Un paseo íntimo por la vida que despierta contigo.
03 septiembre 2026
- Hay historias que ofrecen razonamientos que ayudan a vivir y, no sabiendo muy bien por qué, tanto me gusta recordar. Quizás sea por eso y para alimentar las razones de mi existencia en esta etapa de mi vida, hoy dejaré aquí una de ellas, de las que siempre sueño que fue ayer.
- El primer propósito nació truncado, hoy tampoco tenía ganas de hacer nada. La luz de la mañana entró tímida por el techo y me despertó el rumor de los primeros necesitados de vida que ya se manifestaban al pie de la ventana. Abrí y dejé que el aire fresco me encontrara.
- Vi cómo se mezclaban los voluntariosos runners con los rezagados reyes de la noche, esos que aún intentan alargar las últimas noches locas de un verano que ya termina. Para algunos es un modo de seguir viviendo; para otros, casi una inscripción acelerada a esa goût mort que nunca entenderé.
- Al fondo, en el parque, en uno de esos bancos románticos que la Cosa Pública instala a regañadientes, estaba él: mi viejo amigo de los bolos. Ese anciano que jugaba solo cada madrugada. Hacía tanto que no lo veía que su presencia me sorprendió. Quizá su ausencia no era tal; quizá era yo quien llevaba demasiado tiempo sin subir la persiana tan temprano.
- Me alegró verlo allí, en el centro de mi pequeño escenario matinal.
- Apoyé los brazos en el alféizar y dejé que el fresco de la madrugada me atravesara. Nunca duele. Nunca falla. Es un embrujo vital, como entrar en el primer día de una vida renovada. Miré hacia la Aitana y me dije, con la serenidad de quien ya ha vivido mucho: ¡¡¡Qué suerte!!!

Se siente solo y se despierta bastante temprano, por lo menos en la calle puede hacer algo de ejercicio.
ResponderEliminarQue tengas un feliz día.
Ventana, has captado muy bien esa mezcla de soledad y necesidad de movimiento en el hombre del banco. Despertarse tan temprano, salir a la calle y hacer algo de ejercicio es, quizá, su manera de seguir sintiéndose dentro del día, aunque la compañía falte. Tu mirada sobre él, tan sencilla y humana, añade ternura a la escena del amanecer.
EliminarUn fuerte abrazo.
En cualquier caso siempre es maravilloso ver nacer el nuevo día. Comienza una página en blanco para escribir en ella lo que nosotros queramos.
ResponderEliminarComo siempre un placer leerte.
Abrazos
Brurata, es verdad que cada amanecer trae esa maravilla discreta de empezar de nuevo, como una página en blanco donde uno puede escribir lo que la vida permita y lo que el ánimo acompañe. Gracias por tu mirada siempre tan amable, por ese placer que dices encontrar al pasar por aquí y por recordarme que, incluso en los días más torcidos, el nacimiento del día sigue siendo un pequeño regalo.
EliminarUn fuerte abrazo, Brurata.
Quizás debiéramos mirar mas por nuestra ventana al amanecer para darnos cuenta que a esa hora hay mucha mas vida de lo que pensamos. Tu nos has narrado esa vida con todo lujo de detalles.
ResponderEliminarSaludos.
Tomás, es cierto lo que dices: al amanecer hay mucha más vida de la que imaginamos. Basta asomarse a la ventana para descubrir ese mundo que ya está en marcha mientras uno apenas despierta. Me alegra que hayas visto en mi relato esos detalles que a veces pasan desapercibidos y que, sin embargo, cuentan tanto.
EliminarUn fuerte abrazo, Tomás.
Esa casi es una ventana a la vida misma, te ha, ceun expectador en primera fila.
ResponderEliminarSí, así son mis sueños, MARCOS.
EliminarUn fuerte abrazo
Boa noite meu querido amigo Enrique. Obrigado pela visita e comentário. Só o fato de estarmos vivos, já é uma grande bênção. O trabalho de Vik Muniz é interessante. Uma excelente noite, para você e todos os seus familiares na Espanha e um grande abraço do seu amigo carioca.
ResponderEliminarLuiz, qué placer recibir tu mensaje, porque en él hay una verdad que reconforta: estar vivos ya es una bendición, incluso en los días más difíciles. Coincido contigo en que el trabajo de Vik Muniz tiene algo especial, esa mezcla de ingenio y sensibilidad que siempre sorprende. Gracias por tu presencia constante, por tu cariño y por ese abrazo carioca que siempre llega con calor desde Río.
EliminarUn fuerte abrazo, Luiz, para ti y para toda tu familia.
Ver amanecer es una maravilla-Nosotros que nos levantamos pronto, aunque las casas de enfrente nos tapan mucha visión , el espectáculo es fantastico .
ResponderEliminarSobre todo en verano.
Gracias como siempre por tus palabras .
Un abrazo amigo.
Joaki, tienes razón: ver amanecer es una maravilla, incluso cuando las casas de enfrente recortan la vista y solo nos dejan un pedazo de cielo. Aun así, el espectáculo sigue siendo fantástico, sobre todo en verano, cuando la luz llega con esa alegría temprana que anima el día. Gracias, como siempre, por tus palabras y por esa manera tan tuya de mirar la mañana.
EliminarUn fuerte abrazo, amigo.
siempre es lindo ver viejos amigos y más el amanecer. Te mando un beso.
ResponderEliminarJ.P., es verdad: siempre es hermoso ver a los viejos amigos, y más aún si coincide con el amanecer, que tiene esa manera tan suya de recordarnos que todo empieza otra vez. Gracias por tu cercanía de siempre y por ese beso que envías como un gesto de compañía que se agradece mucho.
EliminarUn fuerte abrazo, Judit
Seguro que él ha bajado y tú eres quien no te has asomado a verlo, .¡Ay.... Perezosillo...!
ResponderEliminarPrecioso lo que has escrito y cómo has descrito el frescor primero de la mañana
Besos
Tracy, qué gracia tienes para decir las cosas: seguro que él ha bajado, como dices, y quizá fui yo quien no se asomó a tiempo. Ese “ay… perezosillo” tuyo llega con una sonrisa, igual que tus palabras sobre el frescor de la mañana, que siempre sabes describir con esa mezcla de humor y ternura tan tuya. Me alegra que te haya parecido precioso lo escrito; a veces basta un instante temprano, un aire limpio, para que todo cobre sentido.
EliminarUn fuerte abrazo.
Es lindo ver a nuestros amigos,
ResponderEliminarpero no de madrugada, pues soy
una dormilona..?? jaaaa, besitos dulces
Siby
Siby, qué gracia tienes siempre: sí, es lindo ver a los amigos, pero no de madrugada, porque tú eres una dormilona de verdad . Ese “jaaaa, besitos dulces” tuyo ya despierta a cualquiera, aunque tú a esas horas no te muevas ni con trompetas. Gracias por tu humor y por estar siempre ahí, incluso medio dormida.
EliminarUn fuerte abrazo.