.
Querido Enrique, día a día, despacito y descansando todo vuelve a ser luz que ilumina y cura, espero varios post tuyo siempre de la mano del amor y la esperanza, haces bien al lector, porque tus palabras son sabiduría que te dio la vida.
ResponderEliminarQue Dios y la Virgencita te protejan
Besitos y todo mi cariño para ti y para tu familia que te sostiene con amor y ternura.
Amigos, gracias por vuestra cercanía estos días. Perrotti, tu reflexión sobre sentir y no sentir me acompaña con su verdad serena; Mathilde, tu cariño luminoso siempre llega como un abrazo que sostiene; Julio David, tu recuerdo de Lucas trae esa ternura sencilla que tanto reconforta. Os leo y agradezco cada gesto.
EliminarUn fuerte abrazo
De los gatos, se han escritos libros enteros. Y se dice que cada cierto tiempo les hace bien salir de casa, pues en los lugares donde habitan son como esponjas de malas energías, humanas y no-humanas. Limpian el ambiente, pero cargan la suciedad consigo. Al irse lejos, especialmente buscando tener contacto con la tierra, se descargan. Toda esta intro, para contarte que tu idea del alma pidiendo un descanso del cuerpo cansado, la interpreto metafórica y literalmente. Considera hacer meditaciones.
ResponderEliminarVa un abrazo que abraza lo asible e inasible, compañero de letras.
Amigos, gracias por vuestra cercanía estos días. Perrotti, tu reflexión sobre sentir y no sentir me acompaña con su verdad serena; Mathilde, tu cariño luminoso siempre llega como un abrazo que sostiene; Julio David, tu recuerdo de Lucas trae esa ternura sencilla que tanto reconforta. Os leo y agradezco cada gesto.
EliminarUn fuerte abrazo